Capsulas de Carreño

El partido del año o de muchos años.

Para el partido del año, la asistencia del año. Rojos y verdes en el mismo escenario. Clásico de la convivencia. Foto tomada de la cuenta Twitter de J.J.Trèllez.

Por Miguel Robledo Restrepo

Partido para ver de pies de principio a fin, fue el que nos brindaron Nacional y el DIM. Y Nacional fue grande porque tuvo al frente un rival de méritos. Y Nacional confirmó su grandeza en un partido de vértigo y de emociones de principio a fin.

Un planteamiento que sorprendió, no por novedoso, porque ya lo había usado contra Colo Colo, pero sí por el rival, cuando se pensaba que el Verde saldría con su habitual 4-3-3. Almirón no sorprendió, sólo mostró que es un gran técnico.

Partido cundido de oportunidades de gol para ambos bandos, desde el pitazo inicial hasta el último y con dos porteros inmensos.

Nacional, muy ordenado, sin regalarse, creó espacios con una permanente rotación del balón y los aprovechó. Medellín por su parte apeló a su acostumbrado pelotazo y a los centros de costado.

El primer gol fue el resultado lógico del permanente asedio Verde y llegó de un preciso centro de Helibelton que sobró al central rojo y llegó como con la mano a la cabeza de Dayro

Una pintura de Aldo Leao como en sus mejores épocas, como en el 2007, y el broche de Vladimir pusieron la cereza del postre.

Pero el partido es más para el disfrute que para el análisis. Dejémoslo en que Nacional ganó con justicia y deleitó a sus seguidores como desde hace mucho tiempo no lo hacía.

Almirón se salió con la suya y de paso calló a los auguras del desastre y del entierro de tercera. Los mismos que lo pusieron a jugar con matrícula condicional.

Compartir:

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Back to top