Capsulas de Carreño

El silencioso avance de Tomás. Por Pablo Arbeláez Restrepo

El corredor antioqueño Tomás Restrepo, del equipo Lizarte, de España, viajará dentro de dos semanas a a Bélgica, para probar suerte al lado de los fortísimos rodadores flamencos. Foto cortesía Raúl Guarin, Manzana Postobon Team.

El corredor antioqueño Tomás Restrepo, del equipo Lizarte, de España, viajará dentro de dos semanas a a Bélgica, para probar suerte al lado de los fortísimos rodadores flamencos. Foto cortesía Raúl Guarin, Manzana Postobon Team.

Por Pablo Arbeláez Restrepo

Pablo Arbelaez

Hace año y medio se fue de Colombia en medio del silencio. No hubo cámaras ni televisión.
Pocos meses después de haberse despojado de las canilleras y de los guayos que calzaba diariamente, las ilusiones de Tomás Restrepo se instalaron encima de una bicicleta.

Ese hasta luego tenía como Norte instalarse en suelo español, afincarse en Navarra, otra tierra de ciclistas e instalarse en la mente la idea de ser un corredor, de verdad-verdad.

Y el gigantón Tomás, 1.94, volvió más delgado, con los 81 kilos que le permiten ir a rueda en los entrenamientos de monstruos del pedal como Nairo Quintana, Sergio Luis y Sebastián Henao. Una de sus tantas dichas en los meses de estancia ibérica.

La última vez que se le vio subiendo el alto de Las Palmas, aún tenía la cara de un deportista, quien apenas llegaba a la bicicleta. Hoy, próximo a cumplir 22 años, es portador del rostro de un pedalista y de una expresión dotada de frases de aguante y paciente espera.

El Lizarte, de España le abrió sus puertas. Allí lo han conducido con calma y tino, comenta. Sin embargo, este silencioso proceso lo llevará un poco más arriba en la geografía europea, a suelo flamenco, donde sabrá qué será rodar con la lluvia, los vientos de costado, las formaciones en abanico y hasta saltarse los separadores en bicicleta. Bélgica lo espera dentro de dos semanas.

A Tomás se le ve calmo, nada ansioso y seguro de que va por el sendero adecuado. «Todo allá es diferente y se trata de competir en un medio de pocos equipos, en el que hay que ganar o ganar», reafirma el pupilo del técnico Luis Fernando Saldarriaga, quien lo lleva medido a la distancia y sin apuros.

El VL Technics aguarda a Tomás Restrepo Luján, para iniciar una marcha de dos meses, en la que el admirador de Fabián Cancellara está seguro que le tocará pasar por verdes y maduras, antes de verse enfrentado, a finales de este año, a la Crono de Naciones, en la que probará suerte en 40 kilómetros que se convertirá un exigente examen, antes de enrolarse en el 2016 al Manzana Postobon, para continuar el proceso. Y seguro que ese episodio no será nada silencioso.

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