Capsulas de Carreño

«Ferney Cardona, el último mohicano»

Ferney Cardona, el «Señor Cafe», junto a la leyenda Julio César Orozco.

===

-Ferney Cardona se pensionó de RCN Radio tras 40 años en la empresa.

-Al ‘Señor Café’, le ofrecieron un contrato especial para seguir relatando el ciclismo, pero dijo que no.  

-Luego de pasar su vida entre micrófonos y carreteras, «El Negro», como le dicen sus amigos cercanos, dijo adiós a las ondas hertzianas.

-Su amigo James Padilla Mottoa le dedicó su reciente columna al último de los Mohicanos.

===

Por James Padilla Mottoa.
Tomado de @elquindiano.com

El último mohicano o el último bastión del periodismo deportivo que hizo grande al departamento del Quindío en el panorama nacional, bajo la cortina en su brillante carrera profesional de narrador y periodista.

En la plenitud de su vida, de su vínculo laboral y cuando su nombre lo ha fijado en un primerísimo lugar como relator de las principales competencias nacionales e internacionales, decidió retirarse. Sí, les escribo acerca de Ferney Cardona Ocampo, la última figura de los de antes que le quedaba a la empresa radial RCN en el Quindío.

El negro Ferney o el Señor Café, como lo bautizaron sus colegas del ciclismo, ha decidido decirle adiós a la carrera que fue su pasión y a la que dedicó sus grandes calidades humanas y su enorme capacidad profesional por casi cuarenta años y llegando hasta lugares insospechados del éxito.

Tuvimos el privilegio de verlo crecer y formar su carácter y su estilo irreverente y frentero, abarcando los distintos matices de aquella radio atrayente y sugestiva que finalmente lo sedujo hasta gastarle un importante tramo de su vida, pero dándole también las mieles de un nombre bien forjado y una trayectoria aclamada por todos.

Lo recuerdo mozalbete cuando llegó hasta mi oficina de la cadena radial ya mencionada en demanda de una oportunidad. Con el recordado Jorge Eliécer Orozco analizamos su solicitud y sopesamos sus posibilidades para incorporarlo al grupo deportivo que batió todos los niveles de audiencia, dentro y fuera de un escenario deportivo.

Con él tuvimos el mejor acompañamiento en nuestras tareas y nunca dejó dudas sobre su preparación y suficiencia profesional para afrontar los distintos retos que el oficio presenta diariamente: locutor comercial, comentarista, narrador, melómano de gustos exquisitos y cuidadoso y muy pulcro al escribir.

Hoy siento la nostalgia de ver salir del ajetreo diario a un periodista deportivo de sus capacidades; en actitud pretenciosa siempre me pareció ver a Ferney como una parte propia que aún estaba en el ejercicio de la profesión radial, pero como juntos concluimos, esto ya no es lo mismo; la radio dejó de ser aquella chica hermosa y voluptuosa que en nuestra juventud nos hizo perder la cabeza para caer en su regazo por toda una vida.

La casa en la que vivimos felices tanto tiempo, ya no es la misma casa; alguien llegó para volver trizas lo que ayer construimos como una empresa líder en el departamento y eso El Negro no lo aguantó más.

Una decisión oportuna que le abre la puerta al mundo nuevo de los pensionados, nunca de los jubilados, porque periodistas seguiremos siendo hasta el último aliento.

Aspiro a que el Señor Café pueda vivir de verdad todos los años que le restan en su existencia, porque sólo cuando abandonamos ese compromiso exigente de todas las mañanas, es cuando nos damos cuenta que afuera hay otra vida que bien vale la pena vivirla intensamente.

Negro, al borde de la carretera también se disfruta enormemente la carrera. Bienvenido al club.

Compartir:

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Back to top