Por María Victoria Zapata B.
—————————————–
*El equipo ya muestra otra fisonomía, otra motivación y otro fútbol, y el de ayer fue un triunfo con color, sabor, alegría e ilusión.
——————————————
Muy buen partido ayer en el estadio Atanasio Girardot, con un Millonarios dominador en el período inicial y un Independiente Medellín amo y señor del juego en el complemento.
Dos anotaciones rojas, el emotivo regreso del centrocampista albiazul Mario González, la censurable actuación del silbato Ulises Arrieta y dos equipos que lo dejaron todo en la cancha, resumen el juego de la penúltima fecha, la noche anterior-
No vino a encerrarse el cuadro embajador. Por el contrario, con un fútbol colectivo, veloz y de búsqueda constante del arco rojo, Millonarios vendió caras su derrota y eliminación y lo dejó todo en la gramilla del Atanasio Girardot.
El período inicial fue en gran parte de ofensiva visitante. Dueño del balón y del terreno, Millonarios fabricó reiteradas opciones de gol, la primera de ellas cuando apenas transcurrían tres minutos de juego, en la que el atacante argentino Federico Insúa no pudo capitalizar el pase de Ochoa ni el error inicial del cancerbero del DIM, corregido instantes después por el mismo David González.
Con un fútbol asociado que destacó el trabajo de Fabián Vargas, Rafael Robayo, David Silva, Lewis Ochoa y Jonathan Agudelo, o disparos desde afuera, como el del mismo Agudelo, al minuto 9, Millonarios fue el dominador del partido durante la primera media hora de juego. Falló en definición.
Y mientras el onceno capitalino se agrupaba, presionaba, generaba peligro y buscaba la primera anotación, el DIM lucía confundido, errático, esporádico en el ataque y muy limitado tanto en marca como en generación de juego.
Transcurrida la primera media hora, sin embargo, el Equipo del Pueblo empezó a dar signos de reacción que se materializaron en el período complementario con un fútbol agresivo, ofensivo y efectivo. El excelente trabajo de Andrés Mosquera, quien sorprendió como lateral, Cristian Marrugo y Daniel Torres, permitió la primera celebración roja, al minuto 57, con el gol de Marrugo.
Con un Millonarios agobiado por la anotación roja, carente de la dinámica del período inicial y con serias fisuras en su defensa y medio campo y un colectivo Medellín que se adueñó del balón y del terreno, que le cerró bien el partido a su rival y le apostó al contragolpe cuando fue preciso hacerlo , se produjo la pena máxima en tiempo de reposición (falta de Lewis Ochoa a Daniel Torres) que, ejecutada con elegancia y maestría por el capitán rojo, significó el 2-0 definitivo para el DIM.
Del cuadro embajador resta por decir que luchó hasta el final, no ahorró una gota de transpiración y murió con las botas puestas.
¡ Que vergüenza el arbitraje de Arrieta…!!!
Imposible pasar de largo la actuación del colegiado bolivarense Ulises Arrieta, juez central del compromiso, no solo con su deficiente labor durante la totalidad del partido, que provocó una airada, justificada y permanente protesta por parte de la tribuna, sino con la inmerecida expulsión del zaguero rojo Frank Fabra y, muy especialmente, con su indigno comportamiento, al retirarlo a empellones de la cancha.
Un proceder arrogante y despreciable en quien debiera ser el garante del espectáculo y del respeto pero que ayer nuevamente violentó al hincha, al jugador y al fútbol.
¡Cómo nos alegra el retorno de Mario…!!!
Fue al minuto 63, en sustitución de Elkin Blanco, el momento del regreso del volante albiazul Mario González, tras dos años de ausencia, por enfermedad (leucemia).
Y fue un retorno colmado de complacencia, de emotividad y de aplausos por parte de la hinchada del Deportivo Independiente Medellín que, al margen de cualquier rivalidad deportiva, le dio la bienvenida al futbolista y, sobre todo, al ser humano que enfrentó la adversidad y que hoy se constituye en ejemplo de superación.
¡Cómo nos alegra su regreso, Mario…!!!
Conclusiones.
Para destacar, sorprendió el técnico Leonel Álvarez con la ubicación del Andrés Mosquera como lateral. Respondió, y de qué manera, el zaguero rojo. Gran partido del jugador Nº4 del DIM.
Y gran gestión, además, del arquero David González quien, no obstante su yerro, afortunadamente corregido, al inicio del juego, volvió a mostrar la seguridad, los reflejos y la jerarquía que se le conocieron en temporadas anteriores. Gracias al cielo ya tenemos quien cobre las penas máximas a favor del DIM…!!!
Sigue preocupando la aridez del goleador Juan Fernando Caicedo. Cuatro anotaciones en 19 fechas son concluyentes. Le faltan fundamentación y confianza, características que se tendrán que trabajar de manera individualizada con el atacante rojo, vinculado al DIM justamente como goleador, asignatura reprobada hasta la fecha.
A pesar de las dificultades que aun persisten y de los problemas en definición, el DIM evidenció mejoría en sus juegos ante Alianza Petrolera, el lunes pasado, y frente a Millonarios la tarde anterior. Con el buen nivel exhibido en el período complementario, las anotaciones de Marrugo y Torres, la victoria frente a un difícil y aguerrido cuadro embajador y 32 puntos, esperaremos el cierre del campeonato en su fase clasificatoria, ante el Envigado, dentro de dos semanas.
El equipo ya muestra otra fisonomía, otra motivación y otro fútbol, y el de ayer fue un triunfo con color, sabor, alegría e ilusión.
[María Victoria Zapata B.]





Haz un comentario