Capsulas de Carreño

DIM:  Se repite la historia visitante.

BOGOTÁ. Esta nueva derrota simplemente escribe un capítulo más en la extraña y cada vez más incomprensible bipolaridad  del Deportivo  Independiente Medellín en el presente año. Foto @Dimayor.com.

Por María Victoria Zapata B.
Columnista Cápsulas.
 

 

 

*Esta situación ya  desespera, preocupa,  alimenta zozobra e insatisfacción.

 

Otro revés  ayer, 0-1 ante Santa Fe  en el máximo coliseo deportivo de la capital colombiana, y cuarta derrota del Deportivo Independiente Medellín en igual número de partidos oficiales jugados en condición de visitante en el presente año.

 

Es muy difícil digerir esta seguidilla de resultados adversos fuera de casa  y del todo  incomprensible  la pobreza del fútbol en  el DIM visitante,  teniendo en cuenta sus excelentes presentaciones en el  Atanasio Girardot.

 

Por ello, no me cansaré de repetir que mientras  mejor juega el Equipo del Pueblo en su estadio y ante su afición, menos  entendible  es su lánguida expresión futbolística en otras plazas del país.

 

En El Campín,  otro  tempranero gol – del volante cardenal Carlos Sánchez al minuto 11- y otra vez  un DIM  desconcentrado y carente de ideas,  de sorpresa, de profundidad  y  de argumentos para contrarrestar  los muros defensivos erigidos por sus contendores.

 

Y otra vez el ingreso al  terreno de juego  de un atacante (Ever Valencia, relevado  antes de la conclusión del encuentro ) sin nivel, aporte ni justificación  y un equipo que en el período complementario agotó las sustituciones reglamentarias sin que en ellas encontrara la fórmula para materializar en opciones, llegadas  y goles su posesión del balón en los 45 minutos finales.

 

Porque con  el 0-1  con Santa Fe  y , fundamentalmente, con su comportamiento  en el  estadio Nemesio Camacho El Campín, el DIM nos ratificó que tiene dos equipos: el local y el visitante. El uno es aguerrido,  colectivo, incisivo y efectivo. El otro es  displicente,  carente de sociedades, distante del arco contrario e ineficaz.

 

Si la intención es jugar al cero, ya  demostró hasta la saciedad lo pernicioso que es  dicho esquema táctico  para el DIM.  Si  es de actitud,  el resquebrajamiento mental  del equipo a la hora de jugar  fuera de su fortín, el Atanasio Girardot,  es evidente y exige la adopción de medidas inmediatas por parte del técnico Julio Avelino Comesaña.

 

La “mala tarde” de Felipe Pardo, el gol que se “comió” Luciano Pons,  el  inexplicable ingreso de Ever Valencia al minuto 26 y su posterior relevo al 84, o las cinco sustituciones ordenadas por el técnico  Comesaña, entre otros,  son solamente consecuencias  de un partido que para el DIM se complicó por diversas razones  y que  pueden tener su origen  en el planteamiento poco ambicioso en condición de visitante. Un  conformismo que también se traslada  a los jugadores  y es, infortunadamente,  un comportamiento recurrente  en los 4 partidos jugados y perdidos   fuera del Atanasio Girardot.

 

Esta nueva derrota simplemente escribe un capítulo más en la extraña y cada vez más incomprensible bipolaridad  del Deportivo  Independiente Medellín en el presente año. Como hincha, sigo esperando que más temprano que tarde se encuentren soluciones y podamos ver el mismo DIM aquí y allá.  Esta situación ya  desespera, preocupa,  alimenta zozobra e insatisfacción  y, queramos o no,   nos  aleja de cualquier objetivo e ilusión.
[María Victoria Zapata B.]

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