Capsulas de Carreño

Juan David Pérez

Javier CastellPor Javier Castell López

* Ha llegado un buen solista a la orquesta. Se necesita, ahora, que esta y su director, permitan su lucimiento.

Juan David Pérez es el nuevo delantero del Junior. Es una buena contratación. Hábil, encarador, veloz, de juego filoso y desequilibrante se convierte en un delantero que le enriquece las variantes ofensivas al Junior. Es en esencia velocista e individualista, pero entiende la naturaleza colectiva del juego y, a diferencia de los otros velocistas del equipo, tiene mejor criterio con el balón.

Se lleva muy bien con los espacios para profundizar en velocidad, sus diagonales para desmarcarse podrían ser su rasgo más visible, pero también se siente bien cuando tiene el balón cerca, para jugar tocando o conduciendo. Como es un apostador (la gambeta es una apuesta), a veces pierde, y es cuando necesita la confianza del técnico y la paciencia del hincha.

No es goleador, suele programar cita con el arco rival cada 5 partidos, aunque en su discurso de presentación se auto impuso la misión de serlo con los rojiblanco. Yo no creo que haya sido una buena estrategia, pero sí un mensaje de auto exigencia y convicción, que muchas veces coadyuvan a motorizar el talento.

Desde Willintong Ortiz, pasando por el ‘Pipa’ De Ávila, el ‘Niche’ Guerrero, el ‘Tigre’ Castillo, Dairo Moreno, los punteros en el fútbol, se transformaron en delanteros de todo el frente de ataque. La evolución táctica del juego más la calidad e inteligencia de los jugadores produjeron esa metamorfosis. Pérez no necesitó de ese periodo de transmutación, porque ya el pertenece a esta generación de delanteros. Cuando se dice que juega en tres posiciones, en realidad lo que se quiere decir es que es un delantero, que por su movilidad permanente y características físicas y técnicas, transita las puntas y el centro del ataque.

En él no es tan definitorio el punto de partida. Lo que lo define es su atrevimiento y valentía para encarar. Como no es un especialista, los técnicos suponen que lo pueden adaptar a funciones afines al de un delantero: volante por un costado. En su momento Hernán Torres, técnico del Medellín, lo trasladó a ese lugar y a esa función. No creo que le haya ido bien, de hecho perdió momentáneamente la titular en el equipo paisa. Quizá no fue solo por esa decisión del entrenador, pero coincidió con ella.

No descarto que Pérez pueda adaptarse a esa tarea que en este Junior desempeñan Aguirre y Vladimir, haciendo la salvedad que este último es medio campista original, pero estoy seguro de que el hábitat natural y en el que se regodea y visibiliza sus mejores cualidades, es el frente de ataque. Un jugador que cree en su habilidad y tiene el coraje para arriesgar, es mejor aprovecharlo en la zona de riesgo del contrario.

Que improvise gambetas en cercanías del área rival. Ha llegado un buen solista a la orquesta. Se necesita, ahora, que esta y su director, permitan su lucimiento. Que no desafine, para que la haga sonar mejor.

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