Capsulas de Carreño

El arquero, sus triunfos y sinsabores (II)


Por John Cardona Arteaga.

Profesor Universidad de Antioquia.
Expresidente DIM.

En la primera parte de estas historias sobre la contradicción entre las vicisitudes y triunfos de los guardametas presentamos reflexiones sobre el desbalance que existe entre este prototipo de mártir en el campo de juego y sus otros diez compañeros a quienes se les perdonan sus fallas y se les brindan otras oportunidades, muchas veces con una palabra de ánimo.

Por supuesto, también nos adentramos, en las repercusiones sicológicas de ese singular abandono que sufren los porteros, ante propios y extraños.

Continuamos ahora con las referencias que se han tenido con los arqueros en las manifestaciones musicales que reflejan el interés de los compositores para terciar en este asunto que nos ocupa.

Carlos Muttoni

Y no podía faltar el tango y su capacidad para retratar la importancia y cualidades de los arqueros. En los anales del fútbol aficionado se encuentra Carlos Antonio Muttoni, portero de baja estatura, pero de alto desempeño. Lo llamaban Tierrita por su costumbre de adornar sus manos con tierra para lograr mayor seguridad. Se inició en Racing Club, en el momento de empezar los grandes triunfos después de las gestas del Alumni. Después jugó en Independiente, en el Club Atlético Argentino de Quilmes y en Sportivo Barracas.

Según el historiador Fernando Paso Viola, Don Agustín Bardi dedicó su tango Tierrita a este notable guardavallas. ( https://www.racingclub.com.ar/idolos/carlos-muttoni/).

Puede escucharse Tierrita, tango instrumental en la interpretación de la orquesta de Edgardo Donato.

https://www.youtube.com/watch?v=ZjcuYeKHMTE

 

Carlos Ísola

Aunque se inició como jugador de campo, terminó convirtiéndose en célebre arquero de River Plate en la época amateur desde 1913. También fue guardavallas de la Selección de Argentina en varios campeonatos sudamericanos. Por sus maravillosas voladas y atajadas se le llamó “El hombre de goma.”

A este destacado cancerbero se dedicó en tango Ísola, que tiene como compositor a Alberto Bellomo.

“La cordial dedicatoria de este tango está consignada en forma explícita en la partitura: «A mi amigo el primer goal-keeper suda­mericano Carlos Ísola». Este futbolista —apodado «la maravilla elás­tica» y también «el hombre de goma» por su extraordinaria agili­dad— fue guardavallas en River Plate entre 1912 y 1921. Cuando solamente contaba con 16 años, se consagró en el ámbito inter­nacional al mantener el arco invicto ante el equipo inglés del Exeter City. Eso sucedió en 1914 y los argentinos triunfaron por 1 a 0. Entre las hazañas de Ísola, están los dos penales atajados al uru­guayo Scarone (especialista en los tiros desde los 12 pasos)”.

http://tangocitynews.blogspot.com/2011/03/tango-y-futbol.html

 

Eduardo Alterio

 Figura histórica de Club Atlético Chacarita Juniors desde 1925 a 1934, conocido con el apodo de “la Pibona”. Nacido en Carpinone, Italia, defendió los colores de los “funebreros” desde su ascenso a primera. En las páginas de la historia del fútbol argentino aparece con letras indelebles por ser el primer arquero en anotar un gol en agosto de 1931, en partido frente a Tigres al iniciarse el profesionalismo.  Ya desde 1929, “Pibona” se hizo célebre cobrando penaltis en la era amateur. Esa circunstancia solo se repitió 41 años después. Fue solo en 1972 cuando Alberto Persechán, arquero de Independiente de Trelew, anotó de penal a Vélez Sarsfield.

Paradójicamente, el cobro desde los doce pasos le jugó una mala pasada. En su año de despedida del fútbol en 1935, atajando para Atlanta, logró la hazaña de contenerle un penal a Bernabé Ferreyra, pero en el rebote, “la fiera” impactó en la cabeza de Alterio con la consecuencia de haberse afectado su audición para el resto de su vida.

http://www.chacaritadigital.com/2016/11/08/alterio-el-primero/

Se le dedicó el tango Pibona, por Ernesto Russo y Emilio Guerrero.

Juan Carlos Botasso

 Figura rutilante de Racing Club, proveniente del Club Argentino de Quilmes, su primer equipo.  Cuidó los tres palos de Argentina en la Copa del Mundo de 1930, reemplazando por lesión al arquero titular, Ángel Bossio, en la semifinal contra Estados Unidos y luego en la final contra Uruguay.  Desde 1930 hasta 1938 defendió los colores de la Academia. La seguridad en el arco, a pesar de sus 1.69 de estatura, le valió el apodo de “Cortina metálica”, remoquete asignado por el periodista Alfredo Rossi de El Gráfico.

Por las razones anteriores se le compuso el tango Cortina Metálica, por Hugo Zamora y Miguel Padula. Su letra reza:

“¡Arquero lindo!, ni el viento pasa;
toda la hinchada tiene en su puño.
Vengan ‘balazos’ que es de buen cuño,
Sólo los brujos lo vencerán (…)
La tribuna entera te saluda…
‘Botasito’,
Porque sos el mago de la hinchada.
Los domingos sos cortina de negocio
que al balazo desafió.
Y tenés el alma dura frente al ojo del cañón”.

https://www.racingclub.com.ar/idolos/juan-botasso/

Miguel Ángel Rugilo

En los anales de los clubes de fútbol se encuentran jugadores que están ligados a las instituciones con mucha fortaleza. Ese es el caso de Miguel Rugilo, quien llegó a Vélez Sarsfield siendo muy joven, debutó en primera a los 18 años y estuvo en el arco del club durante 14 años.

Rugilo nació en 1919 en Buenos Aires y debutó con Vélez en 1937 permaneciendo hasta 1944, en 1945 ficha por el León de México. Nuevamente en el Fortín desde 1946, permanece en el Club hasta 1953 convirtiéndose en ídolo indiscutido. Se consagró como un verdadero arquero antipenal. En 1949, por ejemplo, atajó cinco penales en cinco partidos consecutivos, y en 1950 detuvo dos penas máximas en un mismo encuentro contra River. En 1950, se estrenó con la Selección de Argentina ante Paraguay. Solo jugó cuatro partidos en la Selección, pero se inmortalizó el 9 de mayo de 1951 en Londres, en amistoso contra Inglaterra.

Para entender la importancia de este gran guardameta recomendamos la lectura del artículo titulado “Grandes arqueros argentinos: Miguel Armando Rugilo”, publicado en La Refundación –El fútbol como concepto, escrito por Pablo Lujanero,27 de junio de 2017.

https://larefundaciondotcom.wordpress.com/2017/06/27/grandes-arqueros-argentinos-miguel-armando-rugilo/

Para interpretar la relevancia deportiva de este jugador, Leopoldo Díaz Vélez, poeta, cantor y recitador y gran intérprete del fútbol y sus ídolos, compuso el tango ¡Rugilo!

[John Cardona Arteaga – Profesor Universidad de Antioquia -Expresidente DIM]
Medellín, febrero de 2020

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