Capsulas de Carreño

Jornada épica de los COLOSOS Colombianos

Triunfo heroico de Colombia, con un jugador menos en el segundo tiempo. Foto FCF.

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Por Jorge Alberto Cadavid.
Columnista Cápsulas.

 

 

Estamos en una final de Copa América después de 23 años, pero esta con matices de heroísmo, de pundonor, de gladiadores que lo dejan todo en la «arena».

En este cotejo Colombia mostró carácter, temperamento y personalidad, así superó todos los imponderables que en el terreno de juego las circunstancias presentaron.

El partido fue uno con once de Colombia en la cancha y otro después de la expulsión de Daniel Muñoz, que se dejó llevar por su carácter, cayó en la trampa, le faltó sangre fría para no responder.

Uruguay empezó más fino que Colombia, parecía que se nos venían encima, había dudas, lagunas en defensa, Nuñez en tres ocasiones estuvo muy cerca de anotar.

Pero Colombia fue tonificando su fútbol, igualó y superó a Uruguay.

Los goles de Colombia tienen un libreto, un guión, el actor principal es la zurda de James, los actores de reparto son los cabeceadores en el área contraria, a los 32 minutos fue Córdoba quien casi atina y a los 39 el sostenido de Lerma, cabezazo por el palo del arquero y este bastó para el domingo enfrentar a la Argentina.

La complementaria fue una batalla donde Uruguay se llenó de atacantes, Colombia cambió a Jhon Arias por Santiago Arias, para cubrir la retaguardia y fue de hombres lo que vino después.

Masivamente llegaba el equipo charrúa y valerosamente Colombia impedía por todos sus medios que concretarán.

Colombia jugaba muy cerca de Vargas, esto facilitó la llegada de los orientales, pero el alma que ponían los diez colosos no permitieron la amenaza al arco Colombiano.

Lo paradójico, Colombia con diez hombres y en modo defensivo estuvo más cerca de aumentar la ventaja, que Uruguay de empatar, porque Mateus Uribe solo desperdició en dos oportunidades.

Lorenzo hizo oportuna y correctamente cambios, Uribe por Ríos, Castaño por James, Mina por Córdoba y Sinisterra por Diaz, una fina filigrana que mantuvo la actitud y la intención de Colombia.

Al final un triunfo épico, grande, que lleva a una final, en los anteriores partidos con mucho fútbol hoy además con mucha hombría.

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