*Nota publicada en la edición 829 de «El Muro de Pata» (Patarroyo), del 01 de marzo.
=====

Ante los diferentes comentarios que nos llegaron a propósito de la nota sobre Catherine Ibargüen como presentadora de deportes en Noticias RCN y de las “pedaleadas” permanentes de Faryd Mondragón en esa función de comentarista, nos corresponde sentar una posición respecto al tema.
También hay que aclarar que Catherine y Faryd no son los únicos. Estuvimos escuchando a Mondragón y en realidad, se parece a la “Rideau Canal Skateway”, la pista de patinaje sobre hielo natural más grande del mundo ubicada en Ottawa, Canadá. ¡Qué patinadas se pega ese señor!
Pero lo que más llama la atención son sus “certeros” comentarios: “Creo que gana el equipo que haga un gol más que el rival”. Y el tradicional “Severo pepo” cuando hay un gol, muy propio de Protacio Tocarruncho, ayudante de construcción en Ciudad Bolívar. Pero lo que más cansa al televidente son sus constantes muletillas. Ese “Eh” permanente obliga al televidente a bajar totalmente el volumen al aparato. No apagan el televisor ante el estrés que genera Mondragón, simplemente porque no hay más opciones de canales para ver el partido.
Otro personaje de muchos errores en las polémicas del futbol es Faustino «El Tino» Asprilla. Tino, en su faceta como comentarista, se ha caracterizado por comentarios polémicos y subjetivos, a menudo criticados por ser demasiado apasionados, basados en su afinidad con Atlético Nacional o por hacer predicciones erróneas que se han convertido en «memes» en redes sociales. Y por esto último sí que la han dado duro en redes.
Y la lista es larga de estos exdeportistas que hoy fungen de comentaristas y que cometen múltiples errores por falta de preparación. Si bien, en su momento, nos llenaron de gloria con sus hazañas, ese no es el título para sentarlos como analistas deportivos. Hoy existe una inconformidad, rechazo y protesta por el trato al cual se han visto avocados los periodistas deportivos.
Este rechazo también viene por parte de los futuros comunicadores sociales, a quienes de esta manera se les desplaza y reemplaza en medios de comunicación, privándoles de oportunidades y vulnerando su derecho al trabajo, como una muestra clara de la falta de respeto por la profesión y por quienes ejercen el periodismo deportivo como fuente de desarrollo profesional y medio de vida.
Si bien es claro que las empresas privadas están en su derecho de extender contratos a personajes que sean considerados idóneos para sus intereses particulares en materia del derecho a la libre expresión, a la difusión y a aumentar sus audiencias, también es el momento de reflexionar y pedir respeto a la profesión de comunicador social.
Que no se cierren las oportunidades hacia los periodistas de profesión, trayectoria y graduación, quienes se han preparado durante años para ejercer con autoridad y conocimiento ante la opinión pública en el campo periodístico. Y también es el momento para que los estamentos gubernamentales revisen de manera detallada las credenciales y contratos que tanto los medios de comunicación como las organizaciones deportivas del país hacen con los periodistas y comunicadores extranjeros que llegan al país. Hay que mirar la documentación de quienes ejercen la profesión para detallar si cumplen con los requisitos de ley establecidos.
(Vía «El Muro de Pata»).






Haz un comentario