
Por María Victoria Zapata B. //
Columnista Cápsulas. //

Con anotación del atacante Yony González, en los minutos finales del compromiso y que dejó muchas dudas respecto del traspaso del balón la línea de gol, el Deportivo Independiente Medellín derrotó anoche a Fortaleza y dejó abierta alguna posibilidad de clasificación a los playoffs de Liga.
El partido, en el que el DIM oficiaba como local, se jugó nuevamente en el estadio Metropolitano de Itagüí debido la programación de un evento musical en el Atanasio Girardot. La victoria como única alternativa en este juego de la penúltima fecha, exigía fútbol, asociación, actitud y ambición. NO hubo tal.
Por el contrario, el Medellín que vimos nuevamente en Ditaires fue el mismo equipo desarticulado, sin ideas, predecible, lento, pusilánime y sin ganas que, con unas poquísimas excepciones, hemos observado desde cuadrangulares del torneo inmediatamente anterior.
Una sola opción de gol en el período inicial, un poco más de fútbol ofensivo en el complementario, un ataque reclinado siempre por el sector izquierdo o sustentado por acciones individuales, las cinco sustituciones reglamentarias agotadas por el técnico (E) Sebastián Botero y una polémica anotación de Yony González al minuto 86, que le entregó los 3 puntos al DIM, resumen el 1-0 ante Fortaleza.
No obstante la victoria, tercera consecutiva (Alianza, Boyacá-Chicó y, ayer, Fortaleza), el fútbol rojo sigue sin dar señales de vida, la motivación se percibe a cuentagotas y los goles escasean, lo mismo que el juego colectivo, la claridad, la profundidad y la estructura e identidad en el equipo.
El DIM no juega a nada, es una verdad innegable y profundamente dolorosa y preocupante. Falta fútbol en el cuadro rojo. Y faltan, además, sociedades, presión, cohesión, trabajo táctico, gestión del cuerpo técnico. Y, lo más grave, no hay entusiasmo, ambición, sentido de pertenencia ni fortaleza mental.
Sin importar hasta donde llegue en Liga ni cuantos puntos sume en fase de grupos de Libertadores ante Flamengo, Estudiantes o Cusco, éste, modelo 2026, es el DIM más pobre, inexpresivo y carente de todo que hemos visto en los últimos años. Ni nómina, ni adecuado manejo técnico ni dirigencia. Solo hinchada, hoy condenada al destierro.
Y así como habrá que esperar hasta la última fecha por la posibilidad de un cupo a playoffs que el DIM no había tenido en ninguna de las 18 jornadas que le antecedieron en el presente campeonato pero que se abrió en virtud de un calendario favorable al equipo y de las victorias en sus últimos 3 partidos, igualmente tendremos que seguir esperando, y al parecer durante muchísimo tiempo más, por un fútbol, una actitud y una ambición que aun no se perciben en la distancia y mucho menos en las oficinas del DIM.
Pase lo que pase en la última fecha , tendremos que seguir esperando…
María Victoria Zapata B.





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