Capsulas de Carreño

El trepidante partido Junior-Medellín

Por Hugo Illera, Diario Deportes.

 

 

 

 

*Junior pudo haber ganado por mayor margen, es cierto. Pero ganó..
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Del partidazo Junior 3 x Medellín 2, primero de la Gran Final de la Liga, me quedo con los 15 primeros minutos del juego. Fueron 900 segundos trepidantes. Como los dos golazos de Bacca y el de Enamorado pasando el balón por entre las piernas de Varela.

Me quedo también con el contrataque de Enamorado (pelotazo a los 32 minutos) a Deiber que, a toda carrera, pudo haber anotado un tercer gol que, en ese momento, hubiera definido el destino del partido a uno menos peleado. Pero el balón se le adelantó un poco y llegó incómodo al remate que se fue por arriba.

Me quedo con el gran equipo que es el Medellín. Aunque no pudo igualar el marcador, apuró al Junior con el 2×1 y el 3×2. Es, y lo vimos, muy ofensivo y equilibrado en defensa. En eso parecido al Junior.

Me quedo con la lucha del Junior cuando el DT Reyes tuvo que hacer cinco modificaciones. Evidentemente el nivel se bajó y Junior terminó pelando un partido que jugó muy bien antes de los cambios.

Reyes supo capotear cada momento a favor o en contra y al final su equipo ganó y terminó completo.

Las salidas de Bacca y Enamorado fueron por protección al estar amonestados y el juego tornándose ríspido.

Y las de Cariaco y Didier por tema físicos evidentes.

La de Castrillón por Walmer por tema de estatura por el bombardeo aéreo que intentaba Medellín. Lástima que ese cambio no puedo evitar el doble cabezazo Varela-Moreno que terminó en el 3×2 a dos minutos del final.

Me quedo con las modificaciones del Medellín, Moreno, Plata y Chaverra, que le dieron un segundo aire y puso en aprietos al Junior en varios momentos, a pesar de haber perdido a Cetré y a Pons por golpes.

Me quedo con la decisión de Andrés Rojas, de muy buen arbitraje, en el tema del pisotón a Pons. Cuando el VAR observó la jugada se descubrió que, antes que Homer pisara a Pons por situación de juego, ya lo había hecho su compañero Varela. Por ello, el VAR no llamó a Rojas y éste no tomó ninguna decisión disciplinaria contra Martínez.

Me quedo con las labores de Bacca, de Mele, de Enamorado, de Caicedo, de Cariaco, del trabajo denodado y laborioso de Didier y Homer, de Pacheco y Fuentes en las bandas, de Peña y Olivera a quien vimos de mejor semblante superando momentos que, a veces, son inevitables en el fútbol y en la vida.

Junior pudo haber ganado por mayor margen, es cierto. Pero ganó y, cuando comience el próximo juego, el Medellín estará por debajo del Junior de Barranquilla, por cuanto tendrá la tarea de ganarlo cuando al equipo barranquillero solo le basta empatar.

Claro que Junior nunca juega a empatar. Junior es un equipo ofensivo con los cuatro fantásticos y equilibrado en defensa con 4-2 y su arquero Mele que parece haber estado allí siempre.

Finalmente me quedo con el Juniorismo que llenó el estadio y colapsó las redes sociales. La fiesta fue hermosa, cargada de la alegría propia de quienes hemos tenido la bendición de ser o morar aquí y desde los confines del mundo, donde viven los seguidores del equipo barranquillero, las cientos de fotos colgadas luciendo aquella vieja camiseta que llevaron en su maleta cuando fueron a buscar la realización de sus sueños.

En fin, aquí les dejo algunas notas corriendo cuando la madrugada del lunes acosa. Ya escribiremos la columna acostumbrada de los martes en El Heraldo y Diario Deportes…

Barranquilla
Lunes 11 de diciembre, 2023

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