Capsulas de Carreño

Dolor de patria, nos bajaron del pedestal. Por Jorge Alberto Cadavid

Por Jorge Alberto Cadavid Marín

*El pedestal está menos a nuestro alcance, lo miramos con ganas, pero con angustia.

El entorno que rodeaba el inició para Colombia de su participación en Rusia 2018, miraba mas para adelante que la confrontación ante el Japón, parecía que el resultado 4-1 de Brasil 2014 era suficiente garantía para superar el primer escollo en Rusia, las pollas todas jugaban a un amplio y cómodo marcador.

Los espacios deportivos radiales y televisivos, copaban las horas de comentarios, especulando si James iba o no, quien lo reemplazaría o como se conformaba la zaga central de acuerdo a la baraja que para el puesto existía, mas cháchara que preocupación o realidad.

Y en la mente de Pékerman, impredecible, parecía que todo era relajación, poner la linea de lujo ante el fácil rival no era justificable, descanso a los referentes para que en los partidos duros por llegar, estos se presenten descansados y lúcidos.

Una alineación con los primíparos, salto a la cancha a dar la cara al compromiso inicial, Sanchez, Mojica, Lerma, Izquierdo, tenían toda la confianza de nuestro técnico a un encuentro de toche con guayaba madura. Que nos quería mostrar, que su proyecto consolidado tenía en firme el relevo generacional?

Esos jóvenes llenos de pánico escénico, a los tres minutos de juego cometieron el primer y gran error, que costó la expulsión de uno de los mas importantes hombres, el del equilibrio en el medio campo, el de la salida y un penal que se convirtió en la ventaja nipona.

Con diez hombres y solo minutos de iniciado, se esperaba la capacidad, la inteligencia, la mano, los revulsivos del técnico, su magia para conjugar planteamiento, estrategia y motivación que permitiera empatar y mantener el resultado, nada, nada que mostrara que tenemos técnico.

Hombría mostraron, actitud en la etapa inicial y la calidad de Quintero para de tiro con pelota quieta, la anotación volviera el alma al cuerpo.

Pero camerino no hubo en el intermedio, como hipnotizados entraron los criollos a cumplir la complementaria, entregaron el útil, el terreno y las ganas, los diminutos japoneses nos convirtieron en marionetas e hicieron del área chica nuestra, su lugar de juego preferido, el gol de la ventaja tenía, se veía llegar y llegó, el que menos errores comete, aportó, Ospina y su defensa no atinaron.

Los cambios, desacertados en su mayoría, no cumplieron, que sentido tenía ingresar a James, mantenido entre de algodones a llegar a buscar salvar un imposible?

Al final lo que nadie esperaba, inició con derrota, y futuro con posibilidades, pero con mayores dificultades cuando ya sabemos quien es Senegal y Polonia, ya el pedestal está menos a nuestro alcance, lo miramos con ganas, pero con angustia, ¿si lo alcanzaremos al menos para la fase de grupos?

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