Este sábado 13 de diciembre, Independiente Medellín y Atlético Nacional volverán a verse las caras en una final, ahora por la Copa Betplay 2025, un duelo que inevitablemente revive el recuerdo de la única definición liguera entre los dos gigantes antioqueños: la inolvidable final del Torneo Apertura 2004, que dejó al DIM levantando su cuarta estrella frente a su eterno rival.
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El antecedente que marcó una época
En 2004, el fútbol colombiano vivió un episodio irrepetible: la primera (y hasta hoy única) final de Liga entre el Poderoso y el Verdolaga. Con ambos clubes en gran nivel y una ciudad encendida, el estadio Atanasio Girardot se convirtió en un hervidero durante los dos capítulos de esa serie histórica.
El Medellín, dirigido por Pedro Sarmiento, llegaba con un equipo sólido, intenso y con gol. Nacional, bajo la conducción de Santiago Escobar, apostaba a su ataque veloz y a la jerarquía individual. La mesa estaba servida para una final inolvidable.
Ida: el golpe poderoso que definió la serie
El 24 de junio de 2004, con estadio dividido y ambiente electrizante, el DIM pegó primero. Jorge Horacio Serna abrió el camino y Rafael Castillo amplió la diferencia con un remate potente. Aunque Edixon Perea descontó para Nacional, el 2–1 dejó al Medellín con una ventaja clave y la sensación de estar más cómodo en el duelo.
Aquel partido quedó grabado por la intensidad, la fricción y la forma en la que el Medellín logró desequilibrar en los momentos justos.
Vuelta: resistencia, nervios y una estrella histórica
Tres días después, el Atanasio volvió a llenarse, esta vez con un ambiente más verde que rojo. Nacional necesitaba remontar, pero el Medellín administró la serie con orden, defensa férrea y un arquero seguro.
El 0–0 finalizó una final dramática y terminó estableciendo al DIM como campeón del Apertura 2004 con un global de 2–1. Fue la cuarta estrella del club y una de las más celebradas de su historia: el título contra el rival de patio.
Un recuerdo que vuelve a pesar en 2024
Veinte años después, ese precedente vuelve a tomar fuerza. DIM y Nacional, una vez más, llegan a una final con la ciudad dividida y con la narrativa inevitable del pasado regresando al presente.
El sábado 13 de diciembre, cuando ruede la pelota en el juego de ida de la final de la Copa Betplay, muchos revivirán aquella serie del 2004: los goles de Serna y Castillo, el sufrimiento en la vuelta, la vuelta olímpica roja en un escenario teñido de verde.
La historia no se repite, pero siempre vuelve. Y Medellín está lista para otro capítulo.
(Fuente: Espn.com)




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