Capsulas de Carreño

Esteban Giraldo, arquero en crecimiento, lección de vida

 

En Brasil, con el Guaraní que logra el ascenso a la Serie B del Brasilerao. Esteban Giraldo, arquero antioqueño, 2 metros de altura, actualmente con el Cúcuta Deportivo.

 

*De la Redacción. Cada perfil de un futbolista que desfila por Cápsulas siempre tendrá una entradilla como presentación del invitado. Este caso de hoy con Esteban Giraldo, hijo de un reconocido periodista antioqueño (Carlos Alberto Giraldo del diario El Colombiano) de verdad que es totalmente diferente. Dejamos que el relato lo haga el arquero, sin quitarle ni agregarle una coma. Una verdadera lección de vida que invitamos para que se lea con mucha atención y que sirva de ejemplo para mucho futbolista que abandona la disciplina ante la menor dificultad.

T E S T I M O N I O

El fútbol en mi vida comienza tarde, a diferencia de muchos niños, yo comienzo a interesarme por este deporte a los 10-11 años, cuando muchos de mis amigos llevaban 4 y 5 años de estar en escuelas y jugando todos los días en el barrio y el colegio.

En Colombia, comienzo competitivo en el Envigado F.C. Esteban es el más alto.

–En el año 2003 le digo a mi papá que quería ser arquero y ahí es cuando el me lleva por primera vez a una escuela, la escuela de Atlético Nacional. Allí es donde comienzo a entrenar de forma regular y a entender realmente que el fútbol, era lo que me apasionaba.

Ese año se jugaba la clasificación para el Ponyfútbol, yo venía entrenando muy bien y en los torneos preparativos estaba haciendo un muy buen trabajo, así que por lo menos en el equipo de la escuela de Nacional (llamado Sucre) tenia un cupo fijo.

DOLOR HORRIBLE

En Argentina, con Gimnasia de la Plata,divisiones menores, primera experiencia en el exterior.

En junio de ese año, en el coliseo del Atanasio Girardot, hicieron la ceremonia y entrega de uniformes a los equipos participantes, ese día comenzó uno de los momentos más difíciles que he vivido yo y mi familia. Luego de recibir el uniforme en compañía de los compañeros y mi padre me comienza un dolor en la cadera izquierda, un dolor que al pasar de las horas se volvió mas agudo e insoportable, mi temperatura corporal comenzó a subir y luego de unas horas era tanto el dolor y la fiebre que tuvimos que acudir a urgencias.

En el hospital me diagnostican una bacteria en la sangre, la cual se había localizado en las articulaciones de la cabeza del fémur (cadera izquierda), algo que se llama artritis séptica. Estuve un mes hospitalizado, 4 cirugías e incontables bolsas de antibiótico que eran inyectadas en mi cuerpo. Luego de la última cirugía el doctor comunica que es la última y que confiemos que por fin la bacteria morirá, ya que yo no aguantaba otra cirugía más.

En Guatemala, con el Deportivo Carchá 

Yo en verdad estaba en una edad en donde no veía la dimensión de lo que me estaba pasando, mis padres, por otro lado, a pesar de saber cada riesgo y lo complicado de mi situación, nunca llegaron a mirarme con ojos que no fueran de tranquilidad, amor, confianza y fe que todo pasaría, y yo saldría de ahí totalmente recuperado, y así fue. Aquí es donde realmente viene lo mas difícil, la superación.

MIS PROFESORES

Cuando salgo del hospital queda la incertidumbre si las secuelas serán tan graves que no podré volver a jugar, a correr, a entrenar o caminar normal. Fueron 3 meses de muletas, 3 más de terapias y luego volver a pisar una cancha, en ese entonces la de Campo Amor que era de arenilla en donde me enfrentaría a innumerables batallas junto a Marcos (uno de mis maestros).

En Brasil, con el Gremio Catanduvense, Campeonato Paulista.


Con el entrené y me lleve mi cuero al límite en más de una ocasión, a tal punto de sentir que no podía  más, que mi cuerpo y mi mente se quebraban, pero siempre, en cada duda, hubo un grito de aliento que me exigía desde afuera, que no me dejaba bajar los brazos por más que doliera, que tenía que seguir al frente y nunca rendirme, en cada uno de esos momentos donde yo decía basta, estaba mi papá gritando “¡dale! ¡Vos podes! ¡Seguí! ¡No parés!”, y gracias a cada uno de esos gritos fue donde aprendí a levantarme cada que tropezaba, a intentarlo de nuevo en cada error, a buscar siempre mejorar y ganarle al dolor y la duda, él me enseñó a luchar hasta el cansancio por mis sueños.

En mi formación de los 13 a los 17 años que es donde más absorbí conocimientos técnicos y motrices como arquero, aparecen 6 personas a las que les debo lo que hoy se y puedo llegar a lograr en un campo de juego. Primero está Marco Tulio, que me enseñó a volar por encima de sogas y conos, incluso encima de arenilla y piedra, después está Wilson Londoño que muchos conocen por formar arqueros en el Independiente Medellín y las selecciones Colombia juveniles quien me formó técnicamente como arquero, como ir abajo, como pegarle a la pelota, como llevar las manos, como achicar, etc.

En Guatemala, con el equipo Sacachispas.

Luego esta Ormeño, también profe del Independiente Medellín, que me enseñó el tiempo y distancia en el juego aéreo, después aparece Albeiro Zapata que me entrena en Envigado FC, quien me recordó lo que era llevar mi cuerpo al limite y buscar saltar más alto, volar más lejos, ser más rápido, más potente, y por último llegan los profes que me enseñaron lo que era ser un profesional y entrenar como tal, el profe Lento y Tuberquia del Envigado FC.

EN EL EXTERIOR

Yo me decido irme al extranjero cuando en envigado a pesar de ser uno de los jóvenes que entrenaba con el plantel profesional todos los días y estar en un gran nivel, era menospreciado los fines de semana con mi categoría, en donde iba a jugar y ganar ritmo de competencia y en vez de eso me mandaban al banco, al ver objetivamente junto con mi padre que no era justo, buscamos mas opciones donde me dieran una oportunidad y creyeran en mí, y en ese momento por medio de un conocido salió la oportunidad de ir a argentina a terminar con mi formación, y al ver que tenía la oportunidad que crecer en un fútbol tan grande y con tanta historia me decidí y arranqué.

En Chile, con el equipo Temuco.

EQUIPO POR EQUIPO

Lo bueno de Envigado siempre fue la competencia y la mentalidad que hay de ser el mejor, que en la cancha no son los viejos y los jóvenes, que dentro del campo esta el que lo haga mejor. Del club no tengo quejas, volvería sin pensarlo y lo malo que yo viví fue por un técnico en especial que ya no esta en club.

Gimnasia de la Plata fue una escuela de vida para mí, ahí aprendí s estar solo, a madurar, a tomar decisiones, no todas fueron buenas jaja… ese club me enseñó a vivir el fútbol al límite, a vivir, comer y dormir pensando en fútbol. De este tampoco tengo quejas.

Temuco de Chile, donde jugué sin parar, donde tuve a alguien que creyó en mi en cada momento, donde aprendí mucho y viví muchos momentos lindos. Aquí solo hubo algo malo y fue los manejos del presidente, nada más.

Con la Agremiación de Futbolistas Colombianos que le brindaron un espacio para entrenar cuando no tenía equipo.

En Deportivo Pasto el profe Quintabani me da la oportunidad de hacer parte del plantel, consigo volver a mi país y estar en un equipo de primera con mucha historia, una hinchada maravillosa y una ciudad acogedora, lastimosamente las cosas no se dan en la liga y terminamos al fondo de la tabla. Independiente de lo deportivo, no tengo quejas, un gran club y una hermosa ciudad.

Brasil. En mi primer equipo (Guaraní) no juego mucho, pero hago parte de un grandioso grupo con el que conseguimos el ascenso a serie b del brasileirao y quedamos en su historia. Solo tengo lindos recuerdos de este equipo. Luego viene el Gremio Catanduvense, donde voy a jugar y ganar minutos, pero los manejos directivos y el no pagar a los jugadores en toda la temporada, me hacen vivir la realidad de muchos jugadores hoy en día que están en equipos donde se atrasan o simplemente les pagan un salario con el que no puedes sostener a tu familia.

En Chile, con Colo Colo.

En Guatemala estuve en dos equipos (Deportivo Carchá y Sacachispas) donde jugué cada uno de los partidos, gane minutos, cancha y madure mucho como arquero, independiente de ser una liga pequeña, fue un futbol y un país que me brindo grandes cosas y buenos momentos. Algo malo en Carchá fueron algunos manejos directivos con el tema del dinero y no pagar a sus jugadores.

En Medellín estoy un par de meses sin contrato, donde me entrené a diario con la Agremiación de Futbolistas, un espacio extraordinario que nos brinda materiales, escenarios y todo tipo de ayudas que necesitemos para mantenernos en forma y conseguir equipo de nuevo. Totalmente agradecido.

Ahora en aquí en Cúcuta estoy feliz, nuevamente tengo la oportunidad de estar en mi país, en un club maravilloso lleno de historia y con una gran hinchada, con un excelente grupo de trabajo, tanto jugadores, entrenadores, utileros y médicos. Siempre buscando mi oportunidad y trabajando para cuando ese momento llegue. Lo único malo aquí ha sido esta pandemia jaja…

Para mi el mejor arquero que he visto en mis años de vida, sin duda, ha sido Buffon. Es el maestro de todos, sabe ir abajo, arriba, es atajador, vuela, corta centros, achica… se las sabe todas.


FICHA

Nombre: Esteban Giraldo Villarreal
Lugar y fecha de nacimiento: Medellín, 03/06/92
Edad: 27 años
Posición: Arquero
Altura: 2.00 metros
Peso: 90 kilos
Pie dominante: derecho
Estudios: Bachiller
Clubes: Cúcuta Deportivo (presente), Catanduvense (Brasil), Guaraní (Brasil), Deportivo Temuco (segunda división, Chile), Deportivo Pasto, Colo Colo (primera división, Chile), Deportivo Carchá (Guatemala), Club Sacachispas (Guatemala), Gimnasia y Esgrima La Plata (divisiones inferiores), Envigado FC e Independiente Medellín (divisiones menores, Colombia).

VIDEO:   https://www.youtube.com/watch?v=AME7CGc5FTo&t=39s.
Correo: [email protected]

Esteban Giraldo llegó al Cúcuta Deportivo en la presente temporada.

 

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