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Hubo dominio pero.. oportunidades pocas.

Por Gilberto Maldonado Bonilla.

 

*Esto hace y hará que un gol de Atlético Nacional sea un «parto de los montes» o un caso de albinismo.

Fueron pocas las oportunidades reales en relación al dominio que tuvo Atlético Nacional en el partido frente a Alianza Petrolera. Porque el primer tiempo fue un verdadero monólogo; porque el equipo visitante se propuso ver jugar a Atlético Nacional.

El equipo verde de Antioquia queriendo, intentando. Y eso, hay que decirlo, nos dejó el sabor de un buen partido de fútbol. Digo esto haciendo abstracción del resultado.

Para el segundo tiempo, en lo futbolístico, el equipo visitante dio muestras de no querer seguir soportando el partido solo en lo defensivo. Quiso, aunque de manera tímida, llegar al sector defensivo de Atlético Nacional.

Eso hizo más interesante el partido. Viene lo preocupante. ¿Por qué tanto dominio no produjo las oportunidades correspondientes a ese dominio sobre el equipo Alianza Petrolera?

Diría, haciendo de general después de la batalla, que el problema radica en que Atlético Nacional ataca sin delanteros. El único, Daniel Mantilla. No los tiene. No hay un jugador extremo que auxilie a Mantilla por el otro extremo de la cancha.

En lo ofensivo, Atlético Nacional se condensa en soledad y limitaciones mentales o físicas de los jugadores responsables de la efectividad y la contundencia.

Esto hace y hará que un gol de Atlético Nacional sea un «parto de los montes» o un caso de albinismo.

Duele ese dique. Dique construido por los directivos y cuerpo técnico que priorizaron la vinculación de volantes y desdeñaron el refuerzo, mejor, la renovación, en lo ofensivo que es dónde se definen los resultados de los partidos y las estrellas al final de cada torneo.

Con solo burocracia en lo mental y en deportivo, solo podemos esperar un equipo con posibilidades de nadar en los primeros lugares de la tabla de posiciones.

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