Por María Victoria Zapata B.
Columnista Cápsulas.

Todo sigue igual y con tendencia a empeorar en el Deportivo Independiente Medellín. Ayer otra derrota, 1-3, ante el Deportivo Cali, en el estadio Palmaseca de la ciudad de Palmira. Y también ayer, un DIM endeble en sus tres líneas especialmente la defensiva, predecible, inconexo, acéfalo, y además sin estructura táctica, profundidad, ni reacción tras la temprana expulsión del atacante Yony González.
Un DIM que nos lleva a formularnos nuevamente todas aquellas preguntas que aún siguen – y al parecer seguirán- sin respuestas:
Para la dirigencia:
– Mientras hablan a boca llena de mejoras en infraestructura física para el equipo, ¿por qué no hablan de inversión en jugadores de calidad, en una nómina que proyecte, trascienda y jerarquice, como debe ser, al Deportivo Independiente Medellín?
– ¿Se habrán percatado los dirigentes del DIM, y en especial los señores Raul Giraldo y Federico Spada, de las múltiples carencias en la actual nómina roja, y de la falta de cerebro, talento, corazón y fútbol en la escuadra actual?
– ¿Para Giraldo y Spada, ser “equipo animador”, es sinónimo de ser un equipo limitado, apático, perdedor y decepcionante, un equipo del montón y sin ambiciones ni aspiraciones?
– ¿Seguirán ellos (Giraldo y Spada), insistiendo en su absurda y nefasta política de contratación de jugadores baratos y libres, sin fundamentación, ritmo, nivel, perfil, sentido de pertenencia ni profesionalismo?
-¿Tiene- y ha tenido- incidencia el director técnico del DIM en la vinculación de nuevos jugadores e independencia en la confección de las nóminas titulares del equipo, o seguirá en su papel de chivo expiatorio de todos los desatinos dirigenciales en la consecución de refuerzos?
¿Y creerán, los directivos del DIM, que con la vinculación de nuestro muy querido Christian Marrugo al área administrativa, en otra de sus acostumbradas cortinas de humo, taparán todas sus insensateces y se reconciliarán milagrosamente con la afición poderosa?
-¿Tendrá autonomía, espacio, voz y voto el exjugador rojo e ídolo de la hinchada, ahora en su nuevo rol en el equipo?

Y para Alejandro Restrepo:
-Desde su llegada al DIM, en agosto de 2024, ¿ha tenido injerencia en la contratación de alguno de los refuerzos que se trajeron desde entonces?
-¿Qué ocurre con la zaga del DIM, que no hay refuerzos para ella, y que le aporta la línea 3 en el fondo al equipo, no obstante la carencia de jugadores con el perfil para conformarla?
-¿Cuál es el módulo táctico del DIM?,¿quiénes, son sus carrileros?, ¿sus extremos? ¿quién, el compañero de Didier Moreno en primera línea de volantes?,¿y quién el socio de Francisco Fydriszewski, en el ataque?
-¿Por qué la titularidad de jugadores con tan pobre rendimiento como Daniel Londoño, Léider Berrío y Léyser y Francisco Chaverra?
-Y ayer, ante el Cali, ¿Por qué no hubo modificaciones tácticas o estratégicas ni una sustitución que permitiera la inmediata reestructuración del ataque rojo, destrozado por la tempranera expulsión de Yony González ?
-¿Qué explicación tienen los relevos de Didier Moreno, por Alexis Serna, y del polaco Fydriszewski por el uruguayo Enzo Larrosa?
-¿Cómo justifica el cuerpo técnico el retroceso del DIM desde cuadrangulares y comienzo Liga 2026, que incluyen final Copa Colombia, con 10 partidos jugados, una victoria, 3 empates, 6 derrotas y un vergonzoso 20% de rendimiento?
-¿Se puede hablar de proceso en un DIM cada vez más desmejorado en nómina, rendimiento, fútbol y resultados?
Y también para el técnico Alejandro Restrepo: ¿por qué se regalan 45 minutos al rival de turno? ¿A qué juega el DIM?
Con base en todo lo observado, queda claro que el cuerpo técnico rojo perdió su rumbo y extravió sus papeles, desde hace tiempo. Sin contar la ignominiosa final ante Santa Fe, Restrepo dirigió mal los 2 partidos decisivos de Copa Colombia, los de cuadrangulares y estos de comienzo 2026, ante Deportivo Pasto y Deportivo Cali. Yerros recurrentes en alineaciones, planteamiento, lectura de partidos y sustituciones.
Y también salta a la vista que el DIM actual es el reflejo de su dirigencia y soy reiterativa en mi posición. Porque no hay en ella identidad ni sentido de pertenencia, no hay políticas serias en materia de contratación de jugadores, de fijación de metas y objetivos, ni de proyección institucional en la alta competencia. No hay coherencia entre la gestión administrativa y la deportiva.
Ayer, en Palmaseca, el DIM jugó muy mal y “sumó” otra dolorosa derrota. Por ello, a los hinchas solo nos queda esperar que el técnico Restrepo encuentre el camino, que los “refuerzos” respondan y que el equipo reaccione. La fe, la ilusión y la alegría están cada vez más lejos. Hace tiempo nos fueron arrebatados.
María Victoria Zapata B.





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