Capsulas de Carreño

El fútbol se hizo poesía..

MEDELLÍN. Una noche de fútbol fantasía para Nacional. Un 5-0 que lo deja muy cerca de alcanzar la quinta estrella de la Copa Colombia. @Dimayor.

Por Jorge Alberto Cadavid M.
Columnista Cápsulas.

 

El fútbol se hizo poesia, todo rimo…y una nota triste.

Nacional de una entró a imponer su jerarquía y de una fue Barrera el que iluminó un estadio lleno, con su fútbol de magia y talento.

El gol no llegó de una, talvez por apresuramiento, por malas decisiones de los atacantes, porque dinámica, explosión y apertura del campo había.

Pereira hacia su bloque fuerte para defenderse y cuando atacaba usaba la media distancia.

A los 21 la mejor oportunidad de Duque, ansiedad, y la maladada suerte de Baldomero, que pena, para lamentar.

Quintana interviene con seguridad, empieza a rubricar una soñada noche.

Y lo paradójico, entra un joven, Palacio, haciendo honor a Perlaza y encabeza la resiliencia.

Como si llevara muchos partidos el «pibe» enseñó el camino, a defensa cerrada la media distancia, Palacio en lo soñado.

La figura crecía, Barrera hace el segundo con la marca de crack, de fuera del área, para explotar la euforia en la tribuna, como no se tenía en mucho tiempo.

La celebración de Jarlan la compartió de una con Castro, buen detalle, para borrar el roce del partido anterior,.. ¿la mano del técnico?

Así se fueron al descanso y el reinicio nació con una trenza bordada entre Pabón, Barrera y finaliza Duque, el ritmo de la rima para el tercero.

Nuevamente Quintana es exigido y su respuesta es negar la opción a la visita, se hace importante y hubo otras.

Tenencia, circulación, dominio para mantener el resultado, pero con la ambición de mas, Duque cambia la ansiedad por efectividad y logra el cuarto.

Los cambios llegan a los 75 minutos, Álvez, Guzmán y Castro, y Barrera el de los mayores merecimientos llenó la noche de aplausos.

Pero esto no terminó allí, la mecha que estuvo mojada, se encendió y explotó con el quinto por parte de Castro, todo rimó y mucho dolió, el título está casi seguro, pero Baldomero fue un alto precio.

La ola volvió al estadio…

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Un comentario

  1. Saùl Restrepo

    11 noviembre, 2021 at 10:23 am

    A PROPÓSITO DEL 5-0 DE NACIONAL
    Los goles que no hicieron, se ahorraron y se anotaron en la final.

    Y aquí era donde se necesitaban. ¿O era preferible haberle ganado a Jaguares y al Bucaramanga y no tener esta ventaja para el juego de vuelta?

    Dentro de todo, Pereira, y me dio tal impresión, que por su postura, siendo muy predecible, fue lo que los perjudicó al final y los llevó a la goleada.

    A los 12 minutos le llegó un balón fácil y dócil al portero Castañeda, y este se tiró al piso como si hubiera hecho la tapada de su vida.

    Ese detalle fue el indicador que el equipo matecaña venía a dejar pasar el tiempo, estropear el juego, aprovechar cualquier error, una transición y cerrarse más, si conseguían la ventaja. Así lo hicieron antes en semifinal y como les funcionó, pues la fórmula en lógica, debía repetirse. La hicieron contra Tolima, luego al Medellín y hasta a Jaguares, sacando cero ceros.

    Las oportunidades que tuvieron, fueron bien resueltas por Aldair, 2 claras del Trencito y de Castrillón, mas otras dos que iban como centros rasantes que también fueron interceptadas por el portero verde. Esta fue, en resumen la ofensiva del Pereira. Otras hubieran sido donde ese cabezazo, después de la lesión de Baldomero hubiera entrado, ¿Quién sabe como hubiera terminado?

    P.S: Antes del partido en medios varios, tanto escritos, hablados y televisivos, partían sus análisis desde el punto que el Pereira era uno de los únicos dos que le habían ganado al verde. Que ellos venían mas motivados a la final tras venir sin perder en liga y manteniéndose quintos, que el descenso ya lo salvaron. Además de haber eliminado a los pijaos de la forma que lo hicieron. Sumándole además qué; hace mas de 77 años no estaban en una final, de modo que se harían matar. Que el favorito era uno, que venia sin hacer goles, sin ganar. Pero que el otro venía en subienda…

    Al finalizar el juego, estos mismos que exponían así en la expectativa del encuentro, sin sonrojo alguno, y con tonito de; ‘se los dije’, afirmaron que Nacional los puso en la realidad. Que esa era la diferencia entre un equipo y otro. Que un equipo tenía la jerarquía para definir finales y el otro no, como fue notorio.

    El comentarista nunca se equivoca; ‘Con cara gana y con sello no pierde’.
    Saúl Restrepo, columnista Cápsulas

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