Capsulas de Carreño

Falleció Raúl Madero, médico de Argentina-86

*La gloria de Estudiantes falleció el viernes 24 de diciembre a los 82 años; su rol dentro del cuerpo técnico de Bilardo en los Mundiales 1986 y 1990.

Raúl Madero faalleció en Buenos Aires el viernes 24 de diciembre. Foto tomada de El Gráfico.

Tomado de @lanacion.com.ar

Raúl Madero, una gloria de Estudiantes y quien luego fuera el médico del seleccionado argentino campeón del mundo en México 86, falleció este viernes a los 82 años. Madero fue un defensor que quedó en la historia porque integró el equipo Pincha que se consagró campeón del mundo en 1968, tras vencer a Manchester United. También porque fue la mano derecha de Bilardo como médico en el cuerpo técnico que estuvo en los Mundiales de 1986 y 1990. En ese recorrido, Madero había quedado envuelto en la polémica por la desafectación de Daniel Passarella del plantel, en la antesala de la cita mundialista en México.

La historia de ese malestar interno y el cortocircuito entre Passarella y el cuerpo técnico empezó desde que Bilardo eligió a Maradona como el líder y capitán de la selección. Passarella, con 33 años, estaba en un gran momento futbolístico y acababa de ser transferido de Fiorentina a Inter. La opinión pública lo quería a Passarella como capitán, pero Bilardo hasta dudaba de utilizarlo como titular en el equipo.

Durante las eliminatorias de 1985 Passarella amenazó con abandonar la selección si no le garantizaba la titularidad. Aunque durante todo el proceso se reunió varias veces con Bilardo y se sacaron fotos para mostrar que estaban juntos por la selección, cada vez que tenía una oportunidad en una entrevista, Passarella se descargaba contra el técnico: “Si no soy titular, no juego”, “A la Argentina no le conviene jugar con líbero”, decía el defensor desde Italia, frases que mellaban públicamente la autoridad del técnico.

Cuando llegaron las eliminatorias, pese a los roces, el Káiser fue titular. Y terminó siendo decisivo. La Argentina perdía 2-1 con Perú en el Monumental y tenía que ir a jugar un repechaje con Paraguay para clasificarse. Se acababa el partido pero apareció Passarella con una escalada memorable por la derecha. Bajó la pelota con el pecho y cruzó un derechazo que pegó en el palo. La pelota recorrió la línea y Ricardo Gareca terminó empujándola al fondo del arco.

Raúl Madero, el médico de la selección, cansado de estar señalado como el sospechoso de los males de Passarella, se descargó en una entrevista con El Gráfico en 2015. Para entender la respuesta de Madero hay que poner la situación en contexto. México había sufrido un terremoto en 1985 y las napas estaban contaminadas. Todos los jugadores estaban advertidos de que no podían tomar agua del lugar, sólo agua mineral embotellada. Hasta para lavarse los dientes:

“Passarella fumaba y tomaba whisky por las noches y pensó que los cubitos de hielo no le iban a hacer nada. Su problema en el 86 comenzó por el hielito del whisky. Cuando agarró el virus lo llevé al hospital, con los mejores especialistas en gastroenterología. Bilardo le dijo que la camiseta titular era de él. Antes del partido con Italia, fue claro: ‘Si te sentís bien, me decís y jugás’. ‘No, con los italianos hacés una macana y te pintan la cara, espero otro partido’, le contestó Passarella. Después del 1-1 con Italia, hubo un entrenamiento intenso, con calor, y él se quería meter. ‘No jodás, porque vas a tener problemas’, le dije. ‘Usted está cagado’, me respondió. ‘Yo te voy a romper una botella en la cabeza, me tenés podrido, si te digo que no lo hagás, no lo hagás’, le dije. No me dio bola, se metió y terminó desgarrándose. Un tipo muy jodido”.

Pero eso no terminó ahí para Madero. “Empezó a declarar que yo le había dado algo a propósito. ‘Seguí jodiendo, que tengo todos los papeles, un cierto prestigio, y si seguís hablando te voy a hacer un juicio que no te va a alcanzar toda la guita que ganaste en la Fiorentina para pagarme’, le dije. No jodió más.”

Así se llegó al Mundial, pero el héroe de la clasificación, el capitán del título en 1978, no iba a tener la posibilidad de jugar ni un minuto. Con el paso del tiempo, Passarella insistió en que “hubo algo raro”. Había dicho: “La intoxicación ocurrió durante una comida en una parrilla. “Fuimos todos pero el único que se enfermó fui yo”, aunque en los últimos años ya no había querido hablar sobre el tema: “Ya está, ya pasó”, fue su frase en las pocas apariciones públicas que tuvo.
(Fuente: La Nación)

 

 

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