
Por María Victoria Zapata
*Ojalá el camino empiece a despejarse ante el Atlético Huila, dentro de una semana.
Momentos de gran emotividad vivimos los 28.359 hinchas Poderosos que asistimos al estadio Atanasio Girardot, en los momentos previos a la iniciación del juego de la quinta fecha, ante La Equidad.
Fue enternecedor el adiós del hasta ayer capitán del DIM, Daniel Torres, transferido recientemente al fútbol español, quien hizo presencia en la gramilla acompañado de su esposa y sus dos pequeños hijos. Una oración, que rezó con la fanaticada roja, la entrega del brazalete de capitán al volante Christian Marrugo, la recepción de una camiseta con el texto “ Gracias capi” que de inmediato vistió y unas lindas y sentidas palabras de gratitud a directivos, cuerpo técnico, compañeros de equipo e hinchas, arrancaron lágrimas y aplausos en la tribuna.
De mi parte, el agradecimiento escrito una frase igual a la de camiseta que ayer se le entregó en la gramilla: GRACIAS CAPI…!!!
Dos tiempos distintos en el partido
Dinamismo, intensidad, alegría, ganas, un golazo rojo de tiro libre, un penal legítimo no sancionado al cuadro visitante, opciones en los pórticos de Novoa y González y muy buen fútbol, caracterizaron los primeros 45 minutos del partido entre el Deportivo Independiente Medellín y Seguros la Equidad.
Fue un primer tiempo intenso, con un Medellín que a pesar de su intermitencia en el manejo del esférico, destacó la buena gestión de mitad hacia adelante, el toque combinado con la velocidad, la ambición, el trabajo de Castro, que ayer lució más suelto, y la peligrosidad en las llegadas de Piedrahita, Marrugo, Luis Carlos Arias, Caicedo y el mismo Castro. Marcó un golazo, de Luis Tipton, en cobro de tiro libre, a los 37 minutos de juego. Un remate de Jean Carlos Blanco, al minuto 42, que se “estrella” en el brazo del zaguero Jorge Arias, una mano NO intencional y la primera reclamación visitante. En dicha acción considero NO hubo falta ni acción que diera lugar al cobro de pena máxima.
Por su parte La Equidad, un equipo diametralmente opuesto a aquel patadura, mañoso y defensivo de otras épocas, sorprendió por su tenencia del balón en los primeros minutos de juego, su orden, su labor por las bandas, sus remates de media distancia, su su vocación ofensiva y su intrepidez.
En el complemento, el DIM volvió a caer en el mismo oscuro pozo de otras jornadas: el conformismo. Regaló el balón, retrocedió líneas, se concentró en la defensa de su solitario gol, bajó su ritmo de juego y delegó toda la responsabilidad del partido en la labor de la zaga y las atajadas de González. Ni los ingresos de Mauricio Molina (por Luis Carlos Arias, en el minuto 73), de Andrés Mosquera (por Leonardo Castro, al 86) ni de Yorleys Mena (por Juan Fernando Caicedo, al 90) sacudieron al equipo del letargo ofensivo con el que regresó al gramado tras el entretiempo.
El onceno asegurador fue dueño del balón pero sin la claridad ni la profundidad mostradas por su ataque en el período inicial. El cerco defensivo rojo y la reacción del arquero David González neutralizaron cualquier acción de La Equidad en zona del DIM.
Una falta en el área, al minuto 49, esta vez un penal clarísimo de Jorge Arias al lateral Walmer Pacheco, no fue sancionada por el árbitro, de muy baja calificación en el partido de ayer.
Y entre interrupciones, faltas, la búsqueda incesante del empate en el cuadro visitante, un fútbol rojo que volvió a generar dudas en el período complementario y un discutido arbitraje del colegiado bolivarense Carlos Ortega, concluyó un partido en el que Medellín terminó pidiendo tiempo, ganó su primer juego local en el actual torneo y sumó tres valiosos puntos.
Conclusiones
No es la primera vez que el zaguero Luis Tipton se hace presente en el marcador. Ya lo había hecho en el 2-1 a Millonarios, en la décimo quinta fecha de la Liga Postobón I del 2014; también en el 1-0 a Patriotas, en la décimo cuarta fecha de la Liga Águila I del 2015 y en el 2-0 al Once Caldas en la décimo octava fecha del torneo inmediatamente anterior.
No obstante las jugadas de riesgo en el arco de Novoa y el triunfo obtenido con el golazo de Tipton, sigue sin cuajar el fútbol del DIM en la presente temporada. Hay incomprensibles lagunas emocionales y tácticas en el equipo, especialmente cuando sus partidos son en casa. Ante Envigado se jugó mal y se perdió; ayer se mejoró solamente en un buen tramo del primer tiempo, en el que anotó el gol. En el período complementario hubo algunas opciones más no fútbol.
Es inadmisible que el DIM se conforme con una anotación y durante los 45 minutos finales retrase líneas y se encierre en zona propia, como lo hizo ante La Equidad y ante su propia afición. Es una bofetada al fútbol y a la hinchada roja. ¿Olvidó, Leonel, que la mejor la manera de defender una ventaja es aumentándola? ¿Olvidó el DIM que la mejor táctica defensiva es el ataque? ¿Dónde quedó el respeto por el fútbol y por la afición?
Finalmente, el de ayer es un triunfo que sabe a poco. Un triunfo que entrega tres puntos más no la tranquilidad frente a futuras competiciones, entre ella el inicio de Copa Sudamericana. Un triunfo que plantea tantos interrogantes como preocupaciones.
Ojalá el camino empiece a despejarse ante el Atlético Huila, dentro de una semana. De momento, el fútbol del DIM sigue sin convencer y esta es una verdad de a puño…!!!
[María Victoria Zapata B.]





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