Diego Silva, talento cucuteño que pide pista

Compartió camerino de Atlético Nacional con Marlos Moreno y sus coterráneos Sebastián Támara y José Orlando Pérez.


Por Nas Beltrán Freire

@NasBeltran
Bucaramanga

Las cosas para los jugadores de Cúcuta o del departamento de Norte de Santander no son fáciles, ésta es una tierra de la que muchas personas se olvidan si vamos a hablar de talento para el fútbol colombiano. A los jóvenes nacidos allí no les queda de otra que salir a probar suerte en otros departamentos pues esta pareciera ser la única opción para continuar la búsqueda de sus sueños.

Diego Andrés Silva González, es un cucuteño nacido el 14 de marzo de 1997. Desde que tiene uso de razón recuerda su amor por el deporte que hoy practica y lo hace tan feliz, dicho amor nace de su abuelo quien lo acompaña y guía desde el cielo. Su familia es futbolera, por eso sabe que esto no sólo es un sueño personal sino colectivo, pues sus padres y hermana son el motor para continuar la lucha hacia el objetivo de ser futbolista profesional.

Se inició en la escuela Real Sociedad del barrio San Luis en su ciudad natal, escuela que pertenecía a su abuelo; allí estuvo de los 4 hasta los 8 años de edad. De allí pasó a Barcelona F.C. del barrio Colsag en donde estuvo al mando de Pedro Carrillo hasta los 14 años.

A dicha edad llegaría una de sus pruebas más difíciles, su abuelo fallecería. Diego no veía a su abuelo simplemente como el padre de su papá, lo veía como su amigo, como esa persona que lo apoyaba incondicionalmente en el duro camino del fútbol, como su fiel consejero y admirador; es por eso que antes de partir le dijo que cumpliría el sueño que tenían en común, llegar al fútbol profesional.

Diego Silva, dorsal 14 en Amigos de la Pecosa en el torneo de la Marte en Bucaramanga.

Por dicha razón, junto a sus padres decidieron ir a probar en Boca Jrs. de Cali, allí tuvo una semana de pruebas y clasificó, pero las cosas en la Sultana del Valle no serían color de rosa, el vacío que había dejado su abuelo era grande, y así estuviera dando pasos para llegar a la tan anhelada meta, la falta que éste le hacía era inmensa, por eso cada noche que pasó en la ciudad de Cali lloraba al extrañarlo pero sabía que la promesa que hizo era más grande que todo. Con Boca Jrs. quedó campeón de la Liga del Valle en el año 2011.

Retornó a su ciudad natal e hizo parte de las inferiores del Cúcuta Deportivo en la categoría Sub-17 en donde era un año menor a sus compañeros de equipo, pero llegaría una recomendación de un compañero de infancia para que probara en las inferiores de Atlético Nacional y este le informó de las tan conocidas pruebas que hace el equipo paisa a comienzo de cada año.

Por eso en enero de 2014 decidió viajar a Medellín, con sus sueños en la maleta, un par de guayos y la promesa que le hizo a su abuelo, esa que recuerda cada día de su vida. Allí presentó pruebas con más de 600 jóvenes con el que compartía el mismo objetivo, un cupo en una de las canteras más importantes del país, describe la experiencia de recibir una respuesta positiva para conformar el Atlético Nacional Sub-17 de ese año como una de las más lindas que ha podido vivir.

Del verde de Antioquia recuerda las grandes figuras hoy por hoy con las que compartió casa hogar, dentro de los nombres más recordados están los de Brayan Rovira, Marlos Moreno, Víctor Cantillo, Marlon Torres y su coterráneo Sebastián Támara, todos hoy en el FPC. Allí estuvo bajo el mando de Orlando Restrepo y Nixon Perea.

Para 2015 decidió volver a Cúcuta e hizo parte de dos procesos de la categoría Sub-20, desde ahí pudo acercarse más al equipo profesional para de una u otra forma adquirir, aprender y crecer en el camino a su meta. Y es que estar rodeado de figuras del mercado local es todo un sueño para cualquier joven del país.

En ese mismo año Flabio Torres decide tenerlo en cuenta para un partido vs Real Santander por Copa Águila. Silva, recuerda ese día como si fuera ayer por la importancia que tuvo para su vida; acababa de salir de un juego con la Sub-20 y en ese momento sólo quería descansar, pero el sueño no estaba de su lado así que a la 1:00 a.m. mientras veía televisión una llamada de su entrenador David Suárez cambiaría el rumbo de lo que este joven pensó sería una noche normal.

Su DT le pidió estar a las 2:00 a.m. en el terminal para unirse con 3 compañeros más a la que sería la concentración del plantel profesional en la ciudad de Bucaramanga. Llegó sumamente agotado por el viaje, pero iba con la ilusión intacta, esa de convivir con jugadores de la talla de Gustavo Bolivar, Martín Morel, German Centurión y de por qué no, su anhelado debut. Por eso al llegar al hotel y unirse al grupo profesional los profesores se acercaron a él y le pidieron descansar pues en la tarde sería uno de los 11 inicialistas para el compromiso vs los Albos.

El 14 de junio de 2015 estaría un paso más cerca del fútbol profesional, y aunque no debutó en su posición habitual, volante de marca, ese día dejaría muy buenas sensaciones en el cuerpo técnico como lateral derecho y por eso decidieron mantenerlo entrenando con el primero equipo.

Siempre se habla del selecto grupo de jugadores que pueden representar a su departamento con las diferentes categorías, Diego es el ejemplo de ello y a su favor es el hecho de hacer parte de un proceso importante. Fue selección Norte infantil en 2009 y 2010, pre-juvenil en 2011 y juvenil en 2016.

En 2017 las cosas cambiarían un poco cuando el Cúcuta Deportivo tuvo que cambiar su sede, ésta ya no sería su ciudad natal sino Zipaquirá, ciudad que se encontraba a 546 Km de donde estaba comenzando a recoger los frutos de las semillas sembradas. El problema no era tanto que el equipo cambiara de sede, era que sólo el equipo profesional se iría, lastimosamente para muchos, los juveniles no hacían parte de dicho cambio de ubicación.

Allí aparece Jhon Álvarez, quien es quien le ayuda a tocar puertas para continuar demostrando su talento. Fue a Barrancabermeja a probar con Alianza Petrolera, pero en estas sufrió una ruptura de cuádriceps lo que dio una baja de 7 semanas y un tiquete directo a su natal Cúcuta. Pero dicen por ahí que Dios aprieta, pero no ahorca; por eso en su camino se apareció un club que dio mucho de qué hablar en el plano aficionado este año.

Amigos de la Pecosa en cabeza de Juan Carlos Jaimes, fue el club que le abrió las puertas a los jugadores Nortesantandereanos que demostraran las capacidades para querer brillar en el plano amateur en Colombia, por eso y por lo demostrado a lo largo del Torneo Nacional Sub-20 o Super Copa Juvenil, fueron los más destacados pues allí lograron ser el único club aficionado en llegar a octavos de final de dicho certamen.

Diego hizo parte este proceso casi que exitoso, pues no sólo aportó como jugador a lograr unos objetivos trazados grupalmente, sino que se volvió a abrir camino en el sendero llamado fútbol profesional pues con ayuda de sus compañeros hicieron que los amantes del fútbol aficionado se preguntaran ¿Qué es Amigos de la Pecosa?

El volante nortesantandereano ha pasado por varios equipos, acá su recorrido: Boca Jrs de Cali, Atlético Nacional, Cúcuta Deportivo y Amigos de la Pecosa. Fotos-montaje Nas Beltrán / Cápsulas.

Hoy, se encuentra disputando los cuartos de final con su equipo, donde junto a sus compañeros buscan una última oportunidad de ser observados en el torneo de verano más importante del país y pese a no ser de la ciudad donde se organiza dicho evento, saben de la importancia de este y dan lo mejor de sí mismos para que la tan anhelada puerta no se cierre.

«El Jefecito», como lo apoda su padre gracias a algunas características similares que tiene con el jugador argentino Mascherano, es un joven sencillo, perseverante, responsable y maduro pese a su corta edad, se encomienda siempre a Dios y a la Virgen para que no lo abandonen en este proceso. Está lleno de grandes sueños, dentro de ellos el fútbol profesional colombiano, la selección nacional y por qué no el fútbol europeo.

Diego es un volante de marca, de esos que son líderes en la cancha, de los que constantemente está alentando a sus compañeros, de los que ordena al equipo y por el que siempre pasa el balón cuando de sacar adelante al grupo se trata. Su inteligencia en el terreno de juego es evidente, sólo basta con que levante la cabeza para que tome la decisión correcta, es muy técnico y tiene una buena pegada.

Dentro de sus referentes tiene internacionalmente a Luka Modric y a Sergio Busquets; en el plano nacional referencia a Gerardo Bedoya con quien tuvo la oportunidad de compartir camerino y entrenamientos y a Víctor Cantillo con quien estuvo en Atlético Nacional.

Ve a su familia como el gran motor de su vida, el apoyo brindado por sus padres ha sido el soñado por cualquiera que tenga el mismo sueño de Silva, no importa que decisión tome, a que ciudad vaya o los obstáculos que se presenten, sus padres han estado y seguirá allí firmes con él, porque como se reseñó al comienzo, esto ya no es un sueño personal, es un sueño colectivo.

El compañero con el que mejor se entiende en el campo de juego es  Aldair Turizo, pues han jugado juntos desde muy pequeños y ya existe una conexión en la cancha que da un plus importante, describe a su compañero como un jugador desequilibrante que rinde en varias posiciones.

Junto a Turizo guardan una anécdota muy graciosa, Diego Silva no es el volante de marca más alto de todos y sus 1,70 mts lo demuestran, por eso en su afán por crecer junto a su compañero de equipo, con el que casualmente eran los más bajos de estatura de la Selección Norte Infantil 2010, comparten un recuerdo inolvidable. Aldair compartía habitación con un compañero que tenía un tarro de vitaminas que según él le ayudaban con el crecimiento y en un descuido Turizo decidió tomarlo sin contemplación alguna, luego las burlas llegarían, pues para hacerlo sentir culpable miembros del cuerpo técnico le decían que eso traería consecuencias grandes para su salud y Aldair en medio de su ingenuidad por desconocimiento sólo repetía que no quería morir tan pequeño.

Diego es la muestra evidente de que en ciertos sectores el apoyo a los futbolistas es más limitados, no se duda un solo momento en el gran potencial que se puede encontrar en Norte de Santander y es que eso quedó más que evidenciado en el Torneo Nacional Sub-20, pero al sólo haber un equipo profesional en esa tierra, el acceso al fútbol como profesión es más limitado y casi que nulo.

Por eso su futuro hoy es incierto, está a la espera de que alguien haya reconocido su talento a lo largo del 2017, por ahora seguirá enfocado en el Torneo de la Marte para seguir demostrando que tiene demasiadas cualidades para hacer parte del fútbol profesional colombiano y que sólo hace falta una oportunidad para no dejarla ir. De lo contrario probará en varios equipos como última alternativa pues a sus 20 años el fútbol aficionado deja de ser una opción para este gran volante nortesantandereano.


FICHA TÉCNICA

Nombre: Diego Andrés Silva González
Fecha de nacimiento: 14 de marzo de 1997
Lugar de nacimiento:  Cúcuta – Norte de Santander
Posición: Volante de marca
Club actual: Amigos de la Pecosa
Pierna hábil: Derecha
Estatura: 1,70 mts
Otros: segundo semestre de fisioterapia.

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