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Por María Victoria Zapata B.. //
Columnista Cápsulas.. //

Poco esperábamos de DIM, anoche, en su juego de ida ante Liverpool de Uruguay. Su nublado presente, su incompleta nómina, su escaso fútbol, el bajo nivel de muchos de sus titulares y los recurrentes desaciertos tácticos del técnico Alejandro Restrepo, no daban lugar al optimismo.
La alineación roja dada a conocer minutos antes de la iniciación del encuentro y un muy pobre período inicial alimentaban el escepticismo, que no era poco. El DIM del primer tiempo ante Liverpool era una continuación de ese Independiente Medellín desarticulado, errático y sin profundidad ni gol que hemos visto desde cuadrangulares del año inmediatamente anterior.
Con un Francisco, el polaco, Fydriszewski cumpliendo simultáneamente funciones de zaguero, volante de marca o extremo, y además sin socio en el ataque y muy lejos de su rol de delantero centro, con John Montaño y Didier Moreno discretos en su desempeño y un fútbol rojo con escaso volumen ofensivo, Halam Loboa y el cancerbero salvador Ichazo, fueron los más destacados en el primer tiempo ante Liverpool.
El período complementario escribió otra historia para el DIM y para el partido. El equipo reingresó al terreno de juego con otra mentalidad, una luchadora y combativa que hace rato no le veíamos, y un cambio visible y determinante en el desarrollo de los 45 finales. Pero también fueron decisivos los ingresos de Hayen Palacios y Frank Fabra, que sustituyeron a Esneider Mena y Francisco Chaverra en los minutos 60 y 72, respectivamente, le dieron vida y velocidad a las bandas y le pusieron peso a la zaga roja.
Un golazo del “polaco” al minuto 52, un Independiente Medellín que no se desmoronó tras el empate uruguayo 11 minutos después y, por el contrario, adelantó líneas en un juego que se abrió por completo para ambos equipos, un gol bien anulado a Palacios al minuto 74, unos carrileros proyectados al ataque, un cuadro rojo que buscó insistente la segunda anotación y un cabezazo de Palacios al minuto 90+4, definieron el partido para el DIM.
Después del sorprendente e inesperado triunfo rojo en Montevideo y del comportamiento del DIM, diametralmente opuesto en ambos períodos de juego, no dejan de multiplicarse los interrogantes frente al rendimiento del equipo, su actitud, sus alineaciones, la titularidad de algunos jugadores y/o la suplencia de otros, y un sin fin de preguntas más que ya hemos enunciado en anteriores oportunidades.
Entendemos que el 2-1 ante Liverpool puede marcar un cambio de rumbo para Independiente Medellín en materia de resultados y rendimientos, siempre y cuando salten al gramado los jugadores que deben ser y la predisposición anímica del equipo sea la que le vimos anoche en el período complementario: aguerrida, combativa y ambiciosa.
Sin embargo se requiere constancia, convicción en el colectivo rojo, claridad por parte del técnico Alejandro Restrepo una serie de motivaciones y modificaciones que solo el tiempo nos dirá si tuvieron su punto de partida en el juego fase previa de Libertadores ante Liverpool, en la capital uruguaya. En cuanto a la dirigencia actual, la situación no tiene arreglo.
En conclusión, nos complace mucho el triunfo visitante del DIM en Copa Libertadores, la terminación de la sequía goleadora en el polaco, el excelente partido del arquero Ichazo, el importantísimo aporte de Fabra y H. Palacios, la regularidad de Loboa, el acierto en las sustituciones por parte de Restrepo y la convicción y transpiración colectivas que empujaron a Independiente Medellín hacia el agónico y merecido 2-1.
Pero anhelamos que el fútbol observado en esos 45 minutos del segundo tiempo en el Estadio Parque Alfredo Víctor Viera sean la regla y no la excepción en el DIM. Que el equipo recupere su fútbol, su identidad y su entusiasmo. Nosotros ya hemos vivido más de una alegría fugaz cuya oscura realidad nos ha golpeado con fiereza, luego, y sabemos que, a pesar del triunfo anoche, el escepticismo, la desconfianza, la desilusión, la decepción en los hinchas, aún no han sido derrotados. Solo el tiempo dirá…
[María Victoria Zapata B.]






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