Capsulas de Carreño

«El juego se gana en los vestidores».. Por Alexis García Vega.

Por Alexis García Vega


*Soñar no tiene limites y un sueño se hace realidad cuando lo pones en tu corazón, porque el corazón tiene razones que la razón desconoce.

Hace poco conocí este libro de Jon Gordon con Mike Smith que trata sobre las cualidades para crear  un equipo triunfador en los deportes, en los negocios y en la vida.

Pensando en este comienzo de la Liga Águila 2 de este año 2019, me encontré con los objetivos que manejan los diferentes equipos, cada uno pensando en sus prioridades, entre las que figuran, ser campeones, en donde se encuentra el grupo de los llamados “ grandes”.

Nacional, que contrató a su histórico entrenador Juan Carlos Osorio y con él la adquisición más cara del torneo, Jarlan Barrera, con otro grupo de jugadores, 7 en total, revolcón, gran inversión enseñando que el problema no es de plata.

Independiente Santa Fe quiere espantar los fantasmas del pasado torneo, trajo al asistente de uno de los técnicos más laureados de la selección Colombia reciente,  la idea es que Patricio Camps empezara a hablar el idioma de Don  José.

América contrató sin miserias, intentando recuperar la memoria que lo convirtió en un histórico de nuestro fútbol y luego de su doloroso paso por la B, no piensa revivir a ese gran maestro que es el dolor, bien dicen que “ los seres humanos cambiamos por inspiración o por desesperación”.

Junior, el bicampeón, mantuvo su gran base que lo llevó al título pero no dejó de darse un paseo por el lugar de compras y trajo a «Cariaco» González del Tolima y tres fichas mas, para intentar mantener la supremacía. Que deliciosa es la abundancia.

El DIM contrató nuevo entrenador, cambiar la idea es el propósito, manteniendo la estructura sostenida en los goles de su goleador, Germán Cano, y en un grupo de buenos jugadores.

Millos contrató poco, pero mantuvo su equipo protagonista del torneo anterior, curado de los espantos del pasado, aspira como siempre a reverdecer laureles.

Despues viene un lote de los que aspiran entre otras cosas a mantener la categoría, otros a clasificar entre los 8, otros a arañar un torneo internacional, otros a ser protagonistas.

Después viene un equipo que hizo una campaña diferente.

Deportivo Pasto, aferrado a sus sueños, rogándole a las musas, apegado a los valores que permitieron el milagro, convencido de que el éxito se logra en los vestidores, en ese encuentro diario que tiene que producir un fortalecimiento del hilo afectivo, que construye los tejidos de un verdadero equipo, se fueron 6 titulares, pasaron a mejor vida en el buen sentido de la palabra, queda la filosofía, la manera de construir las victorias desde el ser, que irremediablemente permitirá potenciar jugadores para que los disfruten los que tienen el dinero, para soportar el éxito personal y el crecimiento profesional.

Soñar no tiene limites y un sueño se hace realidad cuando lo pones en tu corazón, porque el corazón tiene razones que la razón desconoce.

Alinear los objetivos con los hábitos seguirá siendo la tarea.

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