Capsulas de Carreño

‘El golpe que cambió mi vida’. Crónica.

 

POR WILLIAMS VIERA desde USA

 

En ocasiones no sabemos lo que es la vida ni porqué se puede llegar a un punto por el que transitamos a ratos, pero todo se incorpora. ¿Culpa de quién? ¿De un ser superior? Es como si lo que vivimos fuese algo experimental y en donde el presente se convierte en pasado cada vez más rápido, así lo demuestran, al menos, las redes sociales.

Pero “nunca es tarde”, como diría Jairo Aristizábal Ossa, quien fue narrador de fútbol y por eso, después de esperar varios días para saber la evolución en la salud de Martín Alonso Aragón García, oriundo de Buga y en donde, en el Parque José María Cabal, se sigue escuchando el grito “amenazaron a Martin Alonso” por ser periodista, se puede decir que él, luego de perder su pierna derecha en un accidente, se recupera en una clínica de Houston, Texas, y en ella permanecerá, mínimo, cuatro meses.

“Estoy seguro de que con la voluntad de Dios saldré adelante”, nos dijo Martín Alonso para esta crónica. Él, durante esta nueva prueba de su fe, considera que la “fe produce constancia”.

El periodista Martín Alonso Aragón inicio terapia para volver a su rutina diaria.

El diario vivir del comunicador bugueño ha sido, así él no lo diga, el reflejo de lo que se expresa en el capítulo 5 de Romanos, versículos 3 y 4 que dice: “Y no solo en esto, sino también en nuestros sufrimientos, porque sabemos que el sufrimiento produce perseverancia; la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza”. Y justo, esto último, es lo que derrama Martín Alonso cada vez que usted habla con él o si usted le envía un mensaje la respuesta es de una persona que considera que Dios es fiel y que Él le dará también una salida en esta nueva prueba para resistir.

30 de agosto, 10 de la mañana

En la madrugada del martes ingrato, el periodista Martín Alonso ni soñó con árboles ni tampoco que hubiese sido salpicado con cagada de pájaros, como dicen en Buga, su ciudad natal en el Valle del Cauca. Era todo lo contrario. Había tenido lindos sueños. Entonces, se levantó de la cama, rezó, miró por la ventana el sol resplandeciente de la mañana que calentaba en Houston y abandonó el cuarto, saludó a su esposa, Diovany, y a sus hijas, Laura y María Paula.

“Vamos a llevar el carro de Laura al taller a las 10”, le dijo Martín Alonso a Diovany. “Tú te vas en tu carro detrás de mí por si pasa algo”.

Lo curioso de la frase es que ninguno de los cuatro reconoció la revelación.

Los dos, antes de salir de la casa, se echaron la bendición. Y como el taller quedaba a dos cuadras, Martín Alonso dio vuelta en el semáforo de la Westgreen Boulevard, pero antes de llegar a la Franz Road, el motor del vehículo de Laura se apagó y no prendió más. Entonces, él llamó a su esposa por el celular. Ella lo seguía y le dijo que llevaría su carro al parqueadero del centro comercial que se encontraba en la esquina. Entonces, intercambiaron vehículos y luego, él regresó a pie.

“Toma el volante, pones la palanca neutra y enciende las estacionarias”, le dijo Martín Alonso a Diovany. “Voy a empujarlo”.

Y así lo hizo. El carro se movió de manera lenta, pero antes de llegar al semáforo, el periodista sintió el golpe que le cambió su vida.

En ese instante, Martín Alonso sintió la sensación de que Dios, otra vez, lo veía, que Él observaba aquel tumulto y que absolutamente nada escapaba a su mirada y escrutinio. Sin embargo, al abrir los ojos vio teléfonos celulares a su alrededor, a su señora llorando, al causante del accidente que le acariciaba la cabeza y le preguntaba si estaba bien y qué podía hacer y el comunicador bugueño y ex monaguillo, respondía que estaba bien y que por favor llamara al 911, aunque sangraba por la boca mientras su pierna derecha ya no se encontraba en su respectivo lugar cuando las manecillas del reloj marcaban las 10:50 de la mañana.

Entonces, sucedió lo impensado. El autor de la eventualidad se subió al carro que conducía y se alejó del lugar, pero como buen periodista, Martín Alonso grabó aquel rostro en su memoria y después se lo dijo a las autoridades que “había sido un asiático” cuando le preguntaron cómo había sido el accidente en el momento que iniciaron las investigaciones.

Martín Alonso Aragón junto a su esposa y sus dos hijas. Todos unidos en oración para superar el momento que viven.

No la ha tenido fácil

Desde el momento que Martín Alonso Aragón decidió ser periodista deportivo y reportero de orden público mientras laboraba en Colombia, tuvo que sortear diferentes situaciones que lo llevaban por el camino del peligro debido al cubrimiento de noticias que tenían que ver con grupos alzados en armas y los denominados ‘Carteles’ que estaban en el fútbol por lo que ya se sabe que las amenazas no son como las golondrinas a las que se les da agua en cada esquina.

El comunicador bugueño al llegar a territorio estadounidense para sobrevivir, en los primeros meses, se fue a trabajar en la construcción y en aquellos lugares lloraba en silencio. La obligación mandaba al tener una hija y una esposa embarazada, pero él, antes de salir de casa, se repetía, “¡Dios proveerá!”

En Houston, a Martín Alonso le detectaron cáncer de garganta en su tercera fase mientras organizaba una empresa de transporte con berlinas. Entonces, su medio de sobrevivencia desapareció.

Después de cumplir con la quimioterapia y de encomendarse a Dios, los médicos un día le dijeron: “Martín, usted está curado.  ¿Cómo? No lo sabemos”. Entonces, él les respondió: “Por la voluntad de Dios”.

Meses después, organizó en su casa un estudio en el que realizaba ‘Dilo News Houston’ por Internet y el destino le hizo una mala jugada al comunicador bugueño. El 28 de agosto de 2017, el huracán ‘Harvey’ castigó con la más devastadora inundación a Houston y el sueño de volver a ejercer queriéndose comer al mundo le sirvió para comprobar que “ser periodista es ver pasar la historia con boleta de primera fila” como lo dijo Diego Petersen Farah. Los equipos adquiridos con harto sacrificio para realizar su informativo, quedaron inservibles y otra vez, Martin Alonso se quedaba en el asfalto.

 

Volvamos a las 10:50…

La luminosidad en el momento del accidente en que se vio afectado el periodista Martín Alonso Aragón, de pronto fue engullida por las nubes bajas y por un enjambre de voces de curiosos mezcladas con el incesante ruido vehicular porque él, sin querer, se había convertido en un obstáculo con lo que el causante del accidente, quien iba, distraído, texteando su teléfono, lo golpeó con el vehículo que manejaba y lo dejó tirado en la calle sin que se hubiese inmutado por ayudarlo, pero Martín Alonso, a pesar de ser buen conversador en realidad es tímido y sensible, un hombre bondadoso e inigualable amigo que ha repetido, una y otra vez, que “perdono al causante de mi tragedia”.

En ese instante, como lo contó él para esta crónica, se presentó una enfermera estadounidense hablando en español.

    “Ella me dijo que podía auxiliarme y me preguntó que si la autorizaba en atenderme. Le respondí de manera positiva y ella, sin guantes, me tomó el pulso y me dijo que estaba súper elevado y que si no hacia algo, me podía dar un paro respiratorio fulminante. Actuó de inmediato y no sé cómo, me hizo un torniquete en mi pierna. Tomó con su mano izquierda la arteria de la que estaba botando sangre. Entonces, agarró mi cabeza y me dijo que no me podía dormir. Me preguntó mi nombre, el de mi esposa, el de mis hijas, el de mis perros. Lo que hacía y la palabra que más repetía era esa, justamente, háblame, no dejes de hablar. En mi interior era como si estuviera en una transmisión de fútbol o en un programa radial. Ella cogía mi cabeza para que no me fuese a dormir mientras apretaba la arteria por la que me estaba desangrando. Esa mujer fue un ángel de Dios, así la califico porque se presentó en ese instante para salvar mi vida. El vehículo de los paramédicos llegó 10 minutos después del accidente”, dijo Martin Alonso desde su lecho de convaleciente.

Y al igual que aquellos que han estado, en alguna ocasión, en un cuarto de hospital, no le gusta mucho, pero en este periplo cada episodio parece llevarlo por el camino de la esperanza siendo, a la vez, un testigo que ve a Jesús en sus momentos más complicados de la vida que ha enfrentado y sin embargo, siempre tiene el apoyo de su familia, de sus amigos, de la gente de la iglesia a la que asiste y de personas que ni siquiera lo conocen y preguntan, “¿Quién es él? ¿Es un actor o algo por el estilo?”.

Si él los escucha, como ocurre en el hospital en el que se encuentra, les responde: “Soy un hombre de fe. Les digo que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a ustedes que creen en Él, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo”.

El periodista Martín Alonso Aragón, en este instante, ya inició la terapia necesaria para este tipo de contingencias y al volver a su rutina diaria, quiere seguir ganándose la vida haciendo periodismo.

Y mientras llega ese momento, le remitimos este mensaje de esperanza: ¡FUERZA MARTÍN ALONSO, ESTAMOS CONTIGO!

Pero también hay que decir que en Estados Unidos todos los días mueren 25 personas en accidentes vehiculares atribuidos a un conductor distraído por el uso de un teléfono celular mientras otras 1.200 sufren lesiones.
=======

Compartir:

4 comentarios

  1. Luz Marina Toro

    22 septiembre, 2022 at 5:21 am

    POR LA CRÓNICA 2EL GOLPE QUE CAMBIÓ MI VIDA»
    ¡Qué ejemplo de Fe! …cualquiera podría decir que ¿por qué con tanta fe, Dios lo abandona? Y la respuesta está en el versículo 5 que menciona la crónica. Dios no abandona, nos hace mejores personas y nos une a su misión Redentora a través del sufrimiento y eso se nota que es Martin Alonso… Un gran ser humano. Mis oraciones por su pronta recuperación y que ojalá pueda ejercer su pasión: el periodismo.
    Luz Marina Toro

    Hincha de SantaFe
    Medellin

  2. Jorge Alberto Cadavid M

    21 septiembre, 2022 at 10:13 am

    POR LA CRÓNICA CON MARTÍN ALONSO
    Que gran testimonio de fe, de resiliencia, de superación, de aguante, todo ello lo llevará a estar por encima de tanta circunstancia difícil enfrentada.
    Martin Alonso fuerza y para adelante, por encima de Dios, nadie.
    Jorge Alberto Cadavid M.

    Hincha de Nacional
    Envigado

  3. Victo Hernan Restrepo Tapias.

    20 septiembre, 2022 at 8:27 pm

    ORACIONES POR MARTÍN ALONSO
    Que DIOS lo siga acompañando en su vida 💛 vaya forma de enfrentar las vicisitudes del día a día, no le ha resultado fácil, mis felicitaciones, mis oraciones por él y su familia, qué VALIENTE.
    Víctor Hernán Restrepo Tapias

    Hincha de Nacional
    Cali.

  4. Iván Noguera

    20 septiembre, 2022 at 7:49 pm

    ABRAZO SOLIDARIO PARA MARTÍN ALONSO
    Saludo y abrazo solidario para Martín Alonso. Con la ayuda de Dios, los cuidados médicos y el afecto de sus allegados saldrá adelante.
    Iván Noguera

    Hincha de Cali
    Cali

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Back to top