El Presidente de la Dimayor, sin pelos en la lengua

* Jorge Enrique Vélez y su primer examen público como cabeza del fútbol profesional.

* Caudal de noticias del titular de la División Mayor en el conversatorio UPB – Cápsulas.

* Diálogo con las barras bravas, en la agenda de sus primeros días como presidente.

* Modernización de los estadios, fútbol femenino, VAR, tv y Copa Águila, en carpeta.

 

Por Luis David Obando

Directo y sin tapujos. Con claridad, llamando pan al pan y vino al vino. Así se desenvolvió Jorge Enrique Vélez García, nuevo presidente de la Dimayor, en el tradicional conversatorio UPB – Cápsulas. Algo así como un “duro examen oral”, como él mismo lo calificó, pasados apenas diez días de su mandato en la rama profesional del fútbol colombiano.

De exámenes sí que supo, pues se graduó como abogado de la UPB. Todos sus estudios escolares, desde los 4 años, transcurrieron en el mismo campus de Laureles. Allí donde pateaba el balón desde la salida del colegio hasta que se ocultaba el sol, y donde, en la legendaria cancha Fundadores, veía entrenar y jugar a ídolos de la talla de Ponciano Castro, Álvaro Santamaría y Alejandro Brand.

Por eso y por una muy extensa hoja de vida plagada de logros, lo primero en el conversatorio fue recibir el escudo de la UPB de manos de su rector, presbítero Julio Jairo Ceballos. Homenaje que conmovió a Vélez, y recordó que su impronta bolivariana es su convicción en ética y valores. Destacó que en el pan de cada día de las noticias de corrupción no figura uno solo de los egresados de esta Alma Mater. Buen dato.


Caudal de noticias

Pasaron 30 años para que un antioqueño volviera a ser el titular del despacho presidencial de la Dimayor, tras la salida del ya mítico León Londoño Tamayo. “La única diferencia es que yo no fumo tabaco”, dijo Vélez, y sacó a relucir la pujanza paisa al comprometerse a “trabajar 24 horas con toda la honestidad y con todas las ganas”.

Pasó todo el puente del pasado 7 de agosto analizando el tema del canal de tv Premium, espinoso legado de su antecesor, Jorge Perdomo. Aunque el tema finalmente lo decide la asamblea de la entidad, anotó que los parámetros son claros, en este orden: respeto a los espectadores (que deberían tener valor agregado en línea por el hecho de pagar boleta), generar ingresos para los clubes y no correr ningún riesgo jurídico.

Pero la noticia gorda está por el lado de su agenda en los próximos días: por primera vez, un presidente de la Dimayor se sentará a dialogar con las barras bravas, un fenómeno que reconoce por su impacto negativo en el fútbol como juego y espectáculo.

Lo hará en Medellín, y sobre ello conversó con el alcalde, Federico Gutiérrez. Y el propósito no será otro que buscar una sana convivencia que permita que las familias vuelvan a los estadios.

Un barrista presente en el conversatorio aludió mejor al término “barras sociales”. Vélez, frentero pero amable y hasta cálido, señaló que quitarse el apelativo de “bravas” ya correspondía a ellos con su comportamiento en los escenarios y fuera de ellos. Le invitó a hacer parte del diálogo, cuyo objetivo no puede ser otro que lograr que ir a fútbol pueda volver a ser un plan agradable y sin peligros.


Plan de gobierno

Un tema recurrente como idea de trabajo es la modernización de los estadios. “Son muy incómodos. En aspectos como las cafeterías y otros servicios, estamos exactamente igual a hace 40 años”, reiteró. Y ya tiene plan para eso: acudir a la figura de Alianzas Público – Privadas (APP) para que el sector privado se haga cargo de estas obras y gestión a cambio de una concesión a 30 años. El asunto figura entre sus prioridades.

Otro es la profesionalización de los árbitros (Vélez viene de ser presidente de la Comisión Arbitral). Y también la apertura a otros campos profesionales para los jugadores, promoviendo el estudio de carreras en medios virtuales. “Cómo sería si nuestros futbolistas dedicaran al estudio el tiempo que pasan jugando Play Station”, destacó, recordando que la carrera en el fútbol es muy corta y requiere la apertura de horizontes.

Las alternativas para este tema las tiene en diálogo con la UPB y otras universidades. Y en el mismo orden tiene la profesionalización en Colombia del cargo de técnico de fútbol, con título, algo que ya es requerimiento de la FIFA.

En fin, el conversatorio fluyó como la exposición de un plan de gobierno en la Dimayor, que también incluyó tópicos como:

VAR. Destacó que en el pasado Mundial fue determinante, e incluso que otro hubiera podido ser el campeón sin ese recurso. “Colombia no se puede dar el lujo de quedarse fuera del VAR”, dijo. El asunto es de costos, porque además de cámaras se requiere fibra óptica y mucha capacitación. Señaló que podría estar en el país en unos dos años.

Calidad del espectáculo. Lo tiene claro: “Si no hay buen fútbol, la gente no va a los estadios”. El tema pasa por la actitud de clubes y protagonistas, por la misma profesionalización, pero también por la ética financiera en los clubes: “Hay equipos atrasados en el salario de los jugadores”, algo que no puede ser.

Preliminares. Sobre el regreso a los partidos preliminares “hemos hablado con el presidente de la Difútbol, Álvaro González”, para que los equipos sub 20 o sub 17 los puedan jugar. También podría ser el fútbol femenino, o una combinación de estrategias similares. Se relaciona también con el tema de la calidad, “para que los profesionales vean que ahí les vienen detrás” con el talento y el buen juego que antaño caracterizó a estos cotejos.

Fútbol femenino. “Si yo fuera del sector privado, invertiría en el fútbol femenino”, dijo Vélez al expresar su admiración por la buena calidad de la Liga en esta rama. Lo interpeló Liliana Zapata, del club Formas Íntimas, acerca del calvario que las fallas en la profesionalización ha representado para el fútbol femenino. Quedaron de hablar al respecto.

Finanzas (más allá de patrocinios y derechos). “Si el Estado quiere invertir en lo social, que lo haga en el deporte”, dijo. Buscará ser interlocutor para que la carga impositiva sea menos para los clubes, porque “el deporte no puede estar a la par de las industrias”. Ilustró con el caso de Llaneros: un lleno de mil personas en el estadio de Villavicencio le puede dejar $800 mil de ganancias, pagando impuestos de $14 millones. Eso también influye en la calidad.

Mercadeo. La carnetización de hinchas “no puede ser solo por presunción de bandidaje”, o sea, no solo para los integrantes de barras bravas. A imagen y semejanza del efectivo ID en el Mundial de Rusia, puede haber un enrolamiento que implique beneficios en puntos (llamados ‘goles’) por asistencia y otros ítems, redimibles en el mismo producto fútbol.

Medios. “Nos quedamos con el fútbol de hace 40 años”, insistió, esta vez para referirse al protocolo “medio arcaico” de manejo de medios y las restricciones en las zonas mixtas. Puso como tarea cambiarlo “para ya”. Anunció facilidades de ingreso y trabajo a periodistas, pero advirtió: “A los que vayan a trabajar”.

Copa Águila. Es consciente de que el actual formato no atrae, y el asunto está en revisión. Dijo tener una idea que hará más llamativo este torneo, y que esa puede ser una de las próximas noticias.

Ética. Anunció una “cruzada por la reputación del fútbol”, en la misma tónica de la campaña de la FIFA por la ética y el buen gobierno en las federaciones. Lo hará de la mano de Coldeportes, y “se necesita que todos los equipos trabajen” en esa dirección, anotó.

Función social. Más allá del deporte y el espectáculo, destacó que los clubes profesionales, por su arraigo en las multitudes, tiene un papel importante en la sociedad. “El fútbol se ha cerrado mucho. Debe volver a los colegios a las calles”, dijo.

El prestigioso cronista Guillermo Zuluaga, presente en el conversatorio, anotó que sería bueno ver cumplido algo de ese “catálogo de buenas intenciones”. Volviendo a su hoja de vida, Vélez dice que su trayectoria lo ha hecho un “PhD en chicharrones”, y en este punto dijo que pasa de la intención a la acción: “El que me conoce sabe que no descanso, y a cada uno de los proyectos le puse gerente”, remató.

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Una respuesta a «El Presidente de la Dimayor, sin pelos en la lengua»

  1. *Perfil del dr. Jorge Enrique Vèlez
    Lo conozco y lo respeto por su seriedad. Lo demostró como Congresista, como Supernotariado, como Gobernador de la guajira y como Presidente de Cambio Radical. Es un hombre de Principios. Su presencia enaltece y dignifica el fútbol colombiano. Atentamente,
    Alberto Montoya Montoya, Cali

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