Capsulas de Carreño

Insólito, increíble e irrepetible. Por Jorge Iván Londoño M.

Por Jorge Iván Londoño M.
Columnista Cápsulas.

 

 

*Definitivamente si en Nacional no se cambian muchas cosas y no se afinan otras, vamos a hacer el papelón en los cuadrangulares finales.

Los que vimos Alianza Petrolera y Nacional, tuvimos la oportunidad de ver un partido insólito, increíble  e irrepetible.  Iba a escribir que tuvimos el privilegio, pero esa condición incluye gozo, pero el hecho de herniarse viendo un partido, no es nada placentero.

 

Para comenzar se repite a Candelo como marcador de punta y se ubica a Rovira como central. Razones, y hasta de sobra, habrán para tomar esa determinación, pero nosotros, los hinchas rasos,  no tenemos licencia para esculcar en el cajón del técnico Restrepo. En lo demás, creo que fue una nómina como para preocupar a Alianza, al menos en el papel.

 

Como es habitual, los primeros minutos siempre son de sustos para el arco de Cuadrado, materializados en el minuto 10 cuando se presenta un cobro de esquina de parte del conocido Cleider, que cobra como los dioses, y el jugador más chiquito en la cancha, Andrés Sarmiento, hace el gol de cabeza.

 

El empate llega al minuto 35, también cobro de un tiro de esquina por parte de Jarlan, quien no eleva el balón y lo  manda al mejor estilo “buscaniguas”, Rovira hace un taquito atrás para que Mosquera, el sardino de la barra,  de un derechazo mande el balón al fondo de la red, gol que se celebra con baile decembrino.

 

En los diez minutos finales de este primer tiempo, bien pudo irse en ventaja petrolera por una acrobática chalaca de Romessh Ivey, tranquilos que no es musulmán, es tan venezolano como Leopoldo, acción que Cuadrado despeja en una atajada de maromero. También Duque, al  no poderlos hacer en el arco contrario, evito un gol cantado, el pegarle el balón en su humanidad y salir desviado. Y el mismo Duque, en un contragolpe de cinco (5) jugadores verdes, contra dos (2) amarillos, se atortola y pierde la oportunidad.

 

El segundo tiempo comienza con mayor posesión del balón de parte de Nacional, pero sin amenaza de gol. En el minuto 18 se presenta una pared entre Duque y Baldomero, que termina en gol de la fiera, que da lugar a una oración comunitaria en agradecimiento. Debido a los reclamos petroleros por supuesta falta previa de Duque, es expulsado Hurtado.

 

El técnico Restrepo decide entrar a Vladimir por Arango, quien acaba de superar el contagio del coronavirus, situación que no impidió para que los defensas lo marcaran cuerpo a cuerpo. Así mismo ingresa el calidoso de Quiñones, el de los rayitos con apariencia de un 8 de diciembre, lo hace por Jarlan que sale con cara de no buenos amigos, y González Lasso, ni fu ni fa, entra por Duque.

 

Nacional se conforma con el marcador, y se dedica a “cuidarlo” jugando al “bobito” en su propia área, logrando hasta 30 pases entre sí. No aprenden que al rival se le respeta jugando y no de recreo.

 

Y agárrense del hisopo porque en el minuto 90 más 16 segundos, Candelo, en una jugada de recreo de primaria,  en la mitad de la cancha, pierde el balón en medio de dos contrarios, estos se proyectan al ataque, pase al costado derecho, disparo al arco, el balón supera a Cuadrado, y cuando llega Candelo a tratar de despejar, se enreda con el balón y termina introduciéndolo en la propia portería; era el autogol que decretaba el empate. Desazón revuelta  con madrazos. Qué pena con mi hija Lina, quien nos visita por estos días, y me acompañaba a ver lo que en ese momento se convertía en una tortura. Le dije: amor, apague y vámonos que esto quedó así. ¡Qué berriondera!

 

¿Cuál? minuto 92 y 26 segundos de los cuatro de adición, saque de banda para Andrade que avanza, elude un contrario, al entrar al área hace pared con Baldomero, sigue en carrera y saca potente derechazo para vencer al portero Serrano y poner el marcador final 2 a 3 a favor de Nacional. Celebración con racimo humano, y no era para menos. Yo también con Lina hicimos el racimo pero de murrapitos.

 

Lo sucedido en este partido queda para el recuerdo, pero lo que si queda de tarea para mañana mismo es la mano dura del cuerpo técnico y directivos para pedir mayor compromiso, porque definitivamente si en Nacional no se cambian muchas cosas y no se afinan otras, vamos a hacer el papelón en los cuadrangulares finales.

 

Insólito, Increíble e irrepetible.

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