Capsulas de Carreño

Heider Castro Gómez se rajó. Análisis arbitral.

Heider Castro se rajó en la dirección de Nacional – Cortuluá. Foto Gabriel Aponte/Vizzor Image/Getty Images.

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Por Roosevelt Castro B.

 

Con una calificación de 4 sobre 10, y en su partido número 41 como profesional del silbato en la Primera A del FPC, el árbitro Heider Yesid Castro Gómez culminó su mala actuación, en el partido Atlético Nacional (1) vs Cortuluá (1), del inicio de la Liga Betplay Dimayor II-2022, jugado en el Estadio Atanasio Girardot, de Medellín.

Es que después de su confinamiento por casi dos temporadas y en las que fungió como juez o asistente VAR, el árbitro valdupense, nacido el 30 de octubre de 1987, pisó el gramado de un Estadio, luego de su última presentación como central ocurrida el 25 de noviembre de 2020.  El césped de La Independencia de Tunja fue el testigo mudo de sus últimos silbatazos vestido de negro, en el encuentro entre Patriotas contra Atlético Nacional, y que se selló por marcador de 2-1 a favor de los locales.

PROTAGONISTA VAR

Los 23.876 aficionados que asistieron al “Coloso de la 74” vieron la desacertada noche del central cesarense, pero adscrito a Colegio Árbitros de Bogotá y de su equipo, en el que el VAR tuvo un gran protagonismo.

En lo técnico, de los tres penaltis sancionados, solo acertó en uno.

ERROR UNO
Transcurría el minuto 25 cuando Castro Gómez pitó una pena máxima a favor de la visita. El delantero Keiner Torres hizo una diagonal hacia afuera.  El arquero Marquínez fue al balón y lo sacó de los pies del ágil tulueño, que cayó por inercia en el área de 16.50.  El juez central, que hasta el momento había tenido una presentación sobria, sancionó la falta y amonestó al portero local.

Cuando estaba por ejecutarse desde el punto desde los 11 metros, fue llamado por el juez VAR Alexander Ospina, de Quindío y su asistente Wander Mosquera, de Cundinamarca.  Pidieron revisión de la jugada en la ayuda tecnológica. Al verla detenidamente, determinó que NO había sido falta, retrotrayendo la jugada y reanudándola con un balón a tierra, no sin antes anular la cartulina amarilla para Marquínez.

ERROR DOS
Casi 15 minutos después de iniciarse el segundo tiempo, otra falla en la mecánica arbitral se presentó.  El valdupense dejó de sancionar una mano a favor del local, en el área de penal, pues él y su asistente 2, Arbis Acosta, no la vieron.  Nuevamente fue llamado por el equipo VAR para revisión de la jugada. Luego de varias repeticiones, el juez determinó castigar la falta con el tiro libre directo en el área, sin percatarse que antes el delantero nacionalista había levantado mucho su extremidad inferior derecha, que pudo haber interpretado como juego peligroso y que reglamentariamente es sancionado con un tiro libre indirecto.   La falta se convirtió en gol del local, por parte de Alexander Mejía.

ACIERTO
Una imprudencia otra vez en el área de 16.50 del arquero Marquínez, fue castigada con el “disparo de la muerte”, como inicialmente, y en 1891, se llamó el penalti.  Faiber Mercado, de Cortuluá, fue derribado. Él mismo ejecutó y convirtió el empate 1-1, con el que culminó el partido. En esta jugada sí acertó el juez central.

LO DISCIPLINARIO
Sí en lo técnico tuvo reparos, en lo disciplinario y en lo físico también tuvo bajas calificaciones.  Con dos amonestados y un expulsado, culminó la labor el juez del partido.

Los visitantes Luis Caicedo (min. 50) y Jonathan Pérez (min 54) recibieron cartulina amarilla por parte de Castro Gómez, por infringir permanentemente las reglas de juego, en especial a las atinentes a ley 12 (faltas e incorrecciones).

Así, el de negro completó 260 amarillas en su carrera arbitral en la Primera A, desde su debut en el 2017.

De igual forma, y por doble amarilla, causal de expulsión, el defensor tulueño Pérez (min 90) recibió la cartulina roja número 12 levantada por el juez vallenato en los Torneos cortos de la Primera A y acumulando 17 expulsiones, 5 de ellas directas, en todo su recorrido como profesional del silbato.

También en los desplazamientos y en su recorrido en el terreno de juego, donde rompió poco su diagonal para el control del partido y en el que estuvo lento, descargando el trabajo arbitral en sus asistentes, que también lucieron también lentos en su aspecto físico.

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