Capsulas de Carreño

Junior 1- DIM 1. Puro corazón. (Wbeimar Muñoz Ceballos).

 

 

Marrugo (9-4)
Por: Wbeimar Muñoz  Ceballos

ZZZZZZZZZZZZWbeimar Muñoz (25)

 

CRISTIAN MARUGO, repitiendo su eficacia de la final de la sexta estrella y en el segundo minuto de reposición, propinó una herida lacerante al Junior.  Anotó el gol del empate, llegando a la cifra de quince, en su partido número 100 con la divisa escarlata.   Con el 1-1 Junior ya no pudo perder más tiempo con jugadores tirándose al piso, que fue un argumento reiterativo, a lo largo de la jornada del Metropolitano.

Igualdad merecida para el visitante que no cejó en su esfuerzo de disparar al arco de Sebastián Viera hasta cristalizar la jugada agónica, en la que participaron previamente Marlon, Mao y Hechalár.  Ha pasado el DIM  en el último mes, de hijo a  “papá” del conjunto ñero.  La estadística remarca el aserto : 12 disparos rojos (hubo un penál no sancionado sobre Castro, que obvió el árbitro Betancurt)  por 5 del local y una posesión favorable del 58% por 42% de la gente anfitriona.

Junior se fue en ventaja con un golazo desde 30 metros de JAMES SÁNCHEZ (M.21’) aprovechando la pasividad en marca de los volantes del cuadro antioqueño, a lo que respondió el perdedor parcial con un surtido de remates de todos los colores, pero sin destino de red, cuando no bloqueados por el arquero Vieira o sus guardaespaldas.

La virtud del DIM radicó en su convicción para buscar una y otra vez el empate, por todos los lados y con mucha gente en misión ofensiva : Marlon, Valencia, Arias, Torres, Marrugo, Caicedo y Castro, por lo que el resultado voló en alas de la fe.   En el primer tiempo mezcló por el interior de la cancha y trató de hacer más ancho el terreno, pero su tiroteo en el área terminó en deseo.

 

En los 15 iniciales del segundo acto se jugó a pecho descubierto : 3 llegadas de peligro en contragolpes del Junior y 4 de los visitantes en fútbol combinativo, que hicieron emotivo el espectáculo.   Los de Alexis Mendoza pudieron subir la cuenta sobre el final en una entrada de Cañaveral, salvada por González y los de Leonel insistieron en arremetidas de Castro y Caicedo, hasta que abrieron la lata en el último intento.

El DIM cambió varias veces el esquema (4-4-2 // 4-1-4-1) e hizo variantes interesantes, aunque por momentos perdió filo al sacar a Caicedo, que era el hombre que aguantaba el balón arriba  a la espera de llegadas de gente de las otras líneas y al encadenar a Marrugo en funciones tácticas en el medio.  Solo cuando le dio más libertades a Marrugo, el fútbol se hizo penetrante y pudo conseguir el resultado.

El visitante sacó a relucir su amor propio, ante el adverso 0-1 y fue tozudo en su esfuerzo, aunque en más de una ocasión sus ataques fueron desactivados por la maraña caribeña.  Cada remate fue precedido de un maleficio, hasta que Marrugo y el esfuerzo colectivo dijeron : basta !!!

Una noche de insaciable búsqueda roja y de justicia del fútbol : a puro corazón.

No les parece ???

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