
Por: Wbeimar Muñoz Ceballos

*Habrá que esperar del equipo escarlata un último y generoso esfuerzo en el partido de vuelta en Bogotá. Eso sí…con un fútbol DIFERENTE al de esta noche.
Golpe bajo para los jugadores y la afición. Perdió el actual campeón del fútbol colombiano porque salió a la cancha con la actitud de quien va a un combate más y hace rato la está convirtiendo en costumbre. Ganaron los cardenales con base en su mentalidad para jugar, que fue la de la tropa que asiste a una batalla decisiva y tuvo en el trámite mayores agresividad, presión sin treguas , constante movimiento y anticipos que frustraron pases y ganaron los balones divididos. No se preocupó mucho por la posesión, pero sí se convirtió tácticamente en una roca defensiva, que supo cuándo y por donde ir al contraataque , contando con mayores espacios de maniobra: los mismos que le negó a su adversario.
Santa Fe ahogó al DIM y lo maniató. El local sin velocidad de juego, sin sincronización en las desmarcaciones, corto de ideas y sin peso por las orillas, fue inferior en el ítem de llegadas al área. Tuvo 4, por 6 del enemigo y éste contó con aciertos en la finalización de los avances. Mientras en un lado de la cancha jugadores como Plata, Johnatan y Balanta quebraron líneas, en el otro su buque insignia Cristian Marrugo no pudo levantar anclas, a pesar de sus esfuerzos para darle claridad a embestidas sin destinatarios.
No solo tuvo problemas Marrugo. Sus compañeros de defensa, en especial Tipton y Marlon, fallaron en los marcajes en los dos goles santafereños: el de PLATA a los 17’ y el de BALANTA a los 55’ y los centrales Saíz y Pertúz, tampoco estuvieron afortunados. El anfitrión se había ido en ventaja a los 9’ con tanto de CORTÉS, pero como viene ocurriendo desde hace muchos partidos no pudo sostener el resultado parcial, ni remontar el marcador adverso. La pelota pasó más tiempo en los guayos del DIM, pero al no desbordar por fuera, ni hilar acciones por los pasillos interiores , terminó enviando centros aéreos que abortaron una y otra vez Castellanos, Moya, Tesillo y Urrego. Esfuerzo improductivo.
Los capitalinos con orden en su barricada, jugaron más tranquilos. Los hombres de Leonel, confundieron velocidad con apuro y se divorciaron de la precisión. Por lo anterior se derrumbaron anímicamente. Quedaron muy marcadas las diferencias entre la intensidad del ganador y el poco voltaje atacante del DIM, puesto que el primero estuvo muy por encima en los duelos individuales y se equivocó menos que su oponente. Y para acentuar los males, los tres ingresos de Cabezas, Mao y Santa, en nada mejoraron el paisaje de desolación, que se agregó a una jornada de piernas temblorosas en la zaga.
Habrá que esperar del equipo escarlata un último y generoso esfuerzo en el partido de vuelta en Bogotá. Eso sí…con un fútbol DIFERENTE al de ésta noche, para que su feligresía conserve la fe. Será cuestión de sembrar el árbol de nuevo y elevar sus ramas hacia el cielo.
No les parece ???





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