Capsulas de Carreño

El quinto Beatle.

Por Juan Gonzalo Montoya, Cali.

 

 

*Pues eso es que hoy Lucho Díaz es el quinto integrante de la mejor agrupación de la historia de la música rock, y nosotros tan felices.

 

Si Luis Díaz hubiera llegado a Liverpool por allá a los mediados de los 60 seguramente hoy no estaríamos hablando del cuarteto de Liverpool, sino de un quinteto, y en la mítica foto del álbum de Abbey Road seguramente estaría un mechudísimo Lucho, cruzando la calle con los mismísimos Dioses del rock.

No sé qué instrumento tocaría Lucho junto a John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr, pero por lo visto hasta ahora, quizás hoy estaríamos escuchando canciones como Yesterday, Hey Jude, Yellow Submarine con un acordeón de fondo en el mítico The Cavern Club, y hoy no hablaríamos de Díaz el futbolista, sino de Lucho, la leyenda del Rock.

Seguramente los padres de algunos de mi generación, (Estoy en la parte baja de los 50) tendrían un afiche antiguo de Luisito, como le dice “el Bambino” Pons de ESPN, en el cuarto del equipo de sonido para poner acetatos. Creo que me la fume biche (aunque aclaro, soy súper zanahorio;) pero el rock es otra de mis pasiones, incluso puede ser más que el mismo fútbol.

Escribo ese carretazo soñador para poner en contexto lo que ha significado la llegada del que, hoy por hoy, es nuestro mejor embajador en lo que se refiere a pegarle a una pelota de cuero con los pies.

Y es que el guajiro no llegó a cualquier equipo, llegó a un histórico del fútbol mundial, un equipo que ha ganado 19 veces la Premier League y 6 veces la Liga de Campeones; esos números no son cualquier pendejada lo que han ganado.

Cuando se supo que Lucho había firmado con el Liverpool, el país entero lo celebró; recordemos que somos un país de nulos triunfos futboleros y llenos de triunfos morales; sin embargo este, la llegada de Lucho, es de lo segundo. Eso sí, nos puso como en las épocas del Tino Asprilla en el Parma y Newcastle, a madrugar para ver la Premier.

Hablando en terminología más “colocho-coloquial,” el muchacho oriundo de la Guajira llegó y besó el santo en su primer partido; entró en el segundo tiempo, apretó a un defensa, le robó la cartera y firmó su primera asistencia a un japonés que solo conocen en Japón. A partir de allí empezó un idilio total con la fanaticada que acude al mítico Anfield. Cabe recordar que la entrada de Lucho en el segundo tiempo puso a muchos de nuestros fanáticos a insultar al “gafufo hujuetantas” porque no puso a Lucho de titular, recordándonos una vez más el folclórico pedido de titularidad de James con Zidane en el Real Madrid, con el consabido insulto de “calvo hujuetantas.”

Seriamente, yo pensada que a Luis le tocaría hacer turno, ya que tiene por delante a Mo Salah, Sadio Mané Firmino y Diogo Jota, entre otros. Era lo lógico, ya que todos ellos son figuras internacionales por su país y con muchos pergaminos en los Reds, pero nuestro muchacho tiró la puerta abajo y vaya sáquelo de allí! Por ahora, no hay manera.

Está claro que el mérito es del jugador, pero enhorabuena también al departamento de scouting del Liverpool. Dieron con el que era.

Luis Díaz, de origen indígena, humilde, sencillo, trabajador, se ve que es un bacán, cero estrafalario, crack, súper crack, mega crack, que desde ahora Never Walk Alone.

Tal como le canta sus goles “el Bambino” Pons en sus transmisiones de la liga Premier: «Goooooool de luisi, de luisi, de luisiiito, lalalalalala; fue luisi, fue luisi, fue luisiiito, lalalala…», haciendo referencia a la canción llamada ‘Ob-La-Di, Ob-La-Da.’ ¿Adivinen quien compuso la melodía? Obviamente: The Beatles.

Pues eso es que hoy Lucho Díaz es el quinto integrante de la mejor agrupación de la historia de la música rock, y nosotros tan felices.

Saludos.
Juango.

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