Capsulas de Carreño

Escarabajos, pocos pero buenos. Por Pablo Arbeláez Restrepo

Rigoberto Urán es una de las fichas clave dentro de la estructura del Etixx-Quick Step. Poco se conoce de su actual condición. Aseguran que buscará ganar una etapa. Foto cortesía.

Rigoberto Urán es una de las fichas clave dentro de la estructura del Etixx-Quick Step. Poco se conoce de su actual condición. Aseguran que buscará ganar una etapa. Foto cortesía.

Por Pablo Arbeláez Restrepo

Pablo Arbelaez

Otras eran las épocas y pocos los artistas. Tiempos de vacas flacas en cuanto a participación y magníficos resultados con apenas dos colombianos en la carretera.

En la línea de partida del Tour de Francia de 2000 se alistaron únicamente Santiago Botero y Carlos Alberto Contreras, ambos con la divisa del Kelme-Costa Blanca.

La Grand Boucle extrañaba la masiva actuación y hasta los pequeños grupos de escarabajos como aquel de 1996 cuando se filaron cinco tricolores, también cobijados por la divisa del Kelme.

Hoy, en la edición 102 de la carrera francesa, la cuota no será tan alta -pudo ser mayor-, apenas seis corredores criollos, pero sí repletos de ambición como aquel Santiago Botero, cuando fuera campeón de la montaña, incluso por encima del francés Richard Virenque, siete veces ganador -récord- entre los escaladores de la prueba gala.

Esta vez es media docena, en su mayoría en el papel de gregarios, como en los viejos tiempos, pero dos de ellos con la posibilidad de marchar con los de adelante.

Indiscutido es el papel que entrará a jugar Nairo Quintana, como protagonista de primer orden, con el servicio en la montaña de Winner Anacona, quien ganó el cupo en la novena del Movistar en la Vuelta a Suiza.

Mientras tanto, en un plano un poco menor figura Rigoberto Urán -aseguran que ya se recuperó de la bronquitis que le amargó el Giro de Italia-, quien tiene por delante en las filas del Etixx-Quick Step, al campeón mundial Michal Kwiatowski, prácticamente inadvertido en su correr tras haber ganado la Amstel Gold Race en el mes de abril.

Y en la labor de gregarios tipo aparecen el curtido José Rodolfo Serpa, quien vigilará de cerca al ex campeón mundial portugués Rui Costa (Lampre), en tanto que igual papel cumplirán Jarlinson Pantano y el también debutante Julián David Arredondo, los que deben trabajar a destajo para sus líderes, el suizo Mathias Frank (Iam Cycling) y el holandés Bauke Mollema (Trek), respectivamente.

El papel de Quintana y Urán es claro: ir al lado de los favoritos, pero la suerte de los demás la tendrá la misma competencia en su día a día, por cuanto hay variados intríngulis, como los de la cuarta etapa, cuando el pavé ponga su cuota de sufrimiento, ojalá sin lluvia y barro, diferente a lo sucedido en la edición de 2014, cuando Vincenzo Nibali sembró su bandera.

Infortunadamente, no pudieron ser siete o más los criollos, debido a decisiones técnicas, sin dejar de lamentar la ausencia de Sergio Luis Henao, segundo en el País Vasco y tercero en el Tour de California -dos podios-, quien habría podido incidir con su clase y fondo en la estructura del Team Sky de Chris Froome, que hace el bis con un inconsistente Richie Porte.

Esta vez son seis los muchachos, una cifra no tan alta. Son pocos escarabajos, pero de los buenos. El Tour y el mundo del pedal los verán brillar. Y alguno de ellos como Botero.

Compartir:

Un comentario

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Back to top