Capsulas de Carreño

«Gané la Libertadores sin hacer un gol» (M.V.J.)

De la Redacción. Atlético Nacional reunió el domingo pasado (06 de octubre) en el Día del Hincha Verde a los campeones de la Copa Libertadores 1989. Cápsulas «contrató» a María Victoria Jiménez, comunicadora del equipo en ese título, para que escribiera sobre este emotivo reencuentro de amigos 30 años después de la célebre conquista.  

xxx, Diego Barragán, Luis Fernando Suárez, Ricardo «Chicho» Pérez, Luis Alfonso Fajardo, León Fernando Villa, Luis Fernando Herrera, María Victoria Jiménez (Comunicadora), Gilberto Giraldo (Mercadeo), xxx, John Jairo Tréllez..  Hincados:Gildardo Gómez, Jaime Sierra, J.J. Carmona, René Higuita, Hernán Darío Gómez, Jaime Arango, Didí Valderrama, Luis Carlos Pérez. Fotos: Comunicaciones Atlético Nacional.

Por María Victoria Jiménez
Comunicadora Atlético Nacional 1989

Luis Fernando Herrera, María Victoria Jiménez, Luis Carlos Perea, León Fernando Villa.

Revivir los tiempos idos, los buenos tiempos, causa siempre alegría y llena el alma y eso justamente fue lo que pasó el domingo anterior cuando las directivas del Atlético Nacional de Medellín me invitaron a celebrar en el Día del Hincha, los 30 años de haber ganado la  primera Copa Libertadores.

¿Y por qué a mi? Porque aunque no hice goles, si estuve en la construcción de ese equipo de los puros criollos, en su difusión y posicionamiento y hasta de delegada en los viajes por los distintos países que visitamos cuando estábamos compitiendo.

Gracias a Sergio Naranjo, el presidente de ese entonces, y a Francisco Maturana su director técnico, entré a hacer parte del equipo como comunicadora y como apoyo en todo lo que el equipo iba necesitando.

Fui pionera como comunicadora en un equipo de fútbol y la única en su época, que ganó una Copa Libertadores, sin hacer un gol .

Solo “golié” cuando los muchachos entraban elegantes y bien vestidos a los hoteles 5 estrellas donde empezamos a hospedarnos; cuando llegábamos a las escuelas públicas de la ciudad a hablarles de valores, cuando formábamos los futuros hinchas, cuando en los medios de comunicación, los muchachos hablaban con propiedad; cuando con cariño atendían a los hinchas; cuando se convirtieron primero en personas y luego en futbolistas; cuando aprendieron a llevar la fama y precaver su futuro. Esos goles los convertimos en equipo y salimos ganadores.

El encuentro que tuvimos el domingo pasado fue alegre, abrazador, de risas, de recuerdos, de compartir fotos, de renovar el cariño permanente, de reencuentro festivo. Fue de pura emoción.

Volverse a ponerse la camiseta, dar entrevistas a los a los medios, abrazar los viejos hinchas, firmar autógrafos y sentarse en la tribuna a ver el partido fue gratificante. Ver los muchachos de nuevo me erizaba la piel.

Todos siguen siendo casi los mismos, algunos más canosos, otros más calvos, unos más barrigoncitos, otros con su figura intacta y quizás más guapos y otros luchando la vida pero todos felices.

El que fue líder lo sigue siendo y todos lo siguen, muchos son técnicos, otros tienen escuelas de fútbol y algunos lograron alejarse del deporte y montaron sus propios negocios, eso si, quienes los recuerdan, los ven como ídolos.

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Higuita, el ídolo de siempre.


ASÍ LOS VÍ

René Higuita. Sigue siendo el más conocido, el ídolo de siempre, pero para sus amigos de equipo es la rana, el loco y el amigo perdurable.
Luis Fernando Suárez. No cambia. Serio, un poco más canoso pero igual de festivo.
El Didi Valderrama. Confieso que me dio dificultad reconocerlo, pero no por viejo sino porque lo vi más joven. Siempre sonriente y afectivo.
León Villa. Es el que más cercano he tenido y sigue siendo el mismo, de pelo más blanco, pero dicharachero, gozón, un hombre que aprendió mucho del fútbol y es un gran ser humano.
El profe Bolillo. No cambia, siempre sonriente y “putiando” por todo. Sigue siendo líder en el grupo y un amigo de todos. Lo aman y respetan.
Jaime Sierra. Sólo lo reconocí por su risa y su abrazo sincero, está pelón pelón, pero es el mismo.
-Ricardo “El Chicho” Pérez.  Serio pero encantador, técnico, hoy sigue siendo una pared de fuerte y buen plantado.
-Tréllez. Se ve joven , sigue el mismo jugador sonriente y mantiene su pinta de futbolista.
Chonto. No cambia, salvo su calvicie. Es el amoroso, burletero, gozón, pero serio cuando le toca y excelente amigo.
Perea. El mismo negro grande de sonrisa amplia y sincera. Vino desde Estados Unidos donde está radicado y fue el que más se divirtió.
Bendito Fajardo. Su pinta de jugador la conserva. Es tímido pero disfrutó de todos los recuerdos .
Jimmy Arango. Siempre que lo veía me causaba simpatía y esa sensación es la misma, es divertido y su modo de hablar único  y lo sigue conservando.
JJ Carmona. Recién llegado de Panamá disfrutó el encuentro  y como siempre: silencioso y como me dijo: “no soy callado, sigo aprendiendo”. Así fue siempre y aún conserva su espíritu callado.
-Profesor Barragán. Fue el que trajo todas las fotos del recuerdo. A cada uno se las envío y fue el tema para recordad y reírse.

Se vieron jóvenes y con pelo, flacos y de pelo negro, con las pantalonetas  de la época y en situaciones todas de concentraciones, entrenamientos y diversión. Recordaron a los ausentes, se entristecieron por los que se fueron y se abrazaron por los que estaban. Fue hermoso volver al estadio, hacia años que no asistía.

Me tocó ponerme la camiseta del Nacional y como me dijo alguien: eres la típica sandía y es verdad. Amo a mi Medellín, pero a Nacional lo llevo en el alma.
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