
—
Por Jorge Alberto Cadavid M.

*Dejó un mal sabor sin conocer definitivamente quién tiene o no razón en el caso con Cortuluá.
—
Cuando en lo deportivo una luz asoma en el horizonte, un técnico joven pone mano en lo futbolístico y disciplinario para borrar las pésimas campañas de los cuatro años anteriores , un tufillo de mal ambiente ronda el entorno verde.
Los primeros implicados son las administraciones en una época de éxitos deportivos que es lo que debe imperar, pero de nefastas decisiones administrativas que en el tiempo han sido la erosión del patrimonio y la mala imagen para el Club.
De la Cuesta y Marulanda son los actores de esta circunstancia, con dinero a montones, despilfarro y malos manejos, además de haber apoyado y financiado las barras que hoy son el cáncer que genera las consecuencias que hoy se vive.
Botero solo alimentó su ego y su bolsillo y pasó sin pena ni gloria, pero si ahondó los problemas financieros de la Institución.
Pérez, dentro de su aceptación general, malos resultados deportivos y el convencimiento de haber solucionado el nudo jurídico como su mejor gestión, hoy vemos que fue mera ilusión, el problema es vigente y actual, nada hay solucionado.
Todo esto genera un estigma en la marca Nacional, sin conocer definitivamente quién tiene o no razón en el caso con Cortuluá, todo deja un mal sabor.
Sin hasta hoy poder inscribir seis nuevos jugadores que ya tienen contrato, Federación y Dimayor infranqueables.
Tercera fecha, Santa Fe- Nacional, mal comportamiento en las tribunas, parece los incitadores los rojos, nadie tiene excusa, el Tribunal castiga en una forma total a Nacional, varias fechas sin público en su estadio, a Santa Fe solo dos tribunas, no hay equidad en las decisiones.
Es un mal momento del Verde, la encrucijada otro reto y es claro ver como disfrutan con eso sus no simpatizantes.





Haz un comentario