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“Es difícil que entienda bien el fútbol, alguien que no haya recibido un pelotazo en los huevos” Fontanarosa.
Haciendo un recorrido por los rincones de mi memoria, recuerdo el día en que Pacho Maturana llegó a Manizales desde Medellín a dirigir al Once Caldas, equipo en el que yo militaba desde hacía ya seis años; notaba su inseguridad al ser presentado, su mirada no se dirigía al grupo de jugadores mientras hablaba, estaba perdida a lo lejos.
Ahora que lo conozco pienso que no se debía a su extrema timidez como lo percibía en aquel momento, sino a que desde ese instante sus sueños estaban metidos en su cabeza y su visión pedía pista hacia muy lejos.
Llegó con la idea de imponer primero una filosofía de fútbol en donde la alegría debería ser exteriorizada con un balón en los pies, los túneles, sombreros, taquitos, paredes, serían parte del repertorio que atraparía el entusiasmo, que sería contagiado a los espectadores.
Su charla técnica se resumía en una palabra: DIVERSIÓN, era la invitación que proveía al cerebro de sus futbolistas de ganas de salir a un terreno de juego o de ir a un entrenamiento convencidos que si ese era el trabajo por el que les pagaban, el fútbol era una profesión de privilegio, el que se divierte con lo que hace jamás trabajará en su vida.
El equipo acababa de despedir a un entrenador Argentino que hablaba de esfuerzo, lucha, entrega y ganas, valores necesarios en cualquier cosa que hagas pero complementados con felicidad por lo que realizas, la sola filosofía de la lucha no convenció ni a los jugadores, ni a los directivos, ni a los hinchas, lo que provocó su salida; Maturana con los mismos jugadores, los mismos valores, agregó solo la alegría y cambió totalmente el panorama, este equipo fue considerado uno de los mejores de la historia, de los que mas espectáculo brindaba: Mina Camacho, Carlos Peláez, Chicho Pérez, Libardo Vélez, Jaime Arango, Bendito Fajardo, Alexis Garcia, Rubén Darío Hernández, entre otros fueron los gestores del éxito de Francisco Maturana interpretando su ideario futbolístico.
Hoy 31 años después Pacho regresa al Once, después de haber recorrido un largo camino como entrenador, en circunstancias similares, un equipo necesitado de buenos resultados, en una plaza con una afición refinada en sus gustos futbolisticos, con un pasado bueno, con historia de campeón de Copa Libertadores, pero con una nómina escasa en talentos y el fútbol con su implacable dinámica lo destroza hasta ser juzgado como a cualquier civil.
Que injusta es la gente que comenta este deporte, que lástima que los procesos no hagan parte de los planes para visionar metas, que feo que la inmediatez no permita tener esa mirada en donde la tuvo Pacho cuando llegó ante sus jugadores por primera vez: en el horizonte del éxito, que casi nunca es cercano y requiere de tiempo y trabajo.
Hoy en día los directivos del Once evaluarán los resultados de Maturana, en ocho fechas de torneo, en donde suponen algunos ingenuos que tenía que haber demostrado la clase de entrenador que es, ojalá le den continuidad con la convicción de que hace unos pocos meses tomaron la decisión correcta de hacerlo regresar al fútbol.
(Alexis García Vega)
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