
Por Wbeimar Muñoz Ceballos.

El equipo ‘’eléctrico’’ de Ecuador, con dos corrientazos dejó al DIM al borde del abismo en Copa Libertadores de América. El cuadro local pagó un precio muy alto por sus errores en defensa y a pesar del gran esfuerzo atacante, en el que tiró de dignidad y orgullo, congeló las ideas y no pudo vencer la resistencia de los ecuatorianos.
A los 3’ se resbaló Saíz, Mondaini ganó el fondo de la cancha y el centro al área fue aprovechado por AYRTON PRECIADO, quien posicionado entre Mosquera y Marlon, decretó el 1-0. A los 17’ VALENTÍN VIOLA, devolvió la esperanza con el 1-1, previas jugadas de Didier, Marrugo y Castro. A los 27’, un rechazo de Mosquera golpeó a su compañero Marlon y BRYAN ANGULO ganó el rebote, para el 2-1. Emelec era superior por los costados (Mondaini- Angulo) y por el centro.
Cerrando el primer tiempo, un balón enviado a la red por PINILLOS, fue considerado inicialmente como gol por el árbitro uruguayo Fedortuck, pero luego anulado porque el asistente Pastorino, le hizo caer en la cuenta de su ilegalidad. Quedaba un tiempo, por delante.
PECÓ el DIM POR SUS DESAJUSTES ATRÁS, QUE NO SON NUEVOS. Extendió la cadena por falta de filtración en el medio, donde Didier, con muy poca ayuda de su gente, sudó la gota amarga, por el doblaje creativo que le hicieron Quiñonez y Gáibor. El asunto, tácticamente, no pasa por tener muchos volantes de contención, sino esencialmente en que la mayoría del equipo vuelva rápido y ordenado, por detrás de la línea del balón, detalle que NO cumplió el rojo .
Siguió pecando el anfitrión al ser inoperante en el juego exterior, donde siempre envió centros divididos al área, facilitando el trabajo de los centrales adversarios ( Jaimes-Pinillos-Bagüí) y aportar como única fórmula el trabajo interno, en el que creó jugadas de aproximación , sin culminaciones en el área (casos Viola, Marrugo, Mosquera, Caicedo y Mao).
La virtud del vencedor, radicó en que ganando de visitante , 1-0 y después 2-1, en la primera parte, siguió carburando en ofensiva, con base en una elaboración posicional, con líneas adelantadas. Prolongó sus razones de triunfo, con una espera de mucha concentración en el tiempo complementario y la intención de contraataques.
En los 45’ finales, cuando el DIM tuvo una posesión de la pelota muy insistente, NO PRESIONÓ ADELANTE en forma colectiva para recuperar cerca del arquero Dreer y eso conllevó un desgaste muy grande, para volver a tomar el balón de una manera que implicó recorridos demasiado largos. A medida que el esfuerzo se hace mayor, el ingenio desaparece y todo se reduce a una lucha sin claridad, porque afloran los nervios, se juega con ansiedad y aparecen los errores, tanto cuando se intenta dominar el juego, como cuando el rival se hace protagonista.
DIM pasó la noche nervioso y muchas veces precipitado, descontrolado y sin convocar a la inspiración. Emelec le manejó los tiempos del partido, incluyendo simulaciones de lesión, para que el cronómetro siguiera avanzando, mientras la tribuna era una sola garganta, apretada por la angustia.
Ahora el club antioqueño, sin Marrugo y Didier por acumulación de amarillas, tendrá que enfrentar a River en Buenos Aires y dependerá su suerte también del resultado entre Melgar y los ecuatorianos.
La fe, es lo último que debe perderse. Sobre todo después de ésta noche de cita con la tristeza.
No les parece ???





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