Por Jorge Alberto Cadavid
*Juego de dos tiempos muy distintos, pero tres nuevos puntos en el bolsillo, para alegría de todos los verdes.
En Bogotá, con una tribuna que lo acogía como local, Nacional enfrentó a los Pijaos en un primer tiempo de momentos, en el primer momento Tolima se hizo a la pelota, hizo presión alta, mientras Nacional jugaba corto, mas Tolima que el Verde, esto solo duró 10 minutos, pues viene el segundo momento y es donde Nacional empieza a mandar, partido abierto, donde ambos generaban fútbol.
Este segundo momento es el de Chará mostrando toda su dimensión, y empieza a realizar un tandem con el novel Marlos, que desequilibra con mas propiedad que en su debut, es atrevido y tiene propiedad para encarar y para inquietar el arco contrario.
Las oportunidades se repiten a los 15 minutos por Berrio, a los 18 por Marlos, a los 20 Chará hace lo propio y a los 24 él mismo desborda por la izquierda va hasta el fondo y se la coloca a Duque quien la desperdicia, en todas le tocan la puerta a Silva, pero este desatiende las llamadas con su actuación o con la improductividad verde.
Y en el último momento, la intensidad decae, son los últimos 10 minutos, donde el vino tinto equilibró y Nacional hizo pausa. Destacable el desequilibrio de Moreno y Chará, la dinámica de Pérez, la entrega de Henríquez y la seguridad de Armani, solo desentona Berrio.
En la madrugada de la segunda etapa, Berrio, el de menos vistosidad, nos brindó la alegría de la primera anotación y fue como que ya con esto bastara, porque Nacional cedió la pelota, entrego el campo y Tolima animado a buscar el empate, los minutos se consumían sin que el local logrará concretar el dominio, al final el triunfo se dio en un juego de dos tiempos muy distintos, pero tres nuevos puntos en el bolsillo, para alegría de todos.





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