Capsulas de Carreño

DIM. Ante Equidad, un triunfo de gran valor.  

BOGOTÁ. Así el DIM no haya  mostrado un juego brillante ni volumen ofensivo, esos tres puntos frente a La Equidad tienen un valor incalculable. Foto @Dimayor.com.

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Por María Victoria Zapata B.
Columnista Cápsulas
María Victoria Zapata, Dama Roja del comentario o simplemente Pola.

 

 

Un gol de Leyser Chaverra en acción de penal, al minuto 26, y otro de Brayan León, al 41,  le entregaron al Deportivo Independiente Medellín  su primer triunfo del campeonato en condición de visitante. Equidad descontó, también por la vía del penal, en tiempo de reposición del período inicial.

 

El partido, ante La Equidad, se jugó en el estadio  Metropolitano de Techo y no estuvo exento de fricciones, polémicas arbitrales, goles y autogoles anulados y, por supuesto, de la elevada dosis de tensión y  sufrimiento para la hinchada del DIM,  especialmente en el período complementario.

 

Con muy poco de fútbol y mucho de transpiración, el Equipo del Pueblo enfrentó al cuadro asegurador, anotó dos goles en el primer tiempo,  utilizó el contragolpe como único argumento ofensivo en el período complementario, neutralizó el ataque local   y, con la misma  táctica ultradefensiva de su rival, lo derrotó en su patio y se quedó con los tres puntos en disputa.

 

El partido como tal fue demasiado discreto y  el fútbol colectivo brilló por su ausencia.  Equidad  muy lejos de aquel sorprendente equipo de las primeras fechas del campeonato y  Medellín, con todos sus jugadores  amontonados  como zagueros  durante los 45 minutos finales,  renunció a su estilo  por la defensa de una ventaja que se mantuvo hasta el pitazo final.

 

La victoria roja, 2-1,  en Techo, reivindicó un poco su comportamiento   en canchas ajenas  y  adquirió relevancia  en virtud del  hasta ayer  paupérrimo  desempeño  del DIM en condición de visitante en  la presente temporada, con un negativo antecedente de cuatro derrotas, tres de ellas con abultados marcadores en contra, en  Liga 2024-1.

 

Todavía  lastiman  las  goleadas  en El Campín,  con Millonarios (0-5), en el Metropolitano de Barranquilla con  Junior (0-3) y en el estadio la Independencia ante  Boyacá-Chicó(0-3), más la derrota, 0-2, en el Armando Maestre,  con Alianza.  Los únicos logros habían sido un empate a dos goles en Ibagué, por Liga, y un 0-0, en el  partido único  por Sudamericana,  también en el estadio Manuel Murillo Toro, que se definió a favor del DIM con  los cobros desde el punto penal.

 

El partido ante Equidad permitió, igualmente, observar la mejoría en el nivel de juego de Leyser Chaverra,  Brayan León, Jaime Alvarado y  Pablo Lima, entre otros. Y se confirmó, así mismo, el muy precario aporte de Miguel Ángel Monsalve, Baldomero Perlaza y Mender García, quienes todavía no justifican su contratación y/o  titularidad.

 

Finalmente, así el DIM no haya  mostrado un juego brillante ni volumen ofensivo, esos tres puntos tienen un valor incalculable. Suman en el aspecto deportivo y, fundamentalmente, en el  anímico. Lo que ayer faltó en fútbol, sobró en ganas, en voluntad y  en coraje. Fútbol hubo muy poco, casi nada.  Actitud, demasiada.

 

Después de este triunfo difícil y complejo pero  que le da un fuerte  impulso motivacional  al equipo, esperamos que  nuestro impredecible DIM empiece a consolidar su fútbol y  a fortalecer su zaga y  ataque,   y ello se materialice en el compromiso ante América, el domingo de Resurrección. Lo necesitamos y lo anhelamos  ahora,  en  la antesala de fase de grupos de Sudamericana y en la recta final del Todos contra todos en Liga.
María Victoria Zapata B.

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