Capsulas de Carreño

El DIM sigue sumando… FRACASOS…!!! Por María Victoria Zapata B.

MEDELLIN. Andrés Cadavid, de penal, descontó pero no alcanzó. Otra derrota en casa, 2×3 con Cali. Una eliminación anunciada del DIM desde el mes  enero y refrendada fecha a fecha  con unas presentaciones y/o resultados desesperanzadores en grado superlativo,  no sorprendió a ningún hincha rojo. Foto @Dimayor.

Por María Victoria Zapata B.
Columnista Cápsulas.

 

 

*Ojalá, muy pronto, los hinchas veamos un nuevo amanecer para nuestro amado  DIM,  con otros propietarios y con otra administración.

 

El DIM volvió a  perder anoche, 2-3 ante el Deportivo Cali,  en el  estadio Atanasio Girardot, y nosotros, los hinchas rojos,  “ya perdimos” la cuenta de los reveses sufridos por el equipo en el transcurso del año.

Cuando las derrotas son cotidianas en una escuadra que fue  desmembrada  y sentenciada a rodar inexorablemente  hacia el abismo,  un descalabro más  obedece a la lógica de  lo que hicieron y de lo que  dejaron: un  onceno liviano, endeble  y carente de nómina, aspiraciones y motivaciones.  Y, la verdad, con  el Medellín  de la presente temporada no  sorprende  ninguna derrota y menos el 2-3 con el finalizó su juego de la décimo sexta fecha, independientemente  de la mejoría que se observó en el período complementario, de la lucha por la igualdad en los minutos finales  o del  auspicioso nivel que muestran los juveniles José Estupiñán y Miguel Monsalve. El DIM, lo reitero, fue condenado al fracaso desde antes del inicio de su competición en 2020.

Sin importar  si en el banco estuvieran Aldo Bobadilla, Ricardo Calle o Javier Álvarez,  el registro de ocho derrotas en 16 fechas jugadas de Liga  es elocuente: 0-1  con Junior,  0-2 con América,  1-3 con Nacional,  0-1 con Alianza Petrolera, 0-1 con Equidad,  0-1 con Boyacá Chicó, 1-2 con Deportivo Pasto y, ayer, 2-3, con Deportivo Cali.  Y si le añadimos los recientes y lánguidos  empates en condición de local ante Deportivo Pereira y Jaguares, el diagnóstico no puede ser más deplorable.

En cuanto a la participación en Copa Libertadores,  esta se pintó también de rotundo  fracaso,  tal como lo presentíamos:

En fase 2, ante el venezolano Deportivo Táchira nos salvó el gol diferencia,  en virtud del 4-0 del partido de ida, en el Atanasio Girardot.  La derrota, 0-2, en Pueblo Nuevo, fue premonitoria.

En fase 3, ante Atlético Tucumán, el azar estuvo de parte  del DIM y le permitió  la clasificación  que se definió  desde el punto penal.

En fase de grupos, cayó en condición de local  ante sus tres rivales: Libertad, Boca Juniors y  Caracas, F.C.  Pésimo precedente. También fue derrotado  en La Bombonera.  La victoria en la capital venezolana  debido a la superioridad numérica que inclinó la balanza a favor del DIM y, finalmente, la goleada a Libertad, en Asunción, no alcanzaron a maquillar la vergonzosa presentación roja en Libertadores ni la realidad de un Independiente Medellín reducido a su mínima expresión tanto en nómina como en  dirigencia.  No hay nada por un lado,  ni por el otro.  El desempeño del equipo fue, simplemente, fiel reflejo de  la pobreza del equipo en sus dos más importantes ámbitos: el deportivo y el administrativo.

En total, se sufrieron seis derrotas en Copa Libertadores (una en fase dos, una en fase tres y cuatro en fase de grupos). El hecho más llamativo  se dio con los reveses, uno de ellos en casa, ante los dos oncenos venezolanos que enfrentó: Deportivo Táchira y Caracas F.C. En Liga  se acumulan  ocho  derrotas en 16 jornadas, es decir en el 50% del campeonato. No ha ganado  un solo partido como visitante  y únicamente ha salido vencedor  en sus compromisos,  ante Águilas Doradas, Patriotas, Millonarios y Cúcuta Deportivo, todos  ellos jugados en condición de local. De los cuatro empates que se  registran, uno de ellos fue con Deportes Tolima, en Ibagué. Los tres restantes,  en el Atanasio Girardot ante Nacional, Jaguares y Pereira.

Por ello, la ratificación anoche  de una eliminación anunciada desde el mes  enero y refrendada fecha a fecha  con unas presentaciones y/o resultados desesperanzadores en grado superlativo,  no sorprendió a ningún hincha rojo. Tampoco  asombra el  indecoroso décimo quinto lugar   en la tabla de posiciones. Es irrelevante si se jugó un buen segundo tiempo, si se anotaron dos goles, si se estuvo a punto de empatar o  si  el arquero David González fue la figura del partido. En las condiciones actuales  cuenta esta derrota, este otro  revés para  un DIM que suma  un  fracaso más  en Copa Libertadores y la tercera decepción  consecutiva en Liga,  sin clasificación a la siguiente ronda.

En lo que respecta a los juveniles,  no nos podemos llamar a engaños.  Si  uno de ellos   logra cierta continuidad que le permita  un afianzamiento técnico, o si alguno empieza a despuntar como ya lo están  haciendo  Monsalve o Estupiñán no obstante las escasas oportunidades en el terreno de juego, serán negociados, transferidos o intercambiados de inmediato. Nada raro sería que ya les estuvieran buscando comprador. Ese es el estilo de la actual administración roja y no lo van a cambiar.  Está, además, el convenio aquel…

Del campeonato colombiano restan cuatro fechas por jugar. En ellas, el DIM enfrentará a Once  Caldas, Santa Fe, Bucaramanga y Envigado. La decepción es tan grande  que no hay nada que  esperar de dichos partidos. De la dirigencia tampoco se puede esperar absolutamente  nada,  ni siquiera la  gallardía de darle la cara a la afición, de reconocer su propio fracaso.  Hace años que el DIM no causaba tanta tristeza y desengaño. Ojalá concluya pronto esta tortura 2020  y ojalá, muy pronto, los hinchas veamos un nuevo amanecer para nuestro amado  DIM,  con otros propietarios, con otros dirigentes  y con otra administración.
[María Victoria  Zapata B.]

Compartir:

2 comentarios

  1. Carlos Restrepo

    27 octubre, 2020 at 10:27 am

    *Ya el daño en el DIM está hecho
    Ya el daño está hecho, no vale la pena llorar sobre leche derramada…
    A los hinchas ya sólo nos queda la esperanza. Esperanza, porque sea verdad que la venta DIM esté siendo negociada a una «compañía internacional de fútbol» como dice su presidente; Esperanza, que los nuevos dueños sean serios, responsables y manejen al equipo con respeto pensando en su hinchada y su ciudad; Esperanza, que tengan el dinero suficiente para invertir en una buena nómina y sus instalaciones; Esperanza, que se rodeen de gente honesta y conocedora de nuestro fútbol; Esperanza, que no le cambien de nombre al equipo; Esperanza, que algún día podamos ser campeones otra vez…
    Carlos Restrepo, Medellín

    Hincha de DIM
    Medellin

  2. Luis f lastra

    26 octubre, 2020 at 6:07 pm

    *Por comentario de María Victoria Zapata
    Mejor análisis y conclusión no vamos a tener nunca Pola que la que tu redactas.. Totalmente de acuerdo y te apoyo continuamente en tus preceptos…la fe esta perdida desde hace mucho, la esperanza claudica en el lejano horizonte y solo queda pedirle a Dios que para el 2021, haya otros objetivos, con unos nuevos directivos, y los refuerzos que a gritos pide el conjunto desde el fondo de sus entrañas….Feliz noche y de nuevo te felicito Pola!!!
    Luis F. Lastra, East Rutherford, hincha del DIM

    Hincha de Dim
    East rutherford

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Back to top