Capsulas de Carreño

El regreso de un hincha pródigo

Por Jorge Iván Londoño Maya.
Columnista Cápsulas.

 

 

 

*Triunfo que reconforta luego de esas dos dolorosas derrotas consecutivas, pero que aun así sigue generando dudas.
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Hace días mi hijo me propuso ir a fútbol; le acepté la propuesta y le dije que escogiera un partido que no fuera a terminar en pelotera. Así que le correspondió a Nacional y Pereira ser los protagonistas de la primera experiencia pintada de verde para Lucas, mi nieto,  y de mi regreso como hincha pródigo, porque hacía 20 años que no asistía a un partido de Nacional. La vida pasa volando.

 

A la par con el calentamiento de los equipos, mi nieto calentó motores en el sector donde los niños juegan volei fútbol; tampoco faltó la foto con la mascota del equipo. Y hablando de mascota, tuvo mucha promoción la invitación para adoptar once perros que acompañaron la salida al campo de los jugadores verdes.

Jefferson Duque de derecha anotó el primero del partido, el 6.000 de Nacional en toda su historia. Foto @nacionaloficial.

La entonación de los himnos en vivo es a otro cantar; obviamente el himno de Antioquia abre más gargantas y pulmones, sobre todo para ese remate que ya se hizo obligatorio…. ¡Oh Nacional¡

 

Desde el calentamiento ya se sabe quiénes serán los titulares, y entre ellos estaban Perea y Palacios, dupla que se pedía a gritos, y por cosecha del propio técnico, Samuel Velásquez iría por John Duque.

 

El Pereira, que venía estirando nuca por su empate como visitante frente al Palmeiras, trajo la pesada, dirigida a una sola mano por Alejandro Restrepo, porque la otra la tiene vendada.

 

Tal como se volvió costumbre, es el visitante el que presenta mejor juego en conjunto y más llegadas al arco custodiado por Mier, porque en Nacional, Cantera, que hace las veces de “creador”, lo que mejor hacer es crear el rechazo en la tribuna por sus jugadas de “volei fútbol” y sus pases erráticos, así sean a 50 centímetros. Por fortuna tenemos la potencia de Deossa, el que se echa el equipo al hombro, para generar energía que lleve luz a esa oscuridad.

 

Al minuto 13 se presenta una jugada colectiva de Nacional, en la que inclusive participa Cantera, que culmina con pase de Román a Jefferson quien de derecha anota el primero del partido, el 6.000 de Nacional en toda su historia y el primero  vivido en directo por Lucas.

Descanso para levantar la “humanidad” porque esas sillas, sin un cojincito extra son una tortura, y para “mecatiar” también con los ojos, porque el vecindario femenino así lo ameritaba.

 

Comenzando el segundo tiempo, Zapata se duerme para ir por un balón que era suyo, lo que origina la falta a Kener Valencia, y que da lugar a la pena máxima, señalada con contundencia por el árbitro. Cobra Carlos Ramírez, el especialista, y Mier que se estira  rechaza con el pie izquierdo, impidiendo el empate.

Arranca el segundo tiempo con los mismos y en las mismas, porque el Pereira dijo empato o empato, y se va encima generando llegadas inminentes de gol, que fueron salvadas por Mier o hasta por un mismo jugador matecaña que en una de esas hizo las veces de defensor verde.

 

Al minuto 64 salen Palacios y Cantera para darle paso a Moreno y John  Duque. Palacios sale sobre una alfombra de aplausos y Cantera sobre un pedregal de rechiflas. Al respecto comentaba con mi hijo, para esa gracia, que vuelva Jarlan Barrera. Otros cambios fueron Gentil por Mejía quien también aplaudimos por su alza, y Juan Pablo Torres por Perea, quien nos quedó debiendo más de sus acostumbrados arranques y gambetas, pero que de todas formas es una pieza clave en el ataque verde.

 

Llega el minuto 73 para que Deossa saque potente remate, que pega en el pie de Quintero, balón que se desvía para descontrolar a Quintana, y anotar el segundo. Gol milagroso que aparece en el momento “menos pensado” para apaciguar el embate del Pereira. Al minuto 90 sale Jefferson por Asprilla, para que la tribuna le regale sonoro aplauso por ese representativo gol, que entra a formar parte de la historia de Nacional.

 

Triunfo que reconforta luego de esas dos dolorosas derrotas consecutivas, pero que aun así sigue generando dudas en el juego colectivo y en el accionar defensivo, en el que se nota con creces la ausencia de Aguirre.

 

El fútbol paisa anda de voladores en mano, porque tres de sus equipos son primero (Águilas) segundo (Nacional) y tercero (Medellín). Que pesar del Envigado, que ocupa el último lugar, con calificaciones en rojo admirado y con el  descenso esperándolo a la vuelta de la esquina.

 

Espera la fecha de clásicos, a los que se llega sin mirar el momento cada equipo, porque son partidos aparte, en los que predomina el orgullo de la camiseta y el fervor de una hinchada. Todo indica que Medellín, que hace las veces de local, tendrá todo el estadio para su parcialidad; mientras tanto, algunos hinchas verdes se tendrán que poner el camuflado para entrar al estadio, y otros volveremos a nuestro estado natural, hinchas pródigos Samsung.

 

“Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida”. Chavela Vargas.

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