Capsulas de Carreño

Fue el River del revés. Por Facundo Amado, ole.com.ar

Por Facundo Amado, ole.com.ar

 

 

*¿Ganamos con lo justo? Sí. ¿Jugando más o menos? Sí. Bienvenido igual. Otros que se dicen grandes lo hacen bastante seguido.

El triunfo ante Junior puso al equipo dirigido por Gallardo en un lugar en el que no está acostumbrado: golpeó en los momentos justos, cuando era dominado por los colombianos. Y luego sacó el partido adelante con oficio.

Esta vez el partido fue en “efecto espejo”, al revés de lo que veníamos viendo, al menos hasta casi los 60 minutos, cuando River hizo el segundo gol que terminó de derretir a un Junior que había manejado pelota y tiempos, tuvo llegadas hasta el área pero le faltó eficacia. Nosotros, en cambio, no abrumamos pero cada vez que olfateamos sangre dimos el presente: primero con Enzo Pérez y Palavecino haciendo lucir al arquero, y con De la Cruz después, en una pelota salvada en la línea de gol por Rosero.

Y así fue que la noche de la vuelta de la línea de 3 en el fondo (meto acá ese emoji de la carita con la lágrima) fue probablemente el punto más bajo del pibe Martínez, que venía en una remontada interesante. Erró pases, quedó pagando y debió ser amonestado, se mandó una de terror dentro del área que tranquilamente pudo ser cobrada con un penal en contra si Borja su hubiera dejado caer en vez de intentar seguir la jugada. No arrancó derecho el partido. Peeeero: el tipo estuvo en el lugar indicado para fusilar al arquero de Junior en un gol sucio y desprolijo, de esos que cada tanto merecemos meter.
Para seguir en esta línea de los opuestos, el segundo gol fue bien distinto al primero. Llevó el sello “Made in River”, pelota rápida vertical, apertura, centro bajo y definición de Julián Alvarez bien de 9. Desde ahí hasta el final, sí, control total.
Dividiendo en dos el partido, hasta el minuto 55 el funcionamiento no había aparecido en el nivel que River tiene acostumbrados a todos, salvo en algunos armados puntuales en los que la jugada arrancó y terminó en buena forma. Tras los cuatro cambios juntos en el segundo tiempo, Casco se asoció muy bien con Enzo Pérez, cosa que no hicieron Palavecino (¿me parece a mi o el pibe se viene pinchando físicamente antes de lo esperado?) ni DLC.

Respecto de nuestro líder dentro de la cancha, diré algo: tiene 35 años, no siempre va a estar a pleno si juega miércoles/domingo/miércoles. Así te perdemos, Enzo querido. Necesita un respiro, se notó en ese primer tiempo. Lo que pasa es que le sobra jerarquía y hace todo con una categoría tan visible que da para suponer que es Superman, pero ojo con eso. Habría que buscar una variante para que descanse un ratito y que no esté in eternum los 90 minutos de todos los partidos que jugamos.

¿Ganamos con lo justo? Sí. ¿Jugando más o menos? Sí. Bienvenido igual. Otros que se dicen grandes lo hacen bastante seguido, es casi una costumbre, y sin embargo gritan detrás de cámaras que el que juega mal es River. Envidia, que le dicen.

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Un comentario

  1. Juan Gonzalo Montoya

    30 abril, 2021 at 11:57 am

    *La victoria de River frente al Junior
    Ganaron porque el árbitro les dio una mano impresionante, comiéndose ese penal a favor de Junior, otro gallo cantaría sin ese penoso arbitraje.Por cierto esa circunstancia del partido no lo menciona en la crónica.
    Saludos.
    Juan Gonzalo Montoya, columnista Cápsulas

    Del editor. Se refiere Juan Gonzalo a la columna de Facundo Amado, ole.com.ar.

    Hincha de Atlético Nacional - Atlético de Madrid
    Cali - Madrid

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