Capsulas de Carreño

En Tunja Nacional se independiza de la incertidumbre

Por Jorge Iván Londoño Maya.
Columnista Cápsulas.

 

 

*Se ganó, es cierto, pero Nacional sigue en deuda porque su  juego es intermitente.
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Le correspondió al estadio La Independencia de Tunja, ser el escenario en el que Nacional lograra su independencia de la incertidumbre para ingresar al grupo de los privilegiados, derecho que se venía embolatando en las últimas fechas, por los desaciertos de la dirigencia, el estreno de zapatos nuevos (entiéndase técnico)  y la desidia y falta de entrega de los jugadores.

 

Nacional que jugaba de local por la gran cantidad de hinchas que coparon la totalidad de la tribuna sur, y en buena cantidad las demás, tuvo cambios en la alineación; miremos, Mosquera en la defensa, el ingeniero Duque en la contención y Mena por la punta derecha, los demás fueron los de siempre. Dorlan se resintió y se escapó del viaje en “pullman con baño” desde Bogotá hasta la capital boyacense, Deossa apareció en la suplencia y los demás siguen prestados a la selección sub-23 o en piyama.

 

Al igual que en todos los estadios, los jugadores salieron acompañados con las chicas para seguir con la promoción de la campaña contra el cáncer  de seno, que en este caso contó además con discurso, menos mal cortico, por parte del capitán de Boyacá Chicó; el equipo que le pone “Pimentel” al torneo.

 

John Ospina, mejor de lejitos,  fue el encargado de soplar el pito a las 4 de la tarde. El inicio del partido mostró a un Nacional tapando la salida del Chicó, que poco a poco se fue adueñando del balón, pero sin llegadas de peligro al arco de Mier, que sigue con las jugaditas “comeuñas”.

 

Al minuto 17 Jefferson de pura fuerza les gana el balón a dos defensas del equipo ajedrezado y hace el pase adelantado para que entre Perea y “ordeñe” a Soto para el primero.

 

El resto del primer tiempo nos muestra a un Chicó que sostiene mucho más el balón y se agrupa bien para llegar al área verde pero sin generar riesgo; y a un Nacional que pierde muy rápido el balón, se defiende y espera el contragolpe. Termina el primer tiempo para aflojar ruanas y dar paso al tintico caliente en la tribuna.

 

La complementaria nos muestra el mismo decorado, Chicó al ataque y el verde defendiendo. Nacional se conforma peligrosamente con el gol solitario, ve que el equipo de Bélmer Aguilar no genera situaciones de riesgo y simplemente espera el contragolpe, que se va dando con más frecuencia; pero con fallas en la puntada final. Al minuto 60 sale Perea y entra Deossa, a quien todavía no le hemos perdonado aquella expulsión, y al 79 sale Mena extenuado y entra Alexander Licona, otro de la barra de sardinos que ondea la bandera de Necoclí en el verde.

 

Corre el minuto 81, pase de Ocampo a Deossa quien desde el medio campo comienza la carrera, llega al área, hace el centro de taquito hacia atrás para que entre  Tatay y dispare al arco, Soto alcanza a llegar al balón, pero por el impulso con la pierna derecha termina entrando el balón. Y es el segundo.

 

Al minuto 88 entra el pelimono Cantera (para despistar al enemigo) por Jefferson. La primera jugadita es un pase a “don nadie”, la segunda es la marca por detrás al anotador del descuento por parte de Chicó, al minuto 89, y pare de contar.

 

Con el marcador 2 a 1 más 4 minutos de adición, el partido se pone de corbatín. Menos mal, al minuto 92 aparece nuevamente Ocampo con una de sus salidas, que incluye gambeta marca registrada, seguida del pase también a Deossa, quien prende motores, entra al área y en plena diagonal se saca un defensa, luego el portero y chuta al arco para marcar el tercero y el definitivo; celebración que incluye quitada de camiseta para mostrarle el número y el nombre al respetable, acción que da para tarjeta amarilla, con la que ajusta la quinta. Igual número para Ocampo por demorar intencionalmente un saque de banda, acciones premeditadas para llegar “vírgenes” de tarjetas a los cuadrangulares.

 

Se despeja por fin el horizonte al lograr la clasificación a los cuadrangulares. Ahora lo que sigue es superar al grande matecaña para ganar el cupo a la final de la Copa Colombia. Le quedan pendientes a Nacional dos partidos de local, contra Alianza y Tolima.

 

Se ganó, es cierto, pero Nacional sigue en deuda porque su  juego es intermitente, el balón se pierde muy rápido,  imperan los malos pases y centros, no se ha podido consolidar una contención confiable y la defensa hace agua en balones aéreos; males que seguirán hasta que tanto se de el cambio en la política de los dueños y directivos, se cuente con un  cuerpo técnico en propiedad con proyección a largo plazo y unos jugadores de categoría comprometidos con el nombre, la historia y la grandeza del club. Así las cosas, tenemos que contentarnos con lo que hay en el momento.

 

“Ninguno de nosotros es tan bueno solo, como todos nosotros juntos” Lisa Lutoof – Perlo.

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