Capsulas de Carreño

José Antonio Piendibene: El Maestro (j.c.a.)

Por John Cardona Arteaga
Profesor Universidad de Antioquia
Expresidente DIM

 

En los anales de la historia del fútbol uruguayo surge una figura descollante que representa el señorío, el respeto y el talento en las canchas que pisó. Fueron las bases de un futuro pleno de éxitos en la vitrina internacional de ese pequeño, pero gran país.

Fueron los años iniciales del fútbol latinoamericano fértil en su crecimiento hacia el concierto global. En ese contexto surge “el maestro del Uruguay” con los pergaminos para estar al frente de los destinos nacionales en el ámbito deportivo. Se trata del delantero charrúa José Piendibene, un adelantado que pisó los estadios con decoro y goles.

José Antonio Piendibene nació el 5 de junio de 1890, pocos meses antes que Carlos Gardel, en los Pocitos, y falleció el 12 de noviembre de 1969. Fue el gestor del fútbol criollo en su país para la transformación de un modelo de juego importado básicamente desde Inglaterra, basado en la fuerza y el pase largo.

Piendibene llegó a Peñarol, su único equipo durante dos décadas, a la edad de 17 años. Con los carboneros jugó 506 partidos, convirtiendo 253 goles. Con su club logró seis campeonatos y decidió retirarse en 1928.

Defendió los colores uruguayos en múltiples ocasiones y consiguió el Campeonato Sudamericano en 1916,1917 y 1920. Su fama de goleador le sirvió para anotar 26 goles con la celeste.

Como todo ídolo, su apodo corresponde a un acontecimiento ampliamente conocido. Así lo registra la página web de Peñarol:

“Su apodo -Maestro– nació en un partido de la selección contra Argentina, el 29 de octubre de 1911. Los orientales ganaron 3 a 0 con dos goles de Piendibene, y Jorge Brown -fue un experimentado zaguero del poderoso Alumni argentino-  al terminar el encuentro, le dio la mano y le dijo: “Usted es un Maestro, muchacho…”. A partir de ese momento lo bautizaron así.”(http://www.padreydecano.com/cms/idolos/jose-antonio-el-maestro-piendibene/)

El periodista y escritor uruguayo Ricardo Lorenzo Rodríguez, conocido como “Borocotó”, escribió una semblanza muy completa y sentida sobre Piendibene para la revista El Gráfico en 1927, titulada “José Piendibene: El hombre que le inventó el mango a la pelota”, en la cual destaca sus virtudes como persona y como jugador. De su crónica extractamos un par de párrafos:

“…En las canchas inspiró, con su figura sus jugadas, simpatías que no han de disiparse por muchos años. Lo que hizo Piendi ha quedado para la posteridad deportiva. No lo han superado; más ni siquiera lo han igualado. El empeño de muchos centre forwards no ha llegado a esa suprema cristalización como para vencer los recuerdos do «El maestro». Es inútil. Pretender hacer más es absurdo. Sería como intentar detener el sol en su carrera.

…Cuando «El maestro» comenzó a actuar en el centro del ataque, los tres centrales obtuvieron un mayor entendimiento y todo el quinteto accionó colectivamente. El primer centre forward que hizo el pase directo al puntero fue el aurinegro. El pase corto y rápido se implantó. Y el quinteto dejó de ser una exposición de cinco voluntades para sujetarse a una común. El juego se hizo más lúcido y efectivo a la vez. Las líneas de defensa, tuvieron que realizar una obra más inteligente, como lo exigía el enemigo. Los «bombazos» de los backs, se convirtieron en pases. La máquina recibió el ajuste que le daría la gran potencia que ostenta hoy.

Esa influencia tuvo Piendibene. Desde su llegada, les canchas fueron impotentes para contener enormes muchedumbres, ávidas de presenciar el maravilloso espectáculo. El football criollo tuvo su reformador y comenzó a gustar, a brindar emociones no sentidas antes.”

(https://www.elgrafico.com.ar/articulo/1088/34066/1927-jose-piendibene-el-hombre-que-le-invento-el-mango-a-la-pelota)

El siguiente comentario lo encontramos en Wikipedia:

“Fue para muchos el más grande jugador uruguayo de la Era Amateur (1900-1932). Para tener un real dimensión de lo que fue este fenómeno transcribimos lo que Diego Lucero escribía de él en 1935 (7 años después de su retiro): «Salve Divino Maestro, Señor de la Cortada, Rey del Pase, Monarca del Cabezazo, Emperador de la Gambeta, Sultán del Dribbling, Soberano del Taquito».(https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Piendibene)

El Maestro es siempre recordado por su calidad y por los valores que trasmitía en la cancha. Hoy cuando algunos críticos discuten el comportamiento de los jugadores por el hecho de no celebrar un gol cuando se lo anotan a un exequipo, asunto que consideramos parte de la libertad del deportista, es bueno saber cuál era la posición de Piendibene, mediante el relato que aporta Eduardo Galeano en su libro El fútbol a sol y sombra, pág. 56, sobre el “Gol de Piendibene”, refiriéndose a una jugada contra Ricardo Zamora, que más adelante comentaremos:

“Fue en 1926.El autor del gol, José Piendibene, no lo festejó. Piendibene, hombre de rara maestría más rara modestia, nunca festejaba sus goles, por no ofender.”

En el libro Historia de Peñarol, de Luciano Álvarez, se relata con detalle la famosa jugada correspondiente al cotejo entre el Deportivo Español, club de Ricardo Zamora, y Peñarol, equipo de Piendibene. Se celebró el 18 de julio de 1926, en el Parque Central atiborrado de público. Entre esa multitud, en sus graderías se encontraba Carlos Gardel. Tomamos la parte final del relato, cuando faltaban quince minutos para concluir el partido.

“Hay versiones que agregan que el Maestro, para hacer más imperativo el mandato, sacó a Nenín de la troya con un empujón. Mano a mano con Zamora, avanzó buscando la mejor posición en el área. Atrás habían quedado los otros veinte jugadores. El Parque Central enmudeció. Dijo Piendibene: “Adiviné, más que vi, que me salía Zamora a cerrarme los tres palos. Vaciló una fracción de segundo. Ese fue su error”.

Piendibene se abrió un poco, intuyó el pequeño claro que se le presentaba entre Zamora y el palo derecho, hamacó el cuerpo para descolocarlo, se agachó apenas. Amagó y le pegó suavemente, con efecto, con un estilo que había pulido durante casi dos décadas de trajinar por las canchas del Río de la Plata. Zamora se rehízo de “su error “y se tiró en estupenda paloma. La pelota le pasó por “el canto de una uña”. “Lento el tiro, lo coloqué como para que no pudiera detenerlo”

“¡Piendi! ¡Piendi!”.” ¡Peñarol! ¡Peñarol!, gritaba el público mientras la pelota mansita se iba hacia el fondo del arco.”

Piendibene y el tango

Cuenta la historia que, en aquel partido célebre entre Peñarol y Deportivo Español, cuya jugada central se relató anteriormente, uno de los espectadores que más aplaudió el gol fue Carlos Gardel, a quien lo unía una amistad maravillosa con Ricardo Zamora y con José Piendibene. Así se relata el acontecimiento:

“El Deportivo Español de Barcelona estaba de gira por Montevideo. Le había ganado a Nacional el 14 de julio por 1 a 0 y el imbatible Ricardo Zamora –un arquero ya legendario en ese entonces- era su gran figura. El duelo con Piendibene aumentó la expectativa. El Maestro versus el Divino era la gran pulseada. El duelo Peñarol-Español quedaba opacado ante la presencia de estas dos estrellas del fútbol mundial en los años veinte.

En la tribuna oficial del Parque Central estaba Carlos Gardel, uno de los testigos del que sería el gol más memorable de los 253 que convirtió Piendi con la aurinegra y los diarios de la época recuerdan como lo festejo el Mago del Tango: “Carlitos Gardel, que se alzó trémulo ante el disparo, y gritó su júbilo con sus mejores tonos de voz. Después, en aquella noche memorable, Carlitos Gardel, “identificado con el gol de la gloria”, entregó y dedicó al jugador Piendibene, don José, nada menos que el tango “Farabute”, del que es autor Antonio Casciani”.

http://www.padreydecano.com/cms/carlos-gardel-penarol-y-piendibene/

Por supuesto, el tango se refirió a sus hazañas y recuerda a Piendibene con cariño, unido a muchos acontecimientos de la vida uruguaya de los primeros años del siglo XX. Eran los tiempos de Gardel y Razzano en los principales cabarets y lugares de diversión de ese país sureño. En el tema Muchachos que peinan canas, con letra de Mario Rivero y música de Donato Racciatti se hace esa evocación donde tiene presencia el gran jugador. Este tango fue grabado en 1956 por la orquesta de Donato Racciatti con la voz de Víctor Ruiz. Su letra es bien elocuente:

MUCHACHOS QUE PEINAN CANAS

Muchachos que peinan canas
Los invito a recordar,
Con este tango que es compás y que es cadencia
La bohemia hermosa de nuestra juventud.

Te acordás de aquellos tiempos
De Yerbal y el murallón,
Del tranvía de caballitos
Y los bailes de “La Unión”.

Cuando cantaba en el “Royal”
El dúo Gardel – Razzano,
Y el maestro Piendibene
Era el crack de la afición.

Puede escucharse este tema mediante el siguiente link:

https://www.youtube.com/watch?v=xVbW8zseAFg

 

Como ya quedó en evidencia, Piendibene estuvo unido por muchos años al Club Atlético Peñarol y dejó su impronta de líder y conductor, reconocido por su calidad y sentido de pertenencia.

En el tango Peñarol y siempre Peñarol de Reinaldo Yiso, Juan Esteban Martínez y Eliseo Marchese se muestra como protagonista principal de la alegoría al popular equipo a José Antonio Piendibene. El tema es interpretado por la Orquesta de Juan Esteban Martínez en la voz de Luis Alberto Fleitas.

 

Peñarol y siempre Peñarol

«Sos el grande entre los grandes, Peñarol de mis amores,
por tu garra y tu guapeza sos el club tradicional,
y te llaman los decanos, los gloriosos mirasoles,
aurinegros con estrellas brillando en la eternidad.
Es tu gloria Piendibene, centro forward embrujado,
el mejor de los maestros en tu ciencia de jugar,
y es tu hinchada fervorosa, consecuente y seguidora,
la que alienta sin desmayos tu divisa hasta triunfar.
Peñarol, y siempre Peñarol, el flamear de tu bandera,
va mostrando tus estrellas una en cada jugador.
Peñarol, y siempre Peñarol, oro y negro tus colores
que pasearon por el mundo tu arrogancia de campeón.
Es por eso que este pueblo, de la patria hijo mayor,
tiene un lema y solo un grito:
Peñarol, y siempre Peñarol.
Han salido de tus filas los gloriosos jugadores,
integrantes titulares de la escuadra sin igual,
los que un día nos trajeron, ese título precioso,
Uruguay campeón del mundo!
por capaces y algo más.
En todos los entreveros hoy te vemos viejo «Pendi»,
dirigiendo nuestra línea en forma espiritual,
y también en donde cuadre,
siempre allí estará presente
ese criollo tan querido que se llama Don Balsán.
Peñarol, y siempre Peñarol, el flamear de tu bandera,
va mostrando tus estrellas una en cada jugador,
Peñarol, y siempre Peñarol, oro y negro tus colores
que pasearon por el mundo tu arrogancia de campeón.
Es por eso que este pueblo, de la patria hijo mayor,
tiene un lema y solo un grito: Peñarol, y siempre Peñarol!»

(http://estoespeñarol.com/foro/index.php?topic=5413.0)

 

Esta composición puede escucharse mediante el siguiente link

https://www.youtube.com/watch?v=FDn74ybxUgo

 

Finalmente, la poesía también rindió tributo a este destacado personaje del deporte y de las leyendas uruguayas en el fútbol. Van a continuación dos contribuciones.

El poeta Pedro Leandro Ipuche escribió Canto a Piendibene. Reproducimos un extracto de su texto.

Ah maestro, ah maestro
Coreógrafo y diestro!
En las tardes de fiesta
Pones la rapidez lúcida de tu juego
En la visión del pueblo que te asesta
Sus clamores oceánicos y sus evohes de fuego.
Te llevas la pelota viva y tensa
Bajo el aplauso que vuela las manos.
Y de entre aquella marejada de hombres.
Surgen los rostros rojos y violentos.
De roncos partidarios turbulentos
Cuyas bocas redoblan con estrépito:
Peñarol! Peñarol!
Peñarol!

http://xn--estoespearol-hhb.com/foro/index.php?topic=1217.0

Por su parte el destacado poeta, declamador y letrista de tango argentino Héctor Gagliardi escribió el poema Uruguay dedicado a las glorias, lugares y personas de la hermana república oriental. En su alegoría muestra su simpatía por Piendibene y otros grandes ídolos.

Uruguay.
Héctor Gagliardi

Salud, tres veces salud
hermosa Hermana Oriental…!
te saluda el arrabal
de Buenos Aires al sur
embajador de inquietud
esta noche y perdoname
ha de llegar por los aires
la perfumada emoción
de este trovero porteño
que viene al hilvanar tus sueños
y ofrecerte el corazón…!

Sos botija que va a la cita…!
Sos Piendibene y Petrone
sos Anselmo y Scarone,
sos tamboril y sos moña
sos Peñarol, Nacional
y sos el codo final
de Ramírez en Maroñas….!

Uruguay…. Por qué mágicas razones
transformás a tus varones
en aguerridos leones
cuando lucen los colores
de tu insignia nacional….?!
Los «celestes» de Colombes,
Ámsterdam, Montevideo,
que otra vez se repitieron
frente al once brasileño
que luchó en Maracaná….!

http://www.todotango.com/comunidad/mesa/mensaje.aspx?id=598284

El reconocimiento de las figuras legendarias del deporte se mantiene gracias a la contribución de escritores, compositores y críticos en diferentes manifestaciones culturales. La figura del maestro José Piendibene representa los ideales del juego limpio y de la identidad de un club y de un país. La historia se identifica con sus logros y mantiene viva la idea paradigmática de los verdaderos ídolos.

Gracias al respeto y buen comportamiento de Piendibene, puede asimilarse cómo pudo sembrar su ejemplo en la orientación de las triunfantes generaciones del fútbol uruguayo. Sus enseñanzas deberían guiar la formación de nuestros profesionales en diferentes ámbitos, deportivos o no, como una filosofía de vida.

(John Cardona Arteaga.
Profesor Universidad de Antioquia.
Expresidente DIM.
Medellín, octubre 2019)

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