Capsulas de Carreño

En el mundo de las tinieblas.. Por Julio César Rodas Mejía

Por Julio César Rodas Mejía

*Ese potencial está. Se requiere en el DIM de alguien que lo dinamice, que le dé a la institución el valor concreto del que ha carecido.

A estas horas, ad portas del primer balonazo todos tienen claro su derrotero. Algunos saben que se reforzaron bien, otros ya saben que deberán convivir con sus debilidades y que su rol será el de animadores.

Todos, menos el DIM. Lo que no es  raro. Pareciera ser que ese equipo está condenado a vivir en las penumbras de la incertidumbre, de manera inexplicable. Es como un sino de condenación. Es el decano, está en la región más poderosa en fútbol y tiene una afición increíblemente fiel.

Ya el técnico parece que mostró su inconformismo. No hay claridad en su nómina y la salida del segundo presidente en poco tiempo es tan nebulosa, como el presente del equipo.

Sus propietarios deberían ser consecuentes con la posibilidad de hacer grande a la institución. Y dar un paso al costado, si no están dispuestos a invertir, o ser serios y hacer lo necesario y posible para tener un equipo competitivo.

Cuando la novedosa estrategia de mercadeo de hace unos años, la venta de abonos fue impactante y el consecuente acompañamiento al equipo fue admirable. Yo pensé que ese era el momento preciso para que el rojo entrará definitivamente en la órbita de los grandes y que las estrellas iban a copar nuestro escudo.

Pienso ahora que se perdió una oportunidad de oro y que los resultados fueron pirricos frente a las posibilidades.

Ese potencial está. Se requiere de alguien que lo dinamice, que le dé a la institución el valor concreto del que ha carecido.

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