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Por María Victoria Zapata B.
Columnista Cápsulas.

*A nosotros solo nos queda esperar que se produzca el milagro de la venta y el cambio dirigencial.
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No bastó con que se evidenciaran una mejoría en el fútbol y el ataque rojos. Tampoco con las opciones en el arco de Santiago Castaño, que erigieron al cancerbero pereirano como la figura del compromiso. Ni con el bonito gol de Juan Pablo Gallego,en tiempo de reposición, invalidado por falta previa del vikingo Arregui. La eficacia de los delanteros rojos los privó ayer de un triunfo buscado desde los primeros minutos de juego y el 0-0 puso otra lápida sobre la pobre campaña 2021-2.
Por ello, cualquier concepto que se emita sobre el del Deportivo Independiente Medellín, su doloroso presente y su sombrío futuro, será redundante, teniendo en cuenta que esta, la del segundo torneo del año en curso, es su vergonzosa y quinta eliminación consecutiva del máximo campeonato del fútbol profesional colombiano.
Infortunadamente, la historia de este nuevo fracaso no fue escrita con el indignante 0-3 de hace una semana con Alianza Petrolera en el estadio Daniel Villa Zapata de la ciudad de Barrancabermeja, ni con el empate sin goles ayer, con el Deportivo Pereira, en el Atanasio Giradot, aunque este último juego si nos despertó muchos interrogantes respecto de actitud, fútbol y motivaciones en el equipo.
La historia de este nuevo desastre rojo se empezó a escribir desde la pretemporada, con la vinculación de jugadores no idóneos para el DIM, cuyo caso más llamativo lo constituyó el reencauche del zaguero Leyton Jiménez, quien no alcanzó ni a jugar un partido completo en Liga. Y se alimentó fecha a fecha con un fútbol deplorable y unos resultados paupérrimos. Siete empates en condición de local, con Águilas Doradas, Atlético Junior, Independiente Santa Fe, Envigado F.C., Atlético Nacional, Deportes Tolima y, el de ayer, ante el Deportivo Pereira, más algunas derrotas como las visitantes ante Millonarios (0-2) y Atlético Huila (1-3), tuvieron siempre a Medellín fuera del grupo de privilegio.
Sin prestancia, sin protagonismo, sin jerarquía, las últimas cinco participaciones del Deportivo Independiente Medellín en Liga han sido lamentables:
– 2019-1: Noveno lugar, con 28 puntos, los mismos que el Once Caldas, que ocupó la décima posición.
-2019-2: Noveno lugar, con 31 puntos.
-2020, campeonato único debido a la pandemia: Décimo cuarto lugar, con 20 puntos.
2021-1: Novena casilla, con 26 puntos
2021-2: Cuando apenas restan 3 fechas por jugar(con Patriotas, Nacional y Deportivo Pasto), el DIM se sitúa en la décimo cuarta posición con 21 puntos. Para muchos de nosotros, y con base en las posibilidades de los que equipos que le anteceden en la tabla y buscan un cupo entre los 8, la eliminación ya es un hecho. Para algunos hinchas, existe una muy lejana posibilidad matemática de clasificación, respetable punto de vista.
RUPTURA TOTAL
No obstante la ligera mejoría del equipo en materia ofensiva, el ataque rojo no se materializó en goles, el equipo continuó en la décimo cuarta casilla, la esterilidad de la línea delantera se hizo evidente una vez más y la desolación en las tribunas ratificó tanto la inexistencia de sueños e ilusiones como la ruptura total de la relación dirigencia-hinchada.
Fuimos nuevamente proscritos por la dirigencia del DIM, con el agravante, en un buen número de hinchas, de ser no solo desterrados sino despojados del interés por el desarrollo de los partidos, en virtud de la carencia de motivación, calidad y fútbol en la nómina actual.
Ayer hubo 4.278 asistentes al partido. Un reporte muy generoso, teniendo en cuenta la desolación en las graderías del Atanasio Girardot.
La soledad de las tribunas y la profusión de pancartas, son algunos de los indicativos del descontento con el equipo y de una separación irreconciliable entre la hinchada del DIM y su máximo accionista, Raul Giraldo. Ya no hay nada que hacer y la solución NO es cambiarnos de equipo como sugieren con tanta ligereza quienes nos descalifican a los hinchas que tenemos el valor civil de expresarnos abiertamente respecto de una problemática roja que nos duele y preocupa a los seguidores del DIM. La única solución posible es LA VENTA del equipo. No hay confianza, no hay ilusiones… no queremos más a Raul Giraldo en el Deportivo Independiente Medellín, esa es una verdad incuestionable.
Los hechos, las cinco eliminaciones consecutivas, la degradación de la nómina, las ejecutorias y el vergonzoso presente del equipo son contundentes: el desgaste del mayor accionista es total y su credibidad nula. Las imágenes (publicadas por el usuario @juanchoserran8) son concluyentes.
A nosotros solo nos queda esperar que se produzca el milagro de la venta, el cambio dirigencial y la depuración de la nómina. La eliminación es un hecho y fue anunciada desde mucho tiempo atrás.
[María Victoria Zapata B.]






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