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DIM: Cuando se juega a ganar

Con un golazo de  media distancia, Déinner Quiñones,  camino de la celebración, que llevaba dos minutos en el terreno de juego,  definió el partido al minuto 67. Foto @DIM_Oficial.

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Por María Victoria Zapata B.
Columnista Cápsulas.

 

 

 

*Encontramos un  cuerpo técnico sorprendente, un equipo motivado, con  nada de conformismos y mucho de aspiraciones.

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Muchas veces, en muchos partidos de los últimos meses, el DIM  “jugó” a encerrarse, a esconderse,  a “cuidar” un  insatisfactorio 0-0  o un peligroso 1-0, aun desde los minutos iniciales del compromiso. Jugó a nada.  Anoche  el libreto fue otro. Tal como ha ocurrido en estos últimos compromisos bajo la  orientación  interina de Sebastián Botero y Francisco Nájera, ante  Nacional de  Uruguay  el Deportivo Independiente Medellín derrochó ganas,  compromiso y ambición.

 

Se sobrepuso a todo.

Sin la pelota y sin claridad en el ataque, el DIM empezó mal el partido,  lució desconectado, errático, sin brújula y  superado  por el cuadro uruguayo, que al minuto 12 abrió el marcador en acción del volante  Diego Rodríguez, tras  error defensivo de Jonathan Marulanda.

Sin embargo, después de los primeros 15 minutos de juego, el DIM reaccionó. Se sobrepuso a sus limitaciones defensivas,  al dominio del cuadro uruguayo, al marcador en contra,  a  sus imprecisiones en ataque, y  a punta de ganas, de coraje,  de amor propio y de una ofensiva constante,  empató el partido con  cabezazo de Andrés Ibargüen.

 

Lo buscó sin pausa.

Y  a diferencia del Independiente Medellín medroso, conformista y timorato que tanto cuestionamos en oportunidades  anteriores, este, de anoche (y de  las últimas fechas),  fue “por más” después de la igualdad. Buscó alternativas que le permitieran  romper el férreo cerco defensivo que levantó el cuadro  visitante  después del 1-1  y  se acercó una y otra vez  al pórtico de  Sergio Rochet.  Con un golazo de  media distancia, Déinner Quiñones,  que llevaba dos minutos en el terreno de juego,   definió el partido al minuto 67.

No obstante la cesión del balón a su rival uruguayo después del 2-1,  el DIM buscó un tercer gol con Ibargüen y Cambindo. Nacional, por su parte   trató de igualar la contienda con Federico Martínez, Gastón Pereiro y Diego Zabala.El cancerbero  Luis Erney Vásquez salvó en dos oportunidades consecutivas  sobre el  final del partido.

 

 

Un DIM diferente.

No cabe duda que este DIM, que dirigen de manera interina Sebastián Botero y Francisco Nájera, es un equipo con unas características muy distintas  a ese  sin  color ni sabor que le antecedió.  Este, es un equipo que  enfrenta sus limitaciones y carencias, que  agota  posibilidades y recursos, que juega sin miedos ni  capitulaciones, que, como anoche, se sobrepone a un tempranero marcador adverso y, fundamentalmente, que busca el arco contrario hasta el pitazo final. Es un Deportivo Independiente Medellín que juega a ganar…!!!

Y  así continúe sin mostrar un estilo propio de juego, lo que es apenas normal dadas sus particulares circunstancias de los últimos meses,  este  es  un DIM que reivindica al hincha  y a la amada casaca roja. Porque hoy vemos un equipo que transpira, que lucha, que busca, que se identifica con unos objetivos de competencia, que tiene empatía  con la  afición. Un DIM  vital en la gramilla, vital en la zona técnica y vital en la tribuna, algo que no se   percibía desde hace  bastante tiempo.

El  compromiso de anoche, por ejemplo, mostró un DIM  con  reacción y capacidad para remontar  y aguantar después el  “chaparrón” ofensivo de Nacional  en busca de la paridad, unos jugadores con picos altos de rendimiento (Alvarado,  Torres, Cadavid, Ibargüen), un cuerpo técnico con una  muy acertada lectura del partido, adecuadas  y oportunas sustituciones y un liderazgo que se .advierte,  entre otros. Hay dos aspectos, sin embargo,  que sobresalen  tanto en el Medellín que  derrotó al cuadro charrúa como en el hemos visto en las dos últimas semanas: La motivación y la búsqueda del gol.  El cambio de actitud es tangible, lo mismo  que  la variación de un esquema defensivo y conformista  a otro atacante y ambicioso.

Hoy nos encontramos con un  cuerpo técnico sorprendente, un Independiente Medellín motivado, con  nada de conformismos y mucho de aspiraciones,  y una hinchada que recobra la alegría y la ilusión.  Anoche, con el  difícil y muy  valioso triunfo ante el Nacional de Uruguay,  ganamos todos: equipo y afición.
[María Victoria  Zapata B.]

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