Capsulas de Carreño

En Junior, no todos los Reyes son magos.

 

Por Hugo Illera, Diario Deportes.

 

 

*La reconstrucción que viene no va a ser fácil. Y volver a tener un equipazo, también…

 

Nada en la vida obedece a un solo motivo. Hasta la perfección en algo es imperfecta. Si en el fútbol despedir a un técnico y reemplazarlo por otro, que llega en plan de bombero a revertir la situación de precariedad de un equipo, y lo logra en un dos por tres, reemplazarían a los entrenadores cada vez que perdieran un partido. Pero, no es así. El tema del presente del Junior no obedece a una sola causa, son varias y casi que las podemos enumerar una por una sin temor a equivocarnos.

El nivel de la mayoría de jugadores nos muestra que en la preparación física y futbolística del equipo hubo cosas que, o no se hicieron bien, o no se hicieron.

También se nota el paupérrimo nivel de algunos en concreto. Los casos de Rosero, Ditta y Fuentes llaman la atención por su evidente torpeza y feria de errores que impacta directamente a Viera.

En el 2020 se fueron jugadores que ganaron todo en Junior. Pérez, Narváez, Díaz, Chunga, se fueron 9, llegaron 11. Vásquez, Didier, Valencia, Angulo, Higuita, Rosero, Borja. Entonces, Comesaña renunció y el proyecto del “nuevo equipo” se quedó en eso, en proyecto.

En el 2021, ya con Amaranto siguieron llegando, Pajoy, Rodríguez, Chaux, Sambueza, Homer Martínez, Bocanegra, Pacheco, Martínez, Martínez Borja, Herrera, Muñoz y Velasco que llegó lesionado y es como si no estuviera.

Después, al irse Borja y Teófilo, el gran equipo que dejó Comesaña y que nos dio títulos, copas, Superliga y final continental dejó de existir. Pasamos de la mejor nómina del país a una de media tabla así todavía sea la más costosa. En Junior, todo jugador que llega o sale es cosa de los técnicos. Es una costumbre que no ha cambiado. Con Amaranto el Junior se fue cayendo a pedacitos.

En Amaranto, fueron evidentes dos cosas: una, que no pudo con el encargo y dos, que los señores Char le dieron mucho largo. Fue una espera jamás vista en el club. Cuando trajo a su último grupo de jugadores, declaró que “ahora sí jugaría como a él le gustaba”. Nunca supimos cómo le gustaría jugar.

Hoy, el menos responsable es el recién llegado Arturo Reyes pues mucho va de dirigir 67 partidos y sufrir 7 eliminaciones a un técnico que apenas ha dirigido 6 partidos (4 en Liga y 2 en Copa) así sume la eliminación en Copa.

De todo lo expuesto, lo que más pesó evidentemente, para el mal momento que vivimos, fue la improductiva espera a Amaranto. Ni siquiera un “equipo montado” como tal nos dejó. Al marcharse, el mismo Amaranto lo confesó: “intenté de todo, pero no pude”.

La reconstrucción que viene no va a ser fácil. Y volver a tener un equipazo, también…

Barranquilla
Septiembre 21, 2021

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