Capsulas de Carreño

Hay días que somos tan cíclicos… tan cíclicos.

 

Por Gilberto Maldonado Bonilla.

 

*De ser así, la manipulación económica y emocional de los aficionados está a la vuelta de la esquina.
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El encabezado de este escrito es una especie de parodia del poema «Canción de la vida profunda» del poeta Porfirio Barba Jacob. Muy a propósito del comportamiento de Atlético Nacional frente a Patriotas.

Venía el equipo verde de dos triunfos en línea; pero lo más importante era esa ilusión del rescate del fútbol como expresión lúdica. Pero «la vaca ladrona no olvidó el portillo».

Y esto es, en cierto sentido, lógico dado el predominio de la mentalidad conformista y cíclica propia del fútbol industria.

El primer tiempo del partido fue una abierta negación al derecho de buen partido de fútbol de los aficionados que hicieron un esfuerzo económico para asistir al estadio, como también, para los suscriptores de la televisión.

Sin llegar al folclorismo de un sector de hinchas de Atlético Nacional, era inevitable esperar un comportamiento igual, o parecido, a los partidos anteriores bajo la dirección técnica del señor Pedro Sarmiento.

Y viene la tan socorrida jerarquía. Lo que llaman jerarquía en los equipos del fútbol colombiano no es más que una tradición y cierto peso en el aspecto económico. Por que hablar de jerarquía en términos de fútbol es una utopía.

Un mínimo de jerarquía sería, por decir lo menos, mantener lo que se estaba empezando a germinar: un equipo entregando buen fútbol y, como consecuencia, resultados.

El Atlético Nacional del primer tiempo es la negación total del equipo de dos fechas atrás. ¿Cosas de la mentalidad cíclica? ¿Un libreto establecido como en una obra de teatro? Nada raro esto último teniendo en cuenta el inframundo del fútbol industria.

En el segundo tiempo, incluidas limitaciones, Atlético Nacional quiso recuperar el fútbol de fechas anteriores. Se encontró también con un equipo visitante que no quería resignarse se perder y espoleado por la inferioridad numérica de Atlético Nacional.

Patriotas no empató el partido gracias a la actuación del arquero Kevin Mier, atajando un tiro penal en dos tiempos.

Preocupa el comportamiento cíclico del equipo porque la clasificación a las fases finales es algo por lograr. ¿Será que en libreto está desdeñar la posibilidad clasificar a las instancias finales porque la mediocridad y el conformismo, y la falta de jerarquía, dictan que el objetivo de participar en torneos internacionales ya se logró?

De ser así, la manipulación económica y emocional de los aficionados está a la vuelta de la esquina.

Gilberto Maldonado Bonilla.
Hincha de Atlético Nacional
Medellín.

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