Capsulas de Carreño

DIM: Más de lo mismo. Por María Victoria Zapata B.

Por María Victoria Zapata B.

 

*Ese empate con Once Caldas, sin color, sabor ni alegría, fue  el resultado de un partido insulso y  de otros 90 minutos de tortura para la  feligresía roja.

Cualquier concepto que se emita hoy sobre el fútbol  del DIM, es  volver  a contar la misma historia que tanto hemos repetido desde el  disparatado e infame  desmantelamiento del equipo en el presente año.

El mismo que, infortunadamente, lo tiene transitando por un prolongado  y oscuro túnel que, de no producirse un cambio de propietario y un giro de 180° en su administración,  lo conducirá de manera irremediable hacia la pérdida de la categoría o su desaparición total,  amenazas que ya ha tenido que enfrentar en otras penosas e ingratamente recordadas épocas.

Así evidenciara alguna mejoría en  los 45 minutos finales, el Deportivo Independiente Medellín que anoche jugó ante el Once Caldas  fue el mismo equipo acéfalo, incompleto, apocado y liviano que hemos visto durante la casi totalidad de partidos del  2020.

Un equipo sin columna vertebral, con carencias  y deficiencias en todas sus líneas y en el que, en definitiva,  el  proceso de proyección de sus juveniles- fuerzas básicas que  llaman- es tan inexistente como  la meta aquella de los tres títulos nacionales y la Copa Libertadores en un período de tres años, anunciado con bombos y platillos por una dirigencia incompetente y falaz en grado superlativo.

Ayer, lo primero que llamó la atención fue la escogencia de la nómina titular. Y no es la primera vez que ocurre porque, no obstante la presencia de ocho canteranos en ese onceno inicial, ni José Estupiñán e Israel Escalante y tampoco  Miguel Monsalve,  hicieron parte de él.  Todos  ellos fueron suplentes. En contraposición, nos encontramos con la  titularidad de otros jugadores como Didier Delgado, por ejemplo, cuyo fútbol no le alcanza ni para estar en la suplencia.

Otro de los aspectos que volvió a sorprender fue el módulo táctico. ¿para qué cinco zagueros (Gómez también  lo es)  en un equipo  que oficiaba como local y que, además,  ya está eliminado? ¿No valía la pena hacer el esfuerzo de buscar, por lo menos, esos tres puntos? Y no obstante la  mejoría roja en el período complementario  que permitió la igualdad en el marcador, las incongruencias son tan visibles como evidentes: A Monsalve solo le  dan una “palomita” de 5 minutos por partido.   Escalante  es quien genera juego en el DIM y sigue en el banco. Estupiñán también es suplente.  Delgado no aporta absolutamente nada y es titular.

Hemos visto, igualmente, que el  poco, poquísimo fútbol rojo que se observa desde la llegada del técnico Javier Álvarez no aguanta sino un tiempo. Varios juveniles  siguen todavía sin justificar su promoción a la escuadra profesional y, seguramente, la confección de la nómina titular es partido a partido un acertijo para el cuerpo técnico porque, en definitiva, no hay  como ni de donde escoger. Por ello,  seguimos sin entender la titularidad de unos y la suplencia de otros,   y convencidos de que el cuento aquel del proceso  cada día se convierte en el más grande de todos los embustes gestados en las oficinas del DIM.

Y sigue llamando poderosamente la atención que en el intento, fallido hasta ahora, de adelantar “un proceso” con  fuerzas básicas,  el jugador  joven más destacado del DIM desde el reinicio del campeonato sea precisamente uno que NO PERTENECE a su cantera: Israel Escalante.   Ayer ingresó al terreno de juego al  minuto 23, en relevo del lesionado Yulián Gómez, y ratificó  no solo que es de los pocos jugadores rescatables en este desvencijado DIM modelo 2020 sino que debe ser titular en los partidos que restan por jugar.

De este DIM que ayer empató a un gol, ya completa cinco jornadas en Liga sin conocer el triunfo y se asienta en el indecoroso puesto 16 de la tabla de posiciones, solo queda por decir que  con su  frágil  nómina  está lejos, lejísimos,  de un proyecto serio, de un proceso viable y de un desempeño digno en cualquier competición en la que intervenga.

El DIM  actual es un equipo sin presente y sin futuro. Ambos se los arrebató, no me cansaré de repetirlo, una dirigencia perniciosa, irresponsable e incapaz. Lo único claro  que hay en el  oscuro túnel por el que transita el  Equipo del Pueblo,  es la ilusión de la hinchada por un cambio de propietario y de directivos

Y por ese cambio  seguiremos abogando la mayoría de hinchas. Es el único camino que le queda a nuestro amado DIM.

Ese empate con Once Caldas, sin color, sabor ni alegría, fue  el resultado de un partido insulso y  de otros 90 minutos de tortura para la  feligresía roja, que hoy  solo anhela la venta del equipo.  El 1-1 fue, simplemente, más de lo mismo.
[María Victoria Zapata B.]

Compartir:

Un comentario

  1. Juvenal Coronado Ramirez

    3 noviembre, 2020 at 12:51 am

    *Y la venta del DIM
    ¿Qué pasa con la venta del equipo?, «pa antier, es tarde,
    Juvenal Coronado Ramírez, Medellín

    Hincha de DIM
    Medellin

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Back to top