
==
Por María Victoria Zapata B.
Columnista Cápsulas.

Dolorosa, decepcionante y , sobre todo, vergonzosa, fue la presentación del Deportivo Independiente Medellín anoche, en el estadio Atanasio Girardot, ante Boyacá-Chicó, que le puso la rúbrica a una eliminación anunciada con cada deplorable partido jugado por el DIM en cuadrangulares.
Lo visto ante el cuadro boyacense en la cuarta fecha, y en las tres que le antecedieron en esta fase semifinal del campeonato, fue, sin embargo, la continuación de una participación en fase todos contra todos, plagada de insatisfacciones y desengaños.
Y fue, así mismo, el recordatorio (otro más) de una administración sin norte, ambición ni planificación. De una dirigencia que perdió el rumbo después de la obtención de la sexta estrella, en junio de 2016.
Un camino que extravió, así se intente maquillar tal situación con dos títulos en Copa Colombia o dos disputas más en finales, la última de las cuales fue tan amarga como indignante, dada la displicencia con la que se jugó por parte del DIM.
Y como si no fuera suficiente, ahora nos encontramos con otra negativa y ya vieja práctica roja, con todas las características que anteceden a la transferencia jugadores justamente en instancias definitivas del torneo.
¿La vieja y fea costumbre???
No es fácil olvidar lo “inoportunas” de algunas negociaciones en el DIM en la era Raúl Giraldo: la venta al Pachuca de México del goleador Germán Cano, el 21 enero del 2015, que se hizo oficial dos días después de la fecha de cierre en la recarga de abonos para el primer campeonato de dicho año, la transferencia de los jugadores Daniel Torres (julio 2016), Christian Marrugo y Andrés Felipe Mosquera ( ambos en julio del 2017) y la venta del jugador Yairo Moreno al León de México, en plena fase final del primer campeonato de 2018 y cargada de mentiras e inconsistencias directivas.
Ahora, sin importar el nivel o aporte de los jugadores actuales ni la crucial etapa que actualmente se disputa en Liga, nos encontramos con la exclusión de Víctor Moreno y Díber Cambindo de las convocatorias a los partidos de ida y vuelta con Boyacá-Chicó, al parecer por esas negociaciones a destiempo, que ya creíamos cosa del pasado…
No hay brújula en el DIM.
Con todo lo visto, vivido y sufrido en los últimos meses, queda claro, una vez más, que en el Equipo del Pueblo el caos en la gramilla es, simplemente, fiel reflejo de un desorden administrativo que torneo tras torneo se materializa en muy cuestionables contrataciones de jugadores y/o directores técnicos, inexistentes procesos y metas que no trascienden una ocasional clasificación a cuadrangulares y una, igualmente ocasional, participación en primeras fases de Libertadores o Sudamericana.
Nada más que eso, porque en el DIM la vinculación de jugadores (al igual que de entrenadores para la escuadra profesional) no se rige por parámetros de fundamentación, rendimiento aporte, objetivos y necesidad. Y menos, de conocimiento, experiencia, ni de búsqueda de posicionamiento institucional o deportivo.
¿Ambición? ¿Qué es eso?
Como consecuencia de lo anterior, el equipo carece de fortaleza futbolística y, peor aún, de fortaleza mental. No juega a nada, no tiene un esquema táctico, el colectivo rojo no posee sentido de pertenencia y no hay un objetivo hacia el cual se dirijan las acciones administrativas y deportivas del DIM. Tampoco las contrataciones, que se constituyen en fiasco una vez más.
Por ello, salvo algunas excepciones en jugadores y unos cuantos partidos, el DIM deambula en la cancha, el liderazgo tanto en el camerino como en gramado brilla por su ausencia, los zagueros no defienden, los goleadores no anotan, eso que llaman actitud pocas veces hace hace parte de la alineación titular y del listado de suplentes, y la amnesia, generalizada, nos muestra un equipo incapaz, indolente, sin fútbol y sin sangre en las venas. Un equipo sin ambición…!!!
Otra más.
Por todo lo anterior. nos duele e indigna el comportamiento del DIM en la cancha y el mercantilismo de la dirigencia en las oficinas del Equipo del Pueblo. Conformismo en unos y otros, .participaciones mediocres y fracasos anunciados como éste, de la Liga Betplay 1 de 2023.
Una eliminación más para un DIM que sigue sin brújula en la gramilla, sin hoja de ruta en sus oficinas… Y una eliminación más para el hincha, vuelve a ser castigado con otra decepción y otro desengaño. ¿Hasta cuándo?.
—
[María Victoria Zapata B.]





Haz un comentario