
Por Jorge Iván Londoño Maya
*El Atanasio vibró con el concierto de Guns N’ Roses, y todo estaba preparado para que Nacional hiciera el suyo..
.. Hasta le dejaron el escenario armado, pero al final fue un des..concierto.
Muchos quedamos desconcertados con la actuación del verde del alma, que se aferró, creo yo, al cero cero que a la larga también lo clasificaba, pero no nos digamos mentiras, no hay como ganar, y si de ñapa se juega como lo ha hecho en esta temporada, ¡Apague y Vámonos!
Que estamos clasificados a la final, muy cierto, pero miren que lo estamos gracias al autogol de “palito” Pereira y a la atajadota de Armani ante el remate a boca de jarro de Beltrán. Mucho Armani.
Nacional llegaba con claridad al arco de Cerro, y a veces con tiempo hasta para hacer el croquis de cómo hacer el gol, pero el triqui lo evitaba el mar de piernas de la defensa o las manos o los pies oportunos de Silva.
Al final del partido las opiniones y los comentarios brotan por encanto, y habrá quienes critiquen la alineación de uno o de otro, o porque no este por aquel, o porque tan demorado el cambio. Rescaldani fue la figura de todos estos interrogantes, y creo que la gran mayoría queríamos darle un “respaldani” para que por fin jugara en su puesto y con “la pesada”. Cada quien sacará sus conclusiones.
El partido queda atrás, lo mismo que la serie ante Cerro Porteño. Estoy convencido de que Nacional tenía fútbol de sobra para no haber hecho del partido un cateterismo sino una fiesta en la cancha y en la tribuna, tal como lo fue la salida al campo.
Bueno, ya estamos en la final de la Copa Suramericana, la única que nos falta ganar de nuestros lares. Nos veremos las caras con otro verde, el Chapecoense, que en confianza le podemos decir el Pachecoese. Se repite entonces lo sucedido en la final de la Copa Libertadores, a la cual llegaron Nacional y un equipo no tan conocido en el concierto suramericano, como lo era en ese momento Independiente del Valle. Esto nos da para creer que en esta final se pueda dar la misma premisa.
Ahora si no nos podemos “colgar” del cero cero, porque en esta final el gol de visitante no vale como “doble”. Así que Nacional, y empezando de local, tendrá que repetir el concierto, pero el de Guns N´Roses, y hacer del arco sur el escenario natural de sus solos de guitarra, que para el caso se traduce en goles.





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