Por Javier Castell López,
El Heraldo
*Junior lo obtuvo doblegando a adversarios de primer nivel, con sus alineaciones titulares y enfocados en el mismo objetivo del equipo rojiblanco.
La manera que acerca a ser verdaderamente un club grande. El valor del título del Junior estuvo, desde mi óptica, en el grado de dificultad de los rivales que tuvo que eliminar en cada fase. De su nivel competitivo y la seriedad con la que enfrentaron esos compromisos. Para Nacional, Tolima, Medellín y Santa fe, no había otro objetivo más importante que ganarle al Junior y seguir en la competencia.
Siempre acudieron a sus mejores jugadores. No tuvieron tivieces en su accionar, no emplearon equipos mixtos o menospreciaron el evento. Ahí radica el mérito del Junior y el valor de su título. Lo obtuvo doblegando a adversarios de primer nivel, con sus alineaciones titulares y enfocados en el mismo objetivo del equipo rojiblanco.
Querían el mismo tesoro. Ese mismo que la noche del jueves, con una mezcla de minutos de buen toque, con muchos de lucha y actitud defensiva y con otros de resistencia y coraje abrazó merecidamente. ¡Felicitaciones!






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